Quien me conoce sabe que prefiero el pescado a la carne, quizá porque crecí en una familia en la que los platos de pescado eran los protagonistas en detrimento de los demás.
El destino quiso que, al casarme con Marco, me encontrara, por así decirlo, con una familia de carnívoros.
Buscando mediar entre las dos tradiciones me he atrevido muchas veces con recetas de carne pero con pésimos resultados: nunca acertaba la cocción: o demasiado hecha y dura como una piedra, o demasiado cruda; en fin, un desastre, así que había renunciado a seguir intentándolo.
Un día, sin embargo, mi hijo, que había comido en casa de mi querida amiga Federica, vuelve a casa diciéndome que había comido algo riquísimo… ¡el roast beef! Quería que le pidiera la receta para hacérselo cuanto antes. De nada servía decirle que su madre era un desastre cocinando carne y que si quería volver a comerlo tendría que pedirle de nuevo que le invitara.
Ante sus insistencias decidí probar una última vez; además ella, además de ser mi mejor amiga, es una cocinera estupenda, así que debía confiar en su receta.
Lo preparo y luego llamo a mi pequeño experto de casa para oír su veredicto: la voz de la verdad, que no dudaría en decirme: «¡está mejor el de la tía Fede!»
Se corta un bocado y empieza a comer, luego otro trozo y me mira, se detiene un momento y me regala una sonrisa de oreja a oreja: «mami, está buenísimo, igualito que el de la tía Fede». No pudo hacerme mejor cumplido, ¡venga, por fin lo había conseguido!
Pues si vosotros también habéis tenido siempre problemas con la cocción de la carne probad la receta de la tía Fede y seguid sus indicaciones como yo hice: prepararéis un roast beef en sal espectacular, tierno, sabroso y jugoso y sin añadir nada de grasa.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 600 g carne de ternera (corte para roast beef)
- 2 kg Sal gorda
- 2 cucharadas Agua
- 5 g laurel
- 5 g tomillo
- 5 g romero
Preparación
Lo primero, precalentad el horno a 200° en modo estático. Luego coged las hierbas aromáticas, lavadlas y secadlas, ponedlas en la picadora y trituradlas finamente. Con la mezcla obtenida masajead la carne frotando cuidadosamente la superficie del roast beef para que se adhiera bien por todos los lados.
Coged una fuente de horno de bordes altos lo bastante grande para contener la carne y la sal; haced en el fondo de la bandeja una capa de sal gorda de unos 2 cm de altura y colocad encima la carne.
A continuación, con la sal restante cubrid completamente vuestro roast beef de forma que quede recubierto por una capa de al menos 2 cm. Humedeced ligeramente la superficie de la costra de sal con un poco de agua para que se endurezca mejor durante la cocción.
Hornead a 200° en modo estático durante 20 minutos (los tiempos de cocción para obtener el clásico roast beef poco hecho son de 20 minutos por cada medio kg de carne; después del primer kg se calculan 20 minutos más por cada kilo adicional: por ejemplo, para un roast beef de 1,5 kg harán falta aproximadamente 40 minutos para una cocción poco hecha).
Transcurrido el tiempo, sacad la bandeja del horno y dejad reposar la carne a temperatura ambiente durante 10 minutos. A continuación, con la ayuda de una cuchara y un cuchillo retirad con delicadeza toda la sal que la cubre, teniendo cuidado de no quemaros.
Colocad la carne sobre una tabla de cortar; si es necesario eliminad raspando con cuidado los posibles restos de sal con un cuchillo y, con un cuchillo bien afilado o con una loncheadora si la tenéis, cortad en lonchas y colocad en una fuente para servir acompañada de una abundante ensalada o de patatas al horno.
Notas
Si lo preferís más hecho, prolongad los tiempos de cocción. La única dificultad, al no poder controlar visualmente la cocción, consiste en encontrar el punto de cocción ideal para vosotros, teniendo en cuenta también las diferencias entre hornos. Os aconsejo hacer algunas pruebas para poder ajustar según vuestras necesidades. Por ejemplo, en casa no nos gusta la carne demasiado poco hecha y yo la dejo 25 minutos.
Como ya os he dicho, en el caso de piezas de carne más grandes reguídaos teniendo en cuenta que, después del primer kg, se calculan 20 minutos más por cada kilo adicional. Si os sobra, puede conservarse en el frigorífico como máximo 2-3 días.
La elección de sal gorda no es casual: crea una especie de barrera protectora alrededor del roast beef sin salar en exceso la carne; sería distinto con sal fina, que al penetrar podría dejar vuestra receta demasiado salada.

