Ñoquis de calabaza con botarga de mújol

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El encuentro entre la tierra y el mar en este plato es sencillamente mágico, los Ñoquis de Calabaza y Botarga son una combinación refinada perfecta.
Si buscáis un primer plato capaz de sorprender por su elegancia y los contrastes de sabor, estos ñoquis de calabaza con botarga de mújol se convertirán en vuestro nuevo as bajo la manga.

Es una receta que juega con un equilibrio perfecto: por un lado la dulzura envolvente y reconfortante de la calabaza mantovana, por otro la sapidez intensa, marinada y casi picante del oro de Cerdeña, la botarga.
Preparar los ñoquis de calabaza en casa es un pequeño ritual que da grandes satisfacciones, pero es en el condimento donde ocurre la verdadera magia. No hace falta una lista interminable de ingredientes; aquí gana la simplicidad.

Una mantequilla perfumada con salvia y una ralladura generosa de botarga en crudo bastan para transformar un plato humilde en una experiencia de restaurante de estrella.
Ya sea para una cena romántica o para un almuerzo dominical diferente de lo habitual, dejad que este binomio de colores y sabores os conquiste. Ponéos el delantal: hoy llevamos a la mesa un plato que huele a sol, tierra y mar.

¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!

Ñoquis de calabaza con botarga de mújol
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Medio
  • Tiempo de reposo: 1 Hora
  • Tiempo de preparación: 1 Hora
  • Porciones: 4Personas
  • Métodos de Cocción: Microondas, Cocción al vapor, Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Otoño, Otoño, Invierno

Ingredientes para los Ñoquis de Calabaza con botarga de mújol

  • 800 g calabaza delica (ya limpia)
  • 250 g harina 00
  • 1 huevo
  • q.b. sal
  • q.b. nuez moscada
  • q.b. botarga de mújol
  • 60 g mantequilla
  • q.b. salvia
  • q.b. ralladura de limón
  • q.b. pimienta

Utensilios

  • 1 Bandeja
  • 1 Olla
  • 1 Vaporera
  • 1 Pisapapas

Pasos para los Ñoquis de calabaza con botarga

  • Pon los taquitos de calabaza dentro de la vaporera del microondas y cocina con la función de vapor (8-10 minutos a máxima potencia como mucho). Una vez tierna, aplástala inmediatamente con un pisapapas o un tenedor mientras todavía está caliente y deja que el vapor salga bien. Debe quedar un puré bien seco.

    O bien hornéala en horno tradicional a 180° 25/30 minutos cortada en lonchas finas.

  • En la mesa de trabajo, haz un volcán con parte de la harina. Pon en el centro la pulpa de calabaza fría (o tibia), el huevo, la sal y la nuez moscada.

  • Comienza a incorporar la harina poco a poco. Amasa rápidamente con las manos: no debes trabajar demasiado la masa, de lo contrario los ñoquis quedarán duros.

    Detente tan pronto como la masa no se pegue a las manos (puede que no necesites toda la harina).

  • Corta la masa en trozos y forma largos cilindros (del grosor de un pulgar).


    Con un cuchillo, corta los cilindros en trozos de unos 2 cm.

    Si quieres, pásalos por los dientes de un tenedor o por una tabla para ñoquis para crear las estrías que recogerán mejor la mantequilla.

  • Dispónlos sobre una bandeja bien enharinada, separados entre sí y, mientras tanto, pon al fuego una olla llena de agua para la cocción.

  • En una sartén amplia, derrite la mantequilla junto con las hojas de salvia.

    Déjala chisporrotear a fuego bajo hasta que esté ligeramente dorada y aromática.
    Añade un cucharón de agua de cocción a la mantequilla para crear una emulsión (una especie de cremita).

  • Sumérgete los ñoquis en abundante agua salada hirviendo.

    En cuanto suban a la superficie (tardarán 1-2 minutos), escúrrelos con una espumadera directamente en la sartén con la mantequilla.


    Mezcla con delicadeza (o saltéalos) durante un minuto a fuego vivo.

