LASAÑAS BLANCAS CON JAMÓN COCIDO
¿Quién ha dicho que para preparar unas buenas lasañas hay que usar obligatoriamente ragú?
Si nunca las habéis probado, tenéis que intentar las lasañas blancas con jamón cocido.
Son una variante de la receta clásica boloñesa, más delicada y más rápida de preparar.
Se hacen realmente con poco esfuerzo y con ingredientes sencillos.
Bastarán solo láminas de lasaña —yo he usado las frescas que se compran en la sección de refrigerados del supermercado y que ni siquiera requieren escaldarlas en agua hirviendo— jamón cocido y bechamel.
Ideal como plato para celebraciones o para la comida del domingo, con la ventaja adicional de poder prepararse incluso el día anterior.
Y para darles un plus, un ingrediente “escondido”: pequeños cubitos de mozzarella que harán cada bocado aún más fundente.
Seguid la receta y veréis cómo en pocos minutos prepararéis un plato rico y sabroso que gustará a todos vuestros comensales.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 200 g Lasañas de huevo
- 150 g Mozzarella
- 200 g Jamón cocido (en lonchas o dados)
- 80 g Parmigiano Reggiano DOP (rallado)
- 500 ml Leche entera
- 50 g Harina 00
- 1 pizca Nuez moscada
- 50 g Mantequilla
- 1 pizca Sal
- al gusto Pimienta
Preparación de lasañas blancas con jamón cocido
Para las lasañas blancas os recomiendo dedicaros primero a la bechamel.
En un cazo de fondo grueso, fundid la mantequilla a fuego moderado cuidando que no llegue a freírse.
En cuanto esté totalmente derretida y líquida, añadid de una vez la harina, previamente tamizada, y mezclad inmediatamente con una cuchara de madera.
Veréis que en 2-3 minutos se formará una especie de pasta de color avellana, llamada “roux”, que deberéis seguir moviendo durante aproximadamente 1 minuto hasta que adquiera un tono ligeramente dorado y empiece a chisporrotear.
Bajad el fuego y añadid al roux la leche templada en hilo, no demasiado rápido, y al mismo tiempo removed la mezcla con la cuchara de madera procurando llegar bien a los rincones del cazo.
La bechamel estará lista cuando empiece a hervir; tardará más o menos 5 minutos, hasta obtener una densidad similar a la de una crema pastelera.
Retiradla del fuego y aromatizad con una pizca de sal y un rallado de nuez moscada.Ya estáis listos para montar las lasañas.
Colocad en el fondo de una fuente apta para el horno una cucharada de bechamel sobre la que pondréis la primera lámina de pasta (no hace falta cocerla antes).
Encima echad 2 o 3 cucharadas de bechamel y repartidla bien con una cuchara por toda la superficie.
Después colocad las lonchas o los cubitos de jamón cocido y añadid la mozzarella cortada en cuadraditos.
Cubrid con otras láminas de pasta y continuad hasta agotar los ingredientes. Haced los pisos que prefiráis.
Terminad con una abundante espolvoreada de queso rallado que hará la superficie crujiente.Hornead durante 30 minutos a 180 grados. Luego pasadlas 2 minutos al grill del horno. Veréis que se formará una bonita costrita dorada. Antes de servirlas, dejadlas reposar fuera del horno al menos 10 minutos para que se asienten y compacten mejor.
CONSERVACIÓN
Una vez listas se conservan en el frigorífico durante 2, como máximo 3, días. No os recomiendo congelarlas una vez cocinadas.
En cambio, es posible congelarlas crudas, muy útil si tenéis que preparar una cena para muchas personas. Obviamente, antes de cocinarlas deberán volver a temperatura ambiente.
CONSEJOS Y VARIANTES
Para esta receta he utilizado pasta fresca de huevo que no requiere cocción previa.
Como alternativa podéis usar también las láminas de lasaña seca, que deben cocerse unos minutos en agua hirviendo antes de emplearlas y el resultado será igualmente excelente.

