Brownie de chocolate negro sin mantequilla: la receta infalible para un postre húmed
Brownies sin lactosa: cómo sustituir la mantequilla sin perder la cremosidad
El principal problema al preparar brownies sin lactosa es la consistencia.
A menudo, al sustituir la mantequilla por aceite, se corre el riesgo de obtener un bizcocho normal de chocolate, perdiendo esa estructura característica «fudgy» (densa y casi trufada) que convierte a este postre americano en un icono mundial.
¿Cuántas veces os ha pasado sacar del horno un brownie demasiado seco o, por el contrario, gomoso?
El secreto para un resultado impecable reside en la emulsión entre el chocolate negro fundido y el aceite, que debe encontrarse con una mezcla de huevos bien montados. En esta versión, he equilibrado la proporción de grasa para asegurar que el calor del horno cree esa fina e irresistible corteza «merengada» en la superficie, protegiendo el corazón del postre que debe quedar húmedo e intenso.
Ya sea para una merienda para intolerantes o para un postre goloso al finalizar la comida, estos cuadraditos volarán en un abrir y cerrar de ojos. Preparadlos, dejadlos templar y disfrutad del contraste de texturas perfecto: ¡palabra de Tea!
Brownie SIN LACTOSA
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: Cuadrado 20 x 20 cm
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Internacional
Ingredientes
- 300 g chocolate negro al 70%
- 70 g harina 00
- 80 g azúcar (mejor si es de caña)
- 90 g aceite de semillas (o de arroz)
- 2 huevos (medianos)
- Media cucharada extracto de vainilla
- 30 g cacao en polvo amargo
- 75 g avellanas
- 1 pizca sal
Herramientas
- Molde para horno
Preparación de los brownies
Dado que el procedimiento es facilísimo y muy rápido, os recomiendo como primera cosa precalentar el horno a 180 grados en modo estático.
En un bol tamizad la harina junto con el cacao amargo y una pizca de sal; mezclad con un batidor de mano para eliminar todos los grumos. Aparte, trocead el chocolate negro y fundidlo al baño María o en el microondas (procediendo en intervalos de 30 segundos para no quemarlo). Una vez fluido, incorporad el aceite en hilo y mezclad hasta obtener una emulsión brillante y homogénea.
En una amasadora o con las varillas eléctricas, montad los huevos enteros con el azúcar de caña durante al menos 5-7 minutos. Debéis obtener una mezcla clara, espumosa y que haya triplicado su volumen original. Bajad la velocidad de las varillas y añadid en hilo la mezcla de chocolate y aceite. Por último, incorporad las harinas (harina y cacao) poco a poco, mezclando con delicadeza de abajo hacia arriba para no bajar la mezcla. Finalmente, añadid las avellanas con la espátula.
Forrad el molde de 20×20 cm con papel de horno (podéis humedecerlo para que se adhiera mejor a los bordes). Verted la masa y alisadla con una espátula. Hornead en horno estático precalentado a 180°C durante 25 minutos. Una vez fuera del horno, resistid la tentación: el postre debe templarse completamente antes de cortarlo en cuadraditos regulares.
CONSERVACIÓN
Los brownies se conservan perfectamente durante 3-4 días bajo una campana de cristal o en un recipiente hermético. Permanecen increíblemente húmedos gracias a la presencia del chocolate fundido.
CONSEJOS Y VARIANTES
Podéis enriquecer la masa con escamas de sal Maldon en la superficie antes de hornear, o insertar frambuesas frescas entre una cucharada de masa y otra para una nota ácida que equilibre el dulce.
BROWNIES ALBARICOQUE Y ALMENDRAS
En este caso sustituid las avellanas de la receta por 50 g de albaricoques deshidratados y 25 g de almendras picadas; por lo demás, proceded como en la receta.
BROWNIES FRUTOS ROJOS Y AVELLANAS
En este caso utilizad solo 50 g de avellanas y sustituid la parte restante por la misma cantidad de arándanos deshidratados u otros frutos rojos; por lo demás, proceded como en la receta.
El truco de Tea
El brownie está listo cuando se haya formado una corteza fina y opaca en el exterior, pero el interior siga blando. Haced la prueba del palillo: no debe salir completamente seco como en un bizcocho tipo magdalena, sino con algunas migas húmedas adheridas. ¡Es precisamente ese residuo lo que garantiza la suavidad al comerlo!
¿Puedo usar aceite de oliva?
Sí, pero aseguraos de que sea un aceite extra virgen muy suave (quizá de la Liguria), de lo contrario el regusto punzante podría cubrir la delicadeza del chocolate.
¿Por qué mis brownies no han formado la corteza por encima?
La corteza depende del batido correcto de los huevos con el azúcar. Si los huevos no están bien espumosos, la reacción que crea esa película crujiente no se producirá correctamente.
¿Puedo congelarlos?
¡Claro! Cortadlos ya en cuadraditos y congeladlos individualmente. Solo os hará falta darles 10 segundos en el microondas para tener un brownie como recién hecho.

