CASTAGNOLES CON RICOTTA FÁCILES

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Castagnole con ricotta fáciles: la receta esponjosa y rápida para un Carnaval para chuparse los bigotes

¿Quién de vosotros no espera la época de Carnaval solo para hundir los dientes en una nube de dulzura?

Hoy os desvelo el secreto para preparar las Castagnole con ricotta más esponjosas, ligeras y perfumadas que hayáis probado jamás!

Olvidad las recetas pesadas o demasiado aceitosas: gracias a la adición de ricotta fresca, estas pequeñas bolitas doradas no solo son increíblemente suaves por dentro, sino que se mantienen así incluso pasadas varias horas.

Esta es la receta de la abuela, la que te devuelve a la infancia en un solo bocado, pero con un pequeño «upgrade» de técnica: el uso de la ricotta las hace menos «panosas» y las protege de absorber exceso de aceite durante la fritura, haciéndolas más ligeras.

El aroma inconfundible de la piel de naranja las envuelve en un abrazo cítrico que las hace irresistibles y perfectas para la fiesta más colorida del año.

Prepararlas es muy fácil, ideal incluso si sois novatos en la cocina o tenéis niños impacientes por ayudar a mezclar. En poco tiempo tendréis la bandeja llena de estas maravillas, listas para disfrutarlas simples, rebozadas en azúcar granulado, o rellenas con una sedosa crema pastelera para los más golosos.

¿Listos para luciros? Guardad esta receta y preparaos para recibir una avalancha de halagos.

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 15 Minutos
  • Porciones: 4
  • Cocina: Italiana

Ingredientes CASTAGNOLES CON RICOTTA FÁCILES

  • 250 g ricotta (de oveja, de vaca o mixta)
  • 200 g harina 00
  • 50 g azúcar granulado
  • 1 huevo (entero)
  • 1 ralladura de naranja (Ecológica y no tratada)
  • Media sobre levadura en polvo para repostería
  • cantidad necesaria aceite de semillas (Para freír)
  • azúcar granulado (Para el rebozado final)
  • crema pastelera (opcional para el relleno)

Utensilios

  • Báscula de cocina
  • Cuenco
  • Colador
  • Batidor de mano
  • Rallador para limones
  • Tamiz
  • Film transparente
  • Sartén para freír
  • Manga pastelera

Procedimiento CASTAGNOLES CON RICOTTA FÁCILES

  • En un bol amplio, unid la ricotta bien escurrida y el azúcar granulado. Mezclad con una cuchara o un batidor de mano hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Añadid el huevo entero y continuad batiendo con energía.

  • Rallad la piel de la naranja (solo la parte coloreada, evitando la parte blanca amarga) directamente en la masa y mezclad bien para repartir el aroma. A este punto, tamizad la harina 00 y la levadura en polvo para repostería y añadidlas a los ingredientes húmedos. Mezclad bien con una cuchara hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. No os preocupéis si la masa queda muy blanda y pegajosa: ¡es la ricotta la que hace la magia!

  • Cubrid el bol con film transparente y dejad reposar durante unos 20 minutos a temperatura ambiente. Este reposo es fundamental para permitir que la levadura se active y la harina se hidrate, haciendo la masa más manejable. Transcurrido el tiempo, tomad la masa y, con las manos ligeramente humedecidas o enharinadas, formad tantas bolitas del mismo tamaño (del tamaño de una nuez).

  • Calentad abundante aceite de semillas en una olla estrecha y de bordes altos (ideal para freír en inmersión). La temperatura ideal es de unos 170°C. Para comprobarlo, sumergid un palillo: si chisporrotea enseguida con burbujas vivas, está listo. Empezad a freír las castagnole de dos o tres en tres para evitar que baje demasiado la temperatura del aceite. Freídlas durante unos 5 minutos, girándolas a menudo para asegurar una cocción uniforme y un dorado perfecto.

  • Escurrid las castagnole conforme estén listas y colocadlas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Pasadlas inmediatamente por azúcar granulado mientras aún están calientes: de este modo el azúcar se adherirá perfectamente. Podéis disfrutarlas así, o para un toque gourmet, rellenarlas con crema pastelera (podéis usar una manga pastelera con boquilla pequeña para inyectar la crema).

Notas sobre ingredientes y sustituciones

Elección de la ricotta

La ricotta es el ingrediente clave de esta receta. Aseguraos de que esté muy fresca y, sobre todo, bien escurrida. Si está demasiado líquida, la masa quedará demasiado blanda y absorberá más aceite al freír. Si es necesario, dejadla escurrir en un colador un par de horas en el frigorífico antes de usarla.

