Frittata al horno con patatas y cebolla: la receta abundante y sin complicaciones
Hay platos que son una auténtica garantía en la cocina, y la frittata es uno de ellos.
Sencilla, versátil e increíblemente satisfactoria, es la solución perfecta para una cena improvisada o un almuerzo rápido, transformando pocos ingredientes en una verdadera delicia.
¿Pero por qué freírla si puedes hornearla y dejarla aún más ligera y saludable? La frittata al horno con patatas y cebolla demuestra que la tradición se puede reinterpretar obteniendo un resultado igual de sabroso.
Esta receta te conquistará por su practicidad. Mientras la frittata se hornea sola, dorándose y esponjándose de forma irresistible, tú podrás dedicarte a otras cosas.
El resultado es un plato único, rico y sabroso: el interior queda tierno y jugoso gracias a las patatas cocidas y a la provola que se funde, mientras que el exterior desarrolla una costra dorada y tentadora.
El aroma del romero y el sabor dulce de la cebolla se unen en un maridaje perfecto que te enamorará.
Es un verdadero comfort food, perfecto para disfrutar recién salido del horno o frío, ideal para un picnic o un almuerzo para llevar.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Energía 302,08 (Kcal)
- Carbohidratos 36,23 (g) de los cuales azúcares 1,76 (g)
- Proteínas 15,48 (g)
- Grasa 11,01 (g) de los cuales saturados 6,47 (g)de los cuales insaturados 3,91 (g)
- Fibras 2,96 (g)
- Sodio 376,28 (mg)
Valores indicativos para una ración de 200 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes FRITTATA DE PATATAS
- 800 g patatas, sin piel, cocidas, hervidas
- 6 huevos
- 1 cebolla
- 50 g queso parmesano rallado
- 70 g provola
- 1 chorro aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal
- romero (OPCIONAL)
- pan rallado (para forrar el molde)
Utensilios
- Báscula de cocina
- Sartén
- Bol
- Cazuela
Preparación FRITTATA DE PATATAS
Para empezar, precalienta el horno en modo estático a 180 °C o en modo ventilado a 170 °C. Pela la cebolla y córtala en trocitos. Ten las patatas ya cocidas listas y córtalas en dados.
Calienta en una cazuela un chorrito de aceite de oliva y añade el romero y la cebolla. Sofríe durante unos 10 minutos, moviendo a menudo. Incorpora las patatas cocidas en dados y dora durante otros diez minutos, cuidando no deshacerlas demasiado, para que se impregnen de sabor y cojan color.
Mientras tanto, en un bol grande, bate los huevos con un tenedor. Añade la sal y el queso rallado y mezcla hasta integrar todo.
Añade a la mezcla de huevos las patatas y las cebollas salteadas y la provola en dados. Mezcla con cuidado. Toma una fuente o molde de 20 cm de diámetro, úntala con un pincel de cocina y espolvorea con pan rallado. Vierte la mezcla en el molde y hornea en horno estático a 180 °C durante 25 minutos (o en ventilado a 170 °C durante el mismo tiempo).
Notas sobre los ingredientes y posibles sustituciones
PATATAS Para las patatas, lo ideal es usar las de pulpa harinosa como la Russet, que absorben bien los sabores.
PAN RALLADO El uso de pan rallado en el fondo del molde es fundamental para evitar que la frittata se pegue y para crear una deliciosa costra.
PROVOLA Si no tienes provola, puedes usar scamorza o incluso mozzarella bien escurrida.
Conservación
La frittata se conserva perfectamente en el frigorífico, en un recipiente hermético, durante 2-3 días. Es una excelente solución para la comida del día siguiente o para un almuerzo para llevar. Está deliciosa también si se consume fría.
Alternativas y variantes
1) Con verduras: añade otros ingredientes como calabacín rallado, pimientos en cubitos o guisantes.
2) Con embutidos: para un sabor más marcado, añade 50 g de panceta en cubitos o jamón cocido en tiras.
3) Con queso diferente: puedes usar provola ahumada para un toque extra o queso pecorino romano en lugar del parmesano.
Uso y maridajes
Esta frittata es un auténtico plato único. Puedes servirla como segundo, acompañada de una ensalada verde fresca aliñada con aceite y vinagre, o cortada en cubitos como finger food para un aperitivo. Combina perfectamente con una rebanada de pan casero.
Origen y historia de la receta
La frittata es un plato humilde de la tradición italiana, nacido para recuperar sobrantes e ingredientes sencillos y convertirlos en una comida completa. A menudo se preparaba con verduras de temporada, quesos y un punto de imaginación. La versión al horno, en particular, es una variante más moderna y saludable frente a la fritura clásica en sartén.
El secreto de la suavidad: la importancia de la provola
La provola, cortada en dados y añadida a la mezcla, no solo aporta sabor, sino que hace la frittata increíblemente suave y fundente. Al derretirse en la cocción crea pequeñas bolsas de cremosidad que contrastan con la textura de las patatas.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Puedo usar patatas crudas en lugar de las cocidas?
No, en esta receta es fundamental usar patatas ya cocidas, porque la cocción en el horno no sería suficiente para cocinarlas por completo.
¿Puedo preparar los ingredientes con antelación?
Sí, puedes cocinar las patatas y la cebolla el día anterior y conservarlas en el frigorífico. Esto hará que la preparación de la frittata sea aún más rápida.
3. ¿El molde tiene que ser necesariamente redondo?
No, puedes usar un molde rectangular o cuadrado. El resultado quedará un poco más bajo, pero el sabor no cambiará.

