Si buscas un postre de San Valentín fácil y rápido, esta cheesecake monoporción en el tarro es la receta perfecta. Una cheesecake sin gelatina, cremosa y sencilla de preparar, enriquecida con mermelada de frambuesa y románticos corazones de azúcar.
Un delicioso postre de cuchara, ideal para servir junto a los corazones dulces de hojaldre o las galletas corazones de pasta frolla, para hacer aún más dulce y especial una noche como la de San Valentín.
Se prepara rápidamente, incluso con antelación, y es perfecta cuando quieres organizar algo especial sin estrés. El efecto wow está asegurado y sorprenderá a tu persona especial con un postre elegante, cremoso e irresistible.
¡Feliz día de San Valentín! 💖
Nos vemos en la próxima receta… y mientras tanto, ¡pon la mesa!”
INTENTA TAMBIÉN:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: San Valentín
Ingredientes
- 150 g galletas Biscoff Lotus (o digestive)
- 200 g queso crema
- 70 g mantequilla (derretida)
- 100 ml nata fresca para montar
- 60 g azúcar glas
- 1 cucharadita extracto de vainilla
- 120 g mermelada de frambuesa
- algunos frambuesas (para decorar)
- c.s. corazones de azúcar
Instrumentos: cheesecake monoporción
- 4 Tarros
- Mezclador
Pasos: cheesecake monoporción
Con un mixer tritura finamente las galletas secas y mézclalas con la mantequilla derretida.
En un bol trabaja el queso crema con el azúcar glas y una cucharadita de vainilla hasta obtener una crema suave. Aparte monta la nata (ver aquí 👉 cómo hacer la nata montada perfecta) e incorpórala delicadamente a la mezcla.
Hemos llegado al momento más bonito: la composición de tus cheesecakes de San Valentín.
Distribuye la mezcla de galletas secas en el fondo de los tarros y compacta bien con el dorso de una cucharita (deja un poco aparte para la decoración final). Vierte la crema sobre la base, nivelándola con cuidado en la superficie. Añade una capa de mermelada de frambuesa y nivela nuevamente para obtener un efecto ordenado y definido.
Finalmente, decora con galletas secas, corazones de azúcar de colores y algunas frambuesas frescas para un toque romántico y escenográfico.
Y aquí están listos tus cheesecake monoporción de San Valentín: fáciles de preparar, románticos de presentar e irresistibles al primer bocado. Un postre de cuchara cremoso y delicado, perfecto para concluir una cena especial con la persona que amas.
La practicidad del tarro los hace ideales también para preparar con antelación, así podrás disfrutar de la noche sin preocupaciones. Con pocos ingredientes y una decoración temática, llevarás a la mesa un postre escenográfico que conquistará a la primera mirada.
Conservación y consejos
Conservación: los cheesecakes monoporción de San Valentín se conservan en el frigorífico, cubiertos con film alimenticio o cerrados en su tarro con tapa, por un máximo de 2 días.
Al ser una cheesecake sin gelatina, es importante mantenerlos siempre bien fríos hasta el momento de servirlos. Sácalos del frigorífico unos 10-15 minutos antes de llevarlos a la mesa, así la crema estará aún más suave y agradable al paladar.
Consejos: puedes usar cualquier tipo de galletas secas, yo he preferido las especiadas pero también van bien las clásicas galletas digestive.
FAQ
¿Qué puedo usar en lugar de mermelada de frambuesa?
Puedes sustituirla por mermelada de fresas, frutos del bosque, cereza o por una ganache de chocolate.
¿Puedo preparar la cheesecake monoporción con antelación?
Sí, puedes prepararla incluso el día anterior y conservarla en el frigorífico hasta el momento de servirla.
¿Puedo usar un vaso en lugar del tarro?
Sí, puedes preparar la cheesecake monoporción incluso en un simple vaso. Lo importante es elegir un recipiente transparente, así se verán bien las capas de galleta, crema y mermelada (ver la foto abajo para el efecto).


