Canelones de ricotta y espinacas: el secreto del relleno cremoso
La receta perfecta de los canelones: el truco para un relleno cremoso: ¡adiós a los canelones que se abren y se empapan en el horno!
Si hay un momento en que los canelones ricotta y espinacas pueden decepcionar, es cuando sacas la fuente del horno y notas que el líquido del relleno ha encharcado la bechamel, dejando el plato blando y sin sabor.
Este es el problema número uno de esta receta. El fallo no se debe a la bechamel ni al tipo de pasta, sino a que la ricotta y las espinacas, incluso cocinadas, retienen demasiada humedad.
Para obtener un relleno firme, cremoso y perfecto para trabajar con la manga pastelera, que mantenga su forma durante la cocción, debes concentrarte en dos pasos fundamentales.
Solo cuando las espinacas estén completamente secas, el relleno triturado con las yemas y el queso tendrá la consistencia adecuada para resistir el calor.
Adoptando este truco, te aseguro que el relleno no se deshará y disfrutarás de un resultado cremoso e intenso.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 40 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes Canelones ricotta y espinacas
- 250 g pasta fresca (láminas de pasta fresca al huevo)
- 40 g queso parmesano rallado
- 300 g espinacas (frescas y lavadas)
- 500 g ricotta de vaca (escurrida)
- 100 g queso parmesano rallado
- 3 yemas
- 1 diente ajo
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca pimienta
- al gusto sal
- 500 ml leche
- 35 g almidón de maíz
- 35 g mantequilla
- 1 pizca nuez moscada
- al gusto sal
- 1 pizca pimienta
Utensilios
- Colador
- Cuenco
- Sartén
- Batidora de mano
- Manga pastelera
- Cazo pequeño
- Olla
- Fuente para horno
Cómo preparar los canelones ricotta y espinacas
Escurre la ricotta: Si aún no lo has hecho, asegúrate de que la ricotta esté bien seca. El método óptimo es dejarla escurrir dentro de un colador suspendido sobre un bol, en la nevera, la noche anterior a su uso. De este modo perderá todo el suero sobrante.
Cocina las espinacas: Lava las espinacas, seca las hojas y déjalas marchitar en una sartén antiadherente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y el diente de ajo entero (que luego retirarás). Cubre con una tapa y espera unos 6-7 minutos.
Exprime las espinacas: Una vez cocidas, apaga el fuego y deja que se enfríen completamente. Exprime ahora las espinacas muy bien. Colócalas en un colador de malla fina o envuélvelas en un paño limpio y presiona con fuerza con una cuchara para eliminar el agua sobrante.
Prepara la mezcla: Pon las espinacas frías y bien escurridas en la batidora junto con la ricotta escurrida, las yemas y el queso rallado. Añade la sal, la pimienta y la nuez moscada.
Tritura y conserva: Acciona la batidora y tritura todos los ingredientes hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Ten cuidado: el relleno no debe quedar líquido. Traslada la mezcla a una manga pastelera (sin boquilla) y consérvala en la nevera.Calienta la leche: En un cazo calienta la leche entera.
Prepara el roux: En una cazuela derrite la mantequilla a fuego suave. Añade el almidón de maíz (que funciona como harina) y mezcla rápido hasta obtener el roux (la base ligada).
Completa la salsa: Vierte la leche caliente poco a poco, sazona con una pizca de sal, pimienta y la nuez moscada rallada. Continúa batiendo la salsa con unas varillas.
Cocina y enfría: Cocina la mezcla hasta que alcance una consistencia densa. Una vez lista, traslada la bechamel a un bol y cúbrela con film transparente en contacto para que no se forme una costra en la superficie.Escalda la pasta: Lleva a ligera ebullición una olla con agua salada y sumerge las láminas de pasta fresca unos segundos (el tiempo necesario para que queden maleables, siguiendo las instrucciones del paquete si las hubiera).
Prepara las láminas: Coloca las láminas sobre una bandeja o superficie de trabajo engrasada sin superponerlas, para evitar que se peguen.
Rellena y enrolla: Toma ahora las láminas escaldadas. Exprime en cada lámina unos 80 g de relleno (utilizando la manga pastelera), dejando al menos 2 cm libres en el borde; así podrás enrollar la pasta formando cilindros perfectos.Monta: Toma una fuente de 35×25 cm y úntala con un poco de aceite de oliva virgen extra y 3 cucharadas de bechamel. Coloca ahora los canelones uno junto a otro.
Cubre y hornea: Cubre los canelones con el resto de la bechamel y con una abundante espolvoreada de queso rallado para favorecer el gratinado.Hornea tus canelones en un horno estático precalentado a 200°C durante 20-25 minutos. Sácalos cuando veas que en la superficie se ha formado una bonita costra dorada y crujiente.
Horno ventilado: Puedes usar el horno ventilado a 180°C reduciendo el tiempo de cocción a unos 15-20 minutos. Si notas que la superficie se oscurece demasiado rápido, cubre la fuente con papel de aluminio y retíralo solo en los últimos 5 minutos.
Conservación
Crudos: Puedes preparar los canelones y montarlos completamente (sin cocerlos) hasta 24 horas antes. Cubre la fuente con film transparente y consérvala en la nevera. Añade unos 5-10 minutos al tiempo de horno para compensar que parten fríos.
Cocidos: Si sobra, puedes conservar los canelones cocidos en un recipiente hermético en la nevera durante 2-3 días. Recalienta en horno tradicional o microondas.
Notas sobre ingredientes y variantes
Ricotta: Puedes sustituir la ricotta de vaca por ricotta de búfala o de oveja (que deberás escurrir aún más cuidadosamente) para un sabor más intenso.
Espinacas: Si no tienes espinacas frescas, puedes usar espinacas congeladas, asegurándote de cocinarlas, escurrirlas y exprimirlas muy bien antes de incorporarlas al relleno.
Bechamel: El uso del almidón de maíz (como se indica en la lista de ingredientes) en lugar de harina de trigo hace la bechamel sin gluten y a menudo más sedosa.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Por qué se abren los canelones durante la cocción?
Se abren si los has rellenado demasiado o si la pasta no se ha escaldado lo suficiente para ser elástica. Asegúrate de dejar un borde libre de al menos 2 cm al rellenar.
¿Cómo puedo evitar que la bechamel quede con grumos?
El secreto es añadir la leche caliente al roux (mantequilla y almidón/harina) de una sola vez y mezclar enérgicamente con varillas. Continúa mezclando hasta que espese.
¿Puedo congelar los canelones?
Sí, puedes congelarlos crudos, después de montarlos y cubrirlos con bechamel. Envuelve bien la bandeja con film y papel de aluminio y congela. Descongélalos en la nevera antes de hornearlos o hornéalos directamente desde congelados añadiendo unos 20 minutos al tiempo de cocción.

