Crema de avellanas

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La crema de avellanas es una preparación maravillosa, que todos empezamos a apreciar desde pequeños. Untada en el pan, como relleno en las galletas, para adornar tortitas y mucho más. En resumen, ¿quién no la ama?

Hoy quiero dejaros MI VERSIÓN, MI RECETA de la crema de avellanas.

Sencilla, deliciosa, ligera y sobre todo sin conservantes, obtendréis una excelente crema con la que hacer más sabrosos vuestros desayunos y descansos. Auténtica pero sin renunciar al sabor.

Dado que hablamos de cremas, os dejo algunos pastelitos con los que acompañarla:

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 5 Minutos
  • Porciones: 1 tarro
  • Métodos de Cocción: Sin cocción
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

Veamos qué ingredientes necesitamos para realizar la receta

  • 250 g avellanas tostadas
  • 18 g azúcar glas (unos 3 cucharadas, si quieres una crema más dulce añade azúcar)
  • 1 g sal fina (una pizca)
  • 17 g cacao amargo en polvo

Herramientas

Necesitarás una batidora y un tarro de vidrio donde luego guardar la crema

Pasos

  • Toma las avellanas, yo he utilizado aquellas ya peladas de Piamonte.

    Las he introducido en mi batidora añadiendo luego el cacao amargo, la pizca de sal y el azúcar. Todo junto.

    En cuanto al azúcar, yo he utilizado solo tres cucharaditas, porque como sabéis soy amante de los dulces pero siempre poco azucarados. Vosotros solo tenéis que probar la crema y regularos a vuestro gusto con las cantidades de azúcar.

    Una vez introducidos todos los ingredientes en la batidora empezad a batir y continuad hasta que comencéis a ver la consistencia del compuesto volverse cremosa.

  • En ese punto, cuando comencéis a ver cremosidad, abrid la batidora, removéis un poco la crema con una cucharita y probad si el nivel de dulzor se acerca a vuestros gustos. Si la notáis demasiado amarga, añadid azúcar.

    Una vez alcanzada la consistencia deseada, transferid la crema a un tarro de vidrio, que cerraréis bien y que guardaréis en el frigorífico para su conservación.

Conservación y Consejos para la crema de avellanas

En general, una crema hecha en casa con avellanas, cacao y azúcar se conserva en el frigorífico por aproximadamente 2–3 semanas, siempre que:
se haya preparado con ingredientes bien tostados y secos
no contenga leche, nata o agua
se conserve en un tarro de vidrio bien cerrado.
Se usen utensilios limpios y secos para extraerla.

Sólo avellanas + cacao + azúcar → incluso 3–4 semanas en el frigorífico

Si has añadido aceite (ej. aceite de semillas o de avellanas) → duración similar, pero comprueba el olor y el sabor

Si hay leche, nata o mantequilla → máximo 5–7 días

Señales de que ya no es buena:
olor rancio
sabor amargo o extraño
presencia de moho o separaciones anómalas

Yo la utilizo untada en el pan, para el desayuno y la merienda clásica, pero también para rellenar tartas, pasteles y galletas.

Podréis experimentar y utilizarla como más os guste.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Qué opináis, probaréis esta crema de avellanas?

    Las avellanas como el cacao amargo también son excelentes aliados para nuestra salud. Obviamente siempre dosificando y equilibrando las cantidades diarias a consumir.

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bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

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