Albóndigas de lentejas en salsa, tiernas: receta vegetariana fácil

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Las albóndigas de lentejas en salsa, tiernas, son un segundo plato vegetariano fácil e irresistible, perfecto para toda la familia.

Verás que estas albóndigas conquistan incluso a los más pequeños: cuando las preparo desaparecen en pocos minutos.

Aromáticas, suaves y envueltas en una salsita cremosa, convencen incluso a quienes no son muy fans de las legumbres.

Las preparo partiendo de lentejas secas, cocinadas lentamente y transformadas en una masa sabrosa, pero también puedes hacerlas con lentejas ya cocidas (en bote) para una versión más rápida.

Primero pasan por el horno y luego terminan la cocción en una aromática salsa de tomate: el resultado son albóndigas tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera.

Ideales con pan fresco o como alternativa ligera a las clásicas albóndigas de carne.

Si te gustan las legumbres y las preparaciones ligeras pero sabrosas, encontrarás más ideas justo aquí abajo.

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Porciones: 3Personas
  • Métodos de Cocción: Horno, Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 430 g lentejas cocidas (hice cocer aproximadamente 250 g secas para obtener 430 g cocidas)
  • 1 huevo
  • 30 g pecorino (rallado)
  • al gusto ajo en polvo
  • 55 g pan rallado
  • 430 g lentejas
  • 1 zanahoria
  • al gusto apio (hojas)
  • 1 cebolla
  • 2 dientes ajo
  • 1 pizca curry (si te gusta, opcional)
  • 100 ml vino blanco
  • al gusto sal
  • al gusto aceite de oliva virgen extra
  • 300 ml agua
  • 400 g puré de tomate
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • al gusto aceite de oliva virgen extra
  • al gusto sal
  • 1 pizca azúcar
  • al gusto aceitunas verdes
  • al gusto albahaca

Utensilios

Te dejo a continuación la lista de utensilios que he utilizado para preparar la receta.
Para algunos de ellos también encontrarás el icono de Amazon clicable, así puedes comprarlos directamente desde aquí si lo deseas.

  • 1 Sartén
  • 1 Bol
  • 1 Picadora
  • 1 Cuchillo
  • 1 Tenedor
  • 1 Bandeja
  • Papel de horno

Pasos

  • Para preparar las albóndigas de lentejas en salsa, tiernas, empieza por las lentejas secas.

    Lávalas bien bajo el agua corriente, eliminando posibles impurezas.

    Pásalas a una sartén amplia junto con la zanahoria en trozos, unas hojas de apio, la cebolla picada, un diente de ajo y una pizca de curry (si te gusta).

    Flaméalas con un poco de vino blanco y deja evaporar.

    Cubre con agua hasta sobrepasarlas por unos dos dedos.

    Añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra y mezcla.

    Cocina a fuego lento durante unos 45 minutos, o hasta que estén tiernas y el agua casi completamente absorbida.

    No es necesario dorar las verduras: así las lentejas quedarán más delicadas y perfectas para la masa.

  • Mientras tanto, prepara una salsita simple pero llena de sabor.

    En una cazuela o sartén pon el ajo, la cebolla picada y la zanahoria en dados pequeños.

    Deja que se aromatice suavemente sin que las verduras se doren demasiado.

    Incorpora el puré de tomate, aceite de oliva, ajusta de sal y añade una pizca de azúcar para equilibrar la acidez.

    Aromatiza con unas hojas de albahaca fresca.

    Para hacer la salsa aún más apetecible, añade unas aceitunas troceadas.

    Deja cocer a fuego lento hasta que la salsa se haya reducido ligeramente y quede suave y aromática.

  • Pasa las lentejas cocidas a la picadora y tritura hasta obtener una crema homogénea.

    Añade un huevo, el pecorino rallado y el pan rallado, mezclando bien para conseguir una masa suave pero manejable.

    Si has cocido las lentejas tú mismo, no es necesario añadir demasiadas especias extra, porque el sabor ya es rico.

    Si usas lentejas ya cocidas compradas en el supermercado, puedes añadir alguna especia a tu gusto, como pimentón, curry o hierbas aromáticas, para sazonar la masa y hacerla más sabrosa.

    Mezcla bien la masa hasta obtener una preparación uniforme, lista para formar las albóndigas.

    Toma porciones de la masa y forma pequeñas bolitas con las manos.

    Colócalas sobre una bandeja forrada con papel de horno, o una lámina de silicona, dejando un poco de espacio entre cada albóndiga.

    Hornea en horno precalentado a 180°C con ventilación durante unos 20 minutos, hasta que se forme una ligera costra dorada en el exterior.

    En este punto, transfiere las albóndigas directamente a la salsita de tomate ya preparada.

    Deja cocer a fuego lento otros 10 minutos, así las albóndigas absorberán parte de la salsa y quedarán tiernas y sabrosas por dentro.

    El resultado serán albóndigas de lentejas tiernas por dentro, ligeramente crujientes por fuera, envueltas en una salsa aromática y deliciosa.

    Perfectas para servir como segundo plato ligero y vegetariano.

Cómo conservar las albóndigas de lentejas en salsa, tiernas

Las albóndigas de lentejas en salsa, tiernas, se conservan en el frigorífico, bien cerradas en un recipiente, durante 2-3 días.

Para disfrutarlas de nuevo, caliéntalas suavemente en sartén o en el microondas, así conservarán su ternura y sabor.

Para disfrutarlas de nuevo, caliéntalas suavemente en sartén o en el microondas, así conservarán su ternura y sabor.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

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    Variantes y consejos para hacer las albóndigas aún más sabrosas
    Sírvelas con una guarnición de verduras al horno o una ensalada fresca, para un plato completo y colorido.

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bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

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