  • Apaga el fuego. Añade la ralladura de limón y una generosa cantidad de botarga de mújol (rallada fina o en lascas finas). Un último giro de pimienta y sirve inmediatamente.

Un consejo para vosotros:
Si la masa os parece demasiado blanda a pesar de la harina, no sigáis añadiendo harina sin parar o sabrán solo a pan. Mejor, poned la masa en la nevera durante 30 minutos: el frío ayudará a que la calabaza y el huevo se compacten.

Los consejos del chef para un resultado top

Para evitar que los ñoquis se vuelvan gomosos o demasiado blandos, tened en cuenta estos pequeños trucos:
La calabaza es la clave: Si la calabaza tiene demasiado agua, los ñoquis pedirán demasiada harina. Os recomiendo cocinarla en el horno cortada en trozos grandes (¡sin hervirla!) hasta que esté bien seca.
La harina «lo justo»: Añadidla poco a poco. La masa debe ser manejable pero aún ligeramente pegajosa. Cuanta más harina pongáis, más duros quedarán los ñoquis tras la cocción.
Agua de cocción: Cuando escurrais los ñoquis, guardad siempre un cucharón de agua de cocción. La botarga tiende a secar el condimento; el almidón del agua ayudará a crear una emulsión cremosa con la mantequilla o el aceite.
Botarga en frío: Recordad no cocinar nunca la botarga. Añadidla solo al final, fuera del fuego, para preservar su aroma y textura.

Cómo conservar los Ñoquis de calabaza con botarga

Si os habéis pasado con las cantidades o queréis avanzar trabajo, aquí tenéis cómo hacerlo:
En la nevera: Si ya están cocinados y condimentados, se conservan en un recipiente hermético máximo 1 día. Calentadlos delicadamente en una sartén con un chorrito de agua o mantequilla.
Congelación (método recomendado): Colocad los ñoquis crudos sobre una bandeja enharinada, bien separados, y metedlos en el congelador unas 2 horas. Una vez endurecidos, podéis transferirlos a una bolsa de congelación.
Nota: Cuando decidáis consumirlos, echadlos directamente en el agua hirviendo aún congelados.
La masa: Desaconsejo guardar la masa cruda en la nevera demasiadas horas: la calabaza tiende a soltar agua y la masa se volvería blanda.

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Ñoquis de Calabaza con Botarga de Mújol FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Puedo usar botarga en polvo en lugar de la entera para rallar?

    Sí, podéis usarla, pero la calidad cambia ligeramente. La botarga en polvo es más práctica pero tiende a ser menos aromática. Si la usáis, prestad atención a la sal: la versión en polvo suele ser más salada. Mi consejo es preferir la pieza entera para una textura más apreciable.

  • ¿Por qué mis ñoquis se deshacen en el agua?

    Sucede casi siempre por la humedad de la calabaza o porque se ha usado muy poca harina. Si veis que el primer ñoqui de prueba se rompe, añadid un cucharada de harina a la masa restante. Otro truco es añadir una yema de huevo a la masa para «ligar» mejor todo.

  • ¿Puedo sustituir la mantequilla por aceite?

    Absolutamente sí. Un buen aceite de oliva virgen extra (quizá afrutado y ligero) es una alternativa excelente. En este caso, la combinación con la botarga será aún más fiel a la tradición sarda.

  • ¿Qué calabaza es mejor utilizar?

    La Mantovana o la Delica son las mejores. Tienen una pulpa firme, harinosa y poco acuosa. Evitad la típica calabaza de Halloween (la redonda y de naranja intenso), porque es demasiado fibrosa y llena de agua.

  • La botarga tiene un sabor demasiado fuerte, ¿cómo puedo suavizarlo?

    Si teméis que el sabor sea demasiado intenso, podéis atenuarlo con un poco de ralladura de limón o añadir granillo de pistacho. La parte grasa del pistacho equilibra perfectamente el empuje salino de la botarga.

Imagen del autor

Ana Amalia

De aperitivo a postre en un abrir y cerrar de ojos.

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