Las albóndigas de berenjenas y ricotta son un segundo plato delicioso y ligero.
A mí me encantan y me gusta prepararlas variando siempre algunos ingredientes.
Como dicen los médicos nutricionistas, siempre hay que variar nuestra alimentación.
Si es posible, comer un poco de todo, no centrarse siempre en los mismos platos y equilibrar las cantidades.
Estas albóndigas de berenjenas y ricotta realzan el sabor de las hortalizas, las verduras y el queso magro.
Yo utilizo casi siempre la ricotta, porque además de ser sabrosa tiene una consistencia que encuentro perfecta para todos los rellenos y masas con verduras y no solo.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 3Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
Veamos los ingredientes
- 2 berenjenas (aproximadamente 600 gr)
- 1 cebolla (la que prefieras, blanca, de Tropea, etc.)
- 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- c.s. sal
- ricotta (150g)
- queso parmesano rallado (40g)
- 3 cucharadas pan rallado
- miga de pan (la miga de un panecillo)
- c.s. leche
- 1 pizca nuez moscada
- 1 pizca mejorana
- 1 huevo
Os dejo algo más de información sobre las berenjenas.
Estoy segura de que estaréis aún más animados a prepararlas.
La berenjena es una verdura rica en antioxidantes, fitonutrientes fenólicos, flavonoides (por ejemplo, la Nasunina, un pigmento natural de color púrpura).
Este pigmento presente en gran cantidad en la piel de las berenjenas posee potentes propiedades antioxidantes y virtudes anticancerígenas) y numerosas vitaminas y minerales.
Bueno, dicho esto, ¿las preparamos juntos?
Pasos
Veamos cómo preparar nuestra mezcla.
Tomar dos berenjenas moradas oscuras, las largas, cortarlas en gajos y ponerlas en un bol añadiendo sal.
Dejarlas reposar una hora, con un peso encima, para que suelten el agua.
Después de que hayan soltado el agua, enjuagarlas y escurrirlas bien.
En una sartén comenzar a cortar finamente una cebolla, que deberá rehogarse junto con 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Pasados 2/3 minutos añadir las berenjenas y cocinarlas juntas, tapadas, a fuego lento hasta que estén completamente cocidas.
En un bol mezclar el huevo, la sal, la ricotta, el parmesano, 2/3 cucharadas de pan rallado y la miga de pan previamente empapada en leche y luego escurrida.
Al compuesto añadir también nuez moscada y mejorana.
Ahora retomar las berenjenas y triturarlas hasta obtener una consistencia cremosa.
Añadir las berenjenas al resto y mezclar.
Si la mezcla resulta demasiado blanda, añadir más pan rallado hasta poder formar las albóndigas, sin que la mezcla se pegue a las manos.
Debe ser suave, pero manejable, así que no tengas miedo de añadir algunos gramos más de pan rallado.
En este punto, engrasar un papel de horno y distribuir encima las albóndigas.
Añadir un chorrito de aceite sobre nuestras albóndigas y hornear a 170 grados, modo ventilado, durante un total de aproximadamente 30 minutos.
A mitad de cocción girar las albóndigas para que se doren de manera uniforme, por ambos lados.
Ajustar los tiempos de cocción, siempre teniendo en cuenta también la potencia de vuestro horno. Buen provecho.
Tomar un bol y mezclar el huevo, la sal, la ricotta, el parmesano, 2/3 cucharadas de pan rallado y la miga de pan previamente empapada en leche y luego escurrida. Al compuesto añadir también nuez moscada y mejorana. Ahora retomar las berenjenas y triturarlas hasta obtener una consistencia cremosa. Añadir las berenjenas al resto y mezclar. Si la mezcla resulta demasiado blanda, añadir más pan rallado hasta poder formar las albóndigas, sin que la mezcla se pegue a las manos. Debe ser suave, pero manejable, así que no tengas miedo de añadir algunos gramos más de pan rallado.
En este punto, engrasar un papel de horno y distribuir encima las albóndigas. Añadir un chorrito de aceite sobre nuestras albóndigas y hornear a 170 grados, modo ventilado, durante un total de aproximadamente 30 minutos. A mitad de cocción girar las albóndigas para que se doren de manera uniforme, por ambos lados. Ajustar los tiempos de cocción, siempre teniendo en cuenta también la potencia de vuestro horno. Buen provecho.
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