Buñuelos salados

Mis buñuelos salados o como los llamaba mi abuela «zeppulell» son un capricho que me permito pocas veces al año, pero cuando los preparo, es una fiesta para todos, y sobre todo, desaparecen al instante.

Son una preparación muy sencilla y el secreto reside en la masa o mejor dicho en su consistencia.

Hoy os dejo los ingredientes, pero lo que quiero transmitiros es que, para tener unos buñuelos perfectos, como me decía la abuela, lo que importa es la consistencia de la masa.

Dependiendo de las harinas utilizadas, la absorción puede variar un poco y, como en la preparación de los dulces, seréis vosotros quienes debáis regularos.

Esta masa, como veréis en las fotos, debe estar blanda para poder ser recogida luego con una cuchara, pero no demasiado, y ciertamente no debe ser compacta.

No os asustéis por mis mil palabras, porque obviamente las cantidades indicadas en la receta son las que debéis seguir para obtener el compuesto correcto, pero estoy usando todas estas explicaciones, porque quiero transmitiros todo lo que me enseñó la abuela.

¡Manos a la obra!

Si os encantan los panes salados, os dejo a continuación algunas otras recetas seleccionadas para vosotros que podréis ver haciendo clic sobre los títulos:

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 3 Horas
  • Tiempo de preparación: 5 Minutos
  • Porciones: 35 piezas
  • Métodos de Cocción: Hornillo
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

Veamos los ingredientes que necesitamos para preparar los buñuelos salados

  • 7 g levadura fresca
  • 250 g agua (a temperatura ambiente)
  • 280 g harina
  • 1 cucharadita azúcar
  • 8 g sal fina
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • 1 l aceite de girasol (para freír)

Herramientas

  • 1 Bol
  • 1 Tenedor
  • 1 Cuchara
  • 1 Olla
  • 1 Espumadera

Pasos

  • En un recipiente, vierte el agua, la levadura desmenuzada y una cucharadita de azúcar y comienza a mezclar con una cuchara para amalgamar bien los ingredientes entre sí.

    Posteriormente, añade la cucharada de aceite de oliva virgen extra e inicia a incorporar la harina, poco a poco, no toda de una vez. De esta forma, te darás cuenta de cuánta realmente necesitas, porque podría haber alguna pequeña diferencia en la absorción entre una tipo 1 y una 00.

    Cuando hayas vertido casi toda la harina añade también la sal y continúa mezclando.

    Te pongo aquí abajo una foto para mostrarte la consistencia de la masa. Debe ser pegajosa. Entonces, basándote en mi imagen, ajústate con la harina que estés utilizando, el resultado final, ya sea que hayas puesto 290g de harina o 270g, debe ser una masa blanda y pegajosa.

    Una vez obtenida la masa, cubre el bol con film transparente y deja levar en un lugar protegido de corrientes de aire durante aproximadamente dos horas y media, tres.

    Cuando veas que ha levitado con burbujas, estará lista.

  • Una vez lista la masa, comenzamos a calentar el aceite.

    En una olla de bordes altos y no demasiado ancha, vierte el aceite de girasol. Te recomiendo este aceite porque es perfecto para freír.

    Yo tengo un termómetro para verificar la temperatura perfecta del aceite, que debería mantenerse siempre entre los 160 y 180 grados.

    Si no lo tienes, para saber si el aceite está a la temperatura perfecta, tira dentro una miga de pan, si sube a la superficie, el aceite está listo.

    Con el termómetro yo controlo durante toda la fritura la temperatura, esto hará que cualquier frito, no solo para estos buñuelos, quede seco y por tanto más digerible. Te dejo este consejo porque lo encuentro utilísimo.

    Dicho esto, volvamos al procedimiento.

    Entonces, apenas el aceite esté caliente, toma una cuchara y prepárate al lado un vaso con agua. Antes de tomar la cantidad de masa para verter en el aceite, recuerda hacer un pase rápido de la cuchara en el agua (no debe quedar agua encima, de lo contrario salpica en la olla) esto facilitará que la masa se deslice mejor del utensilio.

    Recoge alrededor de media cucharada de masa para cada buñuelo, de este tamaño serán del tamaño justo para la boca y para cocinar perfectamente.

    Cuando estén dorados, puedes retirarlos y escurrirlos del aceite. Quedarán súper crujientes por fuera y suaves por dentro.

  • Disfruta de esta delicia y ten cuidado porque desaparecen rápido.

Consejos

Los buñuelos salados los podéis enriquecer en la masa con cebolleta finamente picada, puerro, salvia, parmesano rallado, en fin, obtendréis variaciones deliciosas para vuestros aperitivos y cenas en compañía.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Probaréis mis buñuelos salados?

    Espero que sí. Pasad por Instagram, también encontraréis el VIDEO RECETA.

    Os dejo aquí al lado el enlace a mi página ➡️ INSTAGRAM

Imagen del autor

bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

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