Un plato ligero, sencillo pero sabroso y, sobre todo, apto para todos porque está completamente libre de gluten. Quinoa, arroz rojo, semillas de chía y espinacas aliñadas con hierbas aromáticas y realzadas por la adición de trocitos de bresaola. Además, tanto la quinoa como las semillas de chía contienen numerosas propiedades nutritivas: están llenas de Omega3, son una gran fuente de calcio y ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre, por lo que también resultan ideales para quienes siguen una dieta. En resumen, si aún no te he convencido, pruébala y verás que te enamorarás.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 4 PERSONAS
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 taza Quinoa
- 1 taza Arroz rojo
- 1 taza Semillas de chía
- 100 g espinacas frescas
- 100 g bresaola
- 2 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
- 10 hojas albahaca
- Tomillo (unas hojitas)
- al gusto Sal
- al gusto Pimienta negra (molida)
Preparación
Empieza por el arroz rojo, que tiene una cocción más larga, haciéndolo cocinar en abundante agua con sal siguiendo los tiempos indicados en el envase. Aparte, lleva a ebullición otra agua con sal donde, en cuanto hierva, verterás la quinoa. Cuécela al dente, aproximadamente 12 a 15 minutos. En cuanto esté cocida, escúrrela y resérvala. Haz lo mismo con el arroz rojo.
Lava las espinacas. Déjalas escurrir y córtalas en tiras. En una sartén antiadherente pon una cucharada de aceite y cocina las espinacas, salándolas ligeramente.
Incorpora el arroz rojo y la quinoa y saltea todo en la sartén durante dos minutos. Ajusta de sal y pimienta y añade también algunas hojas picadas de albahaca y tomillo. En este punto puedes añadir las semillas de chía. Las semillas de chía, de hecho, deben comerse crudas si se quieren aprovechar todos sus beneficios.Termina el plato añadiendo trocitos de bresaola obtenidos cortando las lonchas en trozos. Mezcla todo con una cuchara, añade una última cucharada de aceite de oliva virgen extra en crudo. Deja reposar unos minutos para que se impregnen los sabores antes de servir.
Se puede consumir tanto a temperatura ambiente como tibio.
Notas
Obviamente puedes sustituir las espinacas por otras verduras a tu gusto, como calabacín, calabaza o berenjena. Para una versión más sabrosa y un poco menos saludable, en lugar de la bresaola pon trocitos de bacon crujiente, que habrás obtenido salteándolo unos minutos en una sartén antiadherente.

