Focaccia tipo genovesa hecha en casa: receta rápida con el secreto de la abuela
¿Alguna vez te ha pasado sacar del horno una focaccia con un aspecto apetecible que, sin embargo, al cabo de treinta minutos se pone dura como la suela de un zapato?
Es un problema muy común: muchas veces la falta de humedad o una fermentación demasiado apresurada hacen que la masa quede «maciza» y poco agradable.
Muchos piensan que hacen falta horas y horas de espera o quién sabe qué amasadora profesional, pero la verdad es que el secreto para una suavidad que perdura está en un pequeño equilibrio químico entre las grasas y los líquidos.
Para resolver este problema de una vez por todas, desempolvé un viejo cuadernillo de notas de mi abuela.
Entre las páginas amarillentas encontré lo que ella llamaba su «receta infalible». Al principio era escéptica: había un ingrediente, la mantequilla derretida en la leche, que nunca había visto en una focaccia tradicional.
Y sin embargo, tuve que cambiar de opinión. Este truco no solo deja la masa sedosa y facilísima de trabajar incluso a mano, sino que crea una estructura interior tan esponjosa que se deshace en la boca.
Si buscas el sabor de la memoria unido a un método rápido y al alcance de todos, estás en el sitio correcto.
Ingredientes sencillos al alcance de todos como la Harina Manitoba, la levadura seca de panadería (tipo Mastrofornaio), leche, aceite, sal y un poco de miel y un ingrediente secreto, preparación muy simple incluso a mano y fermentación rápida, ¡por fin una FOCACCIA al alcance de todos!
Focaccia rápida e infalible: procedimiento en 5 pasos
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: bandeja rectangular 30×40 cm
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes Focaccia hecha en casa
- harina Manitoba (450 g)
- Harina 00 (50 g)
- Levadura seca de panadería (tipo Mastrofornaio 1 sobre)
- Leche entera (300 ml)
- Mantequilla (20 g)
- Sal (2 cucharaditas)
- Aceite de oliva virgen extra (4 cucharadas)
- Miel (1 cucharada)
- 30 ml Aceite de oliva virgen extra
- Sal gruesa (para espolvorear al final)
- 30 ml agua
Utensilios
- Bol
- Cuchara
- Tabla para amasar
- Bandeja de horno
- Film transparente para alimentos
- Cuencito
- Brocha
cómo preparar en casa la Focaccia
Para preparar la focaccia, lo primero es coger la leche y añadir la mantequilla. Caliéntala ligeramente (en el microondas o al fuego) hasta que la mantequilla esté completamente derretida. Atención: la leche debe estar tibia, no debe hervir bajo ningún concepto, porque mataría la levadura.
En un bol grande, mezcla las harinas, la levadura, la miel, el aceite y la mezcla de leche y mantequilla. Empieza a trabajar los ingredientes con una cuchara hasta obtener una consistencia homogénea. Pasa la masa a la tabla de amasar, añade la sal y trabaja a mano durante unos 5 minutos. Obtendrás una bola lisa y sedosa.
Coloca la bola de masa en un bol, practica un corte en cruz en la superficie y cubre con film transparente. Deja fermentar durante 2 horas (hasta que doble su volumen). Pasado ese tiempo, coge la bandeja (yo utilicé una rectangular de 30×40 cm) untada y estira la masa con las manos con cuidado, sin volver a amasarla. Deja reposar en la bandeja otros 30 minutos.
Prepara la salmuera mezclando agua y aceite. Haz los clásicos hoyuelos en la superficie presionando con la punta de los dedos, luego reparte la salmuera y la sal gruesa.
CONSEJO: Por favor, para un resultado perfecto (segundo truco de mi abuela) coloca en la bandeja más baja del horno otra bandeja con agua. Esto ayudará a una mejor fermentación y cocción de la focaccia.
Hornea en horno estático a 250°C durante 15-18 minutos.
Sustituciones y versiones
Sin lactosa: Sustituye la mantequilla por margarina vegetal de buena calidad y la leche entera por agua o leche de soja sin endulzar. La esponjosidad será ligeramente diferente, pero igualmente muy buena.
Sin miel: Si no tienes miel, puedes usar una cucharada de azúcar (siempre para activar la levadura).
CONSERVACIÓN
Te recomiendo consumir la focaccia el mismo día para que no pierda su fragancia y textura crujiente. Si te sobra, puedes conservarla en el congelador para sacarla cuando la necesites; en ese caso, divídela ya en porciones.
CONSEJOS
Cuando empieces a amasar en la superficie de trabajo, te aconsejo añadir harina a la tabla solo si es necesario y en pequeñas cantidades; de lo contrario la focaccia perderá esponjosidad.
Unta ligeramente tus manos antes de estirar la masa en la bandeja.
La ventaja de usar la levadura seca de panadería tipo Mastrofornaio es que no hay que disolverla ni reactivarla en agua, sino que se añade directamente a la harina junto con una cucharada de miel o dos cucharaditas de azúcar.
OTRAS FOCACCIAS
Si te apetece preparar la clásica FOCACCIA GENOVESA, la receta la encuentras aquí https://blog.giallozafferano.it/atavolacontea/ricetta-focaccia-genovese-fatta-in-casa/
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¿Por qué mi focaccia ha quedado dura o seca?
Las causas principales son: a) Demasiada harina: No añadas harina en exceso mientras trabajas la masa sobre la tabla. b) Falta de humedad: Asegúrate de haber usado el truco de la bandeja con agua en la base del horno, que es esencial para que la superficie no se seque y mantener la esponjosidad.
¿Cuánto importa el ingrediente «secreto» (mantequilla en la leche)?
El uso de la mantequilla en la masa es el elemento clave que, junto con la leche, aporta una esponjosidad y una suavidad prolongadas, diferenciándola de una focaccia básica. Se recomienda encarecidamente no omitirlo para obtener el resultado «infalible».
Mi focaccia no ha levado, ¿dónde he fallado?
La fermentación falla si: a) La levadura está inactiva. Asegúrate de que la levadura esté fresca (o seca pero dentro de la fecha). b) La temperatura es incorrecta. Comprueba que la leche esté solo tibia, no caliente, de lo contrario matará la levadura.
¿Puedo usar levadura fresca?
Sí, puedes sustituir el sobre de levadura seca por 12 g (medio cubo) de levadura fresca, disolviéndola en un poco de agua tibia tomada del total.
¿Puedo preparar la masa la noche anterior?
¡Claro! Después de hacer los pliegues, mete el bol cubierto en la nevera toda la noche. A la mañana siguiente, procede a estirar y a la segunda fermentación en la bandeja según la receta.
¿Para qué sirve el agua en el fondo del horno?
Es el truco para que la masa no se reseque. El vapor mantiene la superficie elástica, permitiendo que la focaccia crezca más y se mantenga esponjosa.

