La pasta con sepia ligera es un plato de mar ligero y sabroso, sencillo de preparar.
Una alternativa sabrosa cuando no se dispone de la tinta de sepia o se prefiere no usarla; además es ideal para quien busca un condimento más delicado.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 2 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 180 g penne rigate integrales
- 2 sepias (con sacos de tinta)
- 1 pizca ajo en polvo
- 2 guindillas rojas secas (enteras)
- 4 ramitas perejil
- 1 vasito vino blanco
- 2 cucharadas salsa de tomate (casera)
- 1 pizca sal
- 1 pizca pimienta mixta en granos (con molinillo)
- al gusto botarga (en loncha o en polvo)
- 1 chorrito aceite de oliva virgen extra (en crudo)
Utensilios sugeridos
- Cuchillo
- Tabla de cortar
- 1 Cazuela con tapa preferiblemente de vidrio
Preparación
En esta preparación no se utiliza la tinta de sepia.
Puedes recuperarla y conservarla para otra receta.
Para el procedimiento detallado paso a paso puedes leer el tutorial haciendo clic en el siguiente enlace: congelar la tinta de sepia en la salsa de tomate | sin cristales ni gránulos.
En YouTube encontrarás un vídeo muy claro sobre la limpieza de las sepias en el que se describe con detalle cómo recuperar el saco de la tinta.
En breve
Lava la sepia bajo agua corriente y sécala con papel de cocina.
Retira los ojos y el pico y extrae el esqueleto.
Enjuaga de nuevo.
Procede a extraer las vísceras.
La extracción del esqueleto habrá abierto una parte del manto:
– corta la piel que cubría el esqueleto para dejar a la vista la cavidad que cubre las vísceras;
– extrae con cuidado las vísceras tirando de ellas o cortándolas con un cuchillito: huevas, leches de sepia y la saca de la tinta en un único bloque; después separa los hígados y las branquias.
Las huevas y las leches de sepia son una verdadera delicia y los hígados también son comestibles.
Las branquias deben desecharse.
Localiza la saca de la tinta y sepárala con cuidado, entera para no dispersar su contenido; sus paredes son muy finas y se rompen con facilidad, así que ten a mano un vasito o un cuenco por si necesitas recuperar rápidamente su contenido.
Pela la sepia: ten en cuenta que la piel es comestible, por lo que no es necesario hacerlo:
– despega la piel tirando de ella a lo largo del manto por un lado y por el otro.La sepia está limpia y lista para cocinar, entera o troceada.
Tanto si están frescas como descongeladas, saca las sepias del frigorífico al menos media hora antes de cocinarlas.
Enjuágalas de nuevo.
Sécalas con papel de cocina.Corta las sepias en tiras.
En una cazuela calienta una pizca de ajo en polvo, un par de guindillas rojas secas enteras y algunas ramitas de perejil.
Desglasa con un vasito de vino blanco.Añade las sepias, incluyendo las huevas y las leches de sepia, y dora a fuego vivo.
Retira del recipiente las guindillas y las ramitas de perejil.Añade un par de cucharadas de salsa de tomate.
Añade la sal y muele la pimienta.Cocina la pasta al dente, escúrrela y enjuágala rápidamente bajo agua corriente.
Mientras tanto, calienta las sepias.Vierte la pasta en la cazuela con las sepias y mezcla.
Emplata.
Muele un poco más de pimienta.Tu pasta con sepia ligera está lista.
Buen provecho.
El toque final
¡Un espolvoreado de botarga y un chorrito de aceite de oliva virgen extra!La pasta con sepia es un plato completo; añade tu ración de verduras para componer un comida equilibrada o plato único que ayuda a mantener la glucemia estable.
Conservación, consejos y variaciones
Para una variante mediterránea y más sabrosa, añade un puñado de alcaparras.
Usa pasta integral para aumentar el contenido de fibra.
FAQ (Preguntas y respuestas)
Moluscos y colesterol
En nuestro esquema alimentario, calamares y pota, pulpo y sepias, están entre los alimentos indicados como «a consumir de forma ocasional».
De hecho, pese a ser moluscos de carne magra, son una fuente de colesterol cuya ingesta debe limitarse.
Las guías nutricionales recomiendan un aporte dietético de colesterol inferior a 300 mg al día, límite que puede bajar a 200 mg al día en presencia de hipercolesterolemia e hiperglucemia.
Por tanto, la sepia no influye directamente en la glucemia pero, en caso de hiperglucemia, prediabetes y diabetes tipo 2 debe consumirse con moderación.
¿Qué es la botarga?
La botarga de atún está formada por huevas de atún saladas y secadas.
La botarga de mújol está formada por huevas de mújol (también llamado ‘mugil’) saladas y secadas.
Es calórica pero se usa en pequeñas cantidades, rallada o en polvo, para dar sabor.
Las calorías proceden principalmente de proteínas de alto valor biológico y grasas, mientras que los carbohidratos están ausentes.
Es algo parecido a añadir queso rallado sobre un primer plato que no sea de pescado.
También es una buena fuente de omega-3.
En Sicilia la botarga es un ingrediente muy utilizado; aprovecho para comprarla cuando estamos por la zona de Marzamemi —pequeño pueblo marinero donde hay históricas conserveras— Noto o Siracusa.

