Ya os había contado antes mi pasión por los canelones, en particular por los de ricotta y espinacas: los adoro no solo porque están riquísimos, sino también porque me evocan recuerdos de la infancia, cuando me los preparaba mi abuela Lisetta. Precisamente por el «amor» que les tengo intento prepararlos lo más a menudo posible; sin embargo, no siempre dispongo del tiempo necesario, porque aunque sean sencillos requieren bastante trabajo. Para saciar mis ganas y adaptarme a mi constante carrera contra el tiempo encontré una alternativa fantástica: ¡las crespelle! Las crepes, de hecho, se preparan en muy poco tiempo, incluso el día anterior si os viene bien; el relleno lleva solo unos minutos, basta con un breve gratinado en el horno o incluso en la sartén, y ya está: podréis disfrutarlas en muy poco tiempo.
Un primer plato, también vegetariano, de CREPES con ESPINACAS y RICOTTA, perfecto para un almuerzo o una cena en familia pero también para presentar a invitados en una velada; veréis que desaparecerán y les gustarán incluso a los más pequeños.
¿A qué esperáis? Leed la receta y preparad conmigo las crespelle ricotta y espinacas.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 huevo (ENTERO)
- 125 g Harina 00
- 250 ml leche entera
- mantequilla (para engrasar la sartén)
- 1 pizca sal
- 300 g espinacas
- 250 g ricotta
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 60 g Parmigiano Reggiano DOP (rallado)
- al gusto sal
Preparación
Como primer paso limpia las espinacas lavándolas bien en agua fría para eliminar los restos de tierra. Escúrrelas y sécalas con un paño para eliminar el agua. Calienta una sartén antiadherente con 2 cucharadas de aceite, añade las espinacas, tapa la sartén y cocina a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que se hayan marchitado. Ajusta de sal. Una vez cocidas déjalas templar y, si hace falta, escúrrelas un poco del agua de cocción. Cuando estén frías pícalas toscamente con un cuchillo o con una mezzaluna. En un bol grande mezcla la ricotta con 1 cucharada de aceite, ajusta de sal (una pizca de pimienta si te gusta) y añade el queso rallado para que todos los ingredientes se integren. Incorpora las espinacas y mezcla de nuevo. Ahora ya tienes listo el relleno para las crepes.
Para preparar unas crepes perfectas haz clic aquí Receta base de crepes
Toma un plato, coloca una crepe y pon en el centro dos cucharadas del relleno de ricotta y espinacas; después distribúyelo bien por toda la superficie. Dobla la crepe por la mitad para obtener una media luna y luego pliégala de nuevo formando una especie de gajo. Continúa así hasta terminar con todos los ingredientes.
Para hornearlas, coloca tus crepes dentro de una fuente ligeramente engrasada, añade algunos trocitos de mantequilla y espolvorea con parmesano. Gratina durante unos 5 minutos a 180 grados. Vigílalas para que no se quemen, por favor. La superficie debe quedar ligeramente dorada. ¡Sirve siempre calientes!
Notas
Si no tienes ganas de esperar a que el horno se caliente y vas con mucha prisa, también puedes cocerlas en sartén. En ese caso, toma una sartén antiadherente, úntala ligeramente con mantequilla, ponla a fuego medio y, cuando esté caliente, coloca tus crepes. Cuécelas a fuego vivo 1 minuto por cada lado. Verás que la superficie de la crepe se dorará y quedará ligeramente crujiente. Si optas por la cocción en sartén, te recomiendo poner encima unas cucharadas de una buena salsa de tomate; las hará aún más sabrosas y ligeras.
Como siempre, para que la receta salga perfecta lo que marca la diferencia es la calidad de los ingredientes, sobre todo cuando éstos —como en nuestro caso— son prácticamente dos. Así que apuesta por espinacas frescas, claramente mejor que las congeladas, y elige una ricotta buena y fresca, no industrial (que sea de vaca, de oveja, mixta o de búfala poco importa).