Sustituciones

Harina: Podéis sustituir la harina 00 por una harina tipo 1 (el resultado será menos esponjoso pero con más fibra) o por una mezcla de harina 00 y fécula de patata (20 g de fécula en lugar de 20 g de harina 00) para una suavidad todavía mayor.

Aroma: Si no os gusta la naranja, podéis sustituir la ralladura por la de un limón (no tratado) o usar 1 cucharadita de extracto de vainilla o anís para un sabor más clásico.

Fritura: El aceite de semillas de cacahuete es el mejor porque tiene un punto de humo alto. Como alternativa, podéis usar aceite de girasol alto oleico.

Conservación

Las Castagnole con ricotta están en su punto justo recién fritas. Si tenéis que conservarlas, podéis guardarlas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se conservan 2-3 días, pero podrían perder algo de ternura. No recomiendo la conservación en frigorífico, ya que tienden a endurecerse. Podéis congelar la masa cruda, pero tras descongelarla tendrá una textura ligeramente diferente.

Alternativas y variantes de la receta

Al Limoncello (o ron): Sustituid la ralladura de naranja por la de limón y añadid 1 cucharada de Limoncello o ron a la masa para un sabor más adulto y un aroma intenso.

Castagnole veganas: Sustituid la ricotta por la misma cantidad de ricotta de soja o tofu sedoso (bien prensado) y el huevo por un «huevo» de lino (1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 cucharadas de agua, dejar reposar 5 minutos) o 30 g de puré de manzana sin azúcar.

«Castagnole fritas» al horno: Para una versión más ligera, podéis hornear las castagnole en horno ventilado a 180°C durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén doradas. Recordad pincelarlas ligeramente con leche o mantequilla derretida antes de hornear.

Uso y maridajes

Las Castagnole con ricotta son el dulce por excelencia del período de Carnaval y de las fiestas de primavera.

Maridajes clásicos: Son perfectas acompañadas de una buena copa de Vin Santo, un vino pasificado o una copa de Prosecco DOCG para equilibrar la dulzura con la frescura de las burbujas.

Momento merienda: Servidlas tibias para una merienda golosa. Son fantásticas para mojar en una taza de chocolate caliente espeso o acompañando un café de cebada humeante.

Rellenos creativos: Además de la crema pastelera, podéis rellenarlas con mermelada de naranja (para realzar el aroma de la masa), crema de avellanas, o espolvorearlas con canela junto al azúcar.

Orígenes e historia de la receta

Las castagnole se consideran, junto con las chiacchiere y las frappe, el dulce símbolo del Carnaval en Italia. Sus orígenes se pierden en el tiempo, con recetas que se remontan incluso a la Edad Media y al Renacimiento. El nombre deriva de su forma, que recuerda pequeñas castañas. En las recetas más antiguas no estaba presente la ricotta, sino que la masa se basaba en huevos, harina y mantequilla. La variante con ricotta es una evolución maravillosa, típica sobre todo del Centro-Sur de Italia y de la cocina campesina, donde el uso de lácteos frescos como la ricotta o el mascarpone servía para enriquecer y suavizar la masa, haciéndola al mismo tiempo más económica y ligera que la versión solo con mantequilla. Cada región tiene su versión, pero el principio básico sigue siendo el mismo: celebrar la abundancia antes de la Cuaresma.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • 1. ¿Por qué mis Castagnole se han abierto o explotado al freírlas?

    Esto ocurre porque el aceite está demasiado caliente o porque las bolitas se han frito inmediatamente después de formarlas. Aseguraos de que el aceite esté a unos 170°C y de que la masa haya reposado los 20 minutos indicados. Además, no las hagáis demasiado grandes.

  • 2. ¿Puedo preparar la masa con antelación y freír al día siguiente?

    Sí, podéis preparar la masa, cubrirla con film a contacto y conservarla en el frigorífico durante una noche. Antes de formar las bolitas, sacadla 30 minutos antes para que vuelva a temperatura ambiente.

  • 3. ¿Cómo puedo evitar que las castagnole absorban demasiado aceite?

    Hay dos secretos: la ricotta bien escurrida (que hace que la masa precise menos hidratación) y mantener la temperatura del aceite constante (170°C). Si el aceite está demasiado frío, la masa se empapará; si está demasiado caliente, se quemarán por fuera quedando crudas por dentro. ¡Freíd pocas piezas a la vez!

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atavolacontea

A la mesa con Tea: platos al alcance de todos, a menudo preparados con ingredientes que ya tienes en casa, con especial cuidado por la presentación y el aspecto. ¿Mi lema? «Convertiremos lo cotidiano en extraordinario, porque en la cocina no todo es tan difícil como parece».

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