La polenta concia es una receta típica de Valle de Aosta realmente irresistible, en realidad no es más que una buenísima polenta aderezada con fontina y mucha mantequilla, condimento que la hace no solo deliciosa sino también fundente y apetecible, en estos días de gran frío es un plato que en mi casa no falta nunca y luego si sobra la coloco en una bandeja para horno, espolvoreo encima con otro poco de queso y la pongo en el horno a gratinar para obtener una costra dorada y crujiente en la superficie y al hundir el tenedor se encuentra todo fundente y riquísimo.
¿Qué decís? ¿Os he tentado lo suficiente como para intentar preparar esta POLENTA CONCIA? si os gusta la polenta tenéis que probarla, os garantizo que el éxito está asegurado y gustará incluso a quienes dicen que la polenta no es para ellos.
Si realmente os gusta la polenta, aquí abajo os dejo otras ideas apetecibles para que las probéis y además de esta polenta concia preparéis otras delicias para chuparse los dedos y luego vamos justo después de la foto como siempre a descubrir cómo se prepara la polenta concia!!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 6 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes para preparar la polenta concia
- 500 g harina de maíz gruesa
- 2 l agua (o caldo)
- 200 g fontina
- 200 g toma
- c.s. sal
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- c.s. pimienta negra
- 130 g mantequilla
Preparación Polenta concia
Para preparar la polenta concia obviamente se necesita harina de maíz, no la polenta de cocción rápida, así que ármate de paciencia y prepárala.
Vierte el agua o el caldo en una olla de bordes altos y fondo grueso y llévalo a ebullición, sala y añade en forma de lluvia la harina de maíz mezclando con una cuchara de madera.
Añade 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y mezcla, esto sirve para evitar la formación de grumos durante la cocción.
Lleva la polenta concia a cocción mezclando a menudo y tratando de evitar que se pegue al fondo de la olla.
Mientras tanto corta los quesos en trocitos y reserva.
Cuando la polenta esté cocida al punto justo (consulta los tiempos indicados en el paquete) incorpora el queso en trocitos y siempre mezclando, deja que se derrita al fuego.
Cuando los quesos estén derretidos calienta un cazo con la mantequilla hasta que se derrita, luego coloca la polenta en cazuelas de barro y con el dorso de una cuchara haz un hueco en el centro.
Vierte la mantequilla derretida, espolvorea con pimienta negra recién molida y sirve la polenta concia bien caliente.
Conservación polenta concia
En la nevera: Se conserva perfectamente durante 2-3 días en un recipiente hermético. Una vez fría se volverá sólida: ¡es normal!
Cómo calentarla: El truco para que vuelva a ser cremosa es calentarla en un cazo con un poco de leche o un poco más de mantequilla.
La idea de reciclaje: Si se ha vuelto sólida, córtala en rodajas o cubos y vuelve a pasarla por el horno con una pizca de Parmesano para que se vuelva crujiente, o fríela ligeramente en la sartén.
Congelación: Te lo desaconsejo. La estructura del queso y la consistencia de la polenta tienden a estropearse una vez descongeladas.
Variantes deliciosas
Además de la versión clásica con Fontina y Toma
La versión «Fuerte» (Gorgonzola): Para quienes aman los sabores fuertes, añadir Gorgonzola picante al final de la cocción la hace divina.
Cestas de corteza: Sírvela dentro de «cuencos» hechos de queso fundido o pan vaciado para un efecto escenográfico.
Variante Rústica: Usa una harina de maíz integral o molida a piedra para una textura más gruesa y un sabor más intenso a cereal.
Con setas: Un topping de setas porcini salteadas sobre la polenta concia es la combinación otoñal por excelencia.
Otras recetas
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