Hola a todos amigos, esta noche os dejo otra de mis recetitas dulces, sencillísimas pero realmente impactantes y sobre todo deliciosas. Se trata de una especie de tartita cubierta, realizada con masa loca dulce, con un delicioso relleno de ricotta aromatizado con cáscara de limón. Os adelanto que he hecho dos versiones. Una parte las rellené con ricotta y otra parte con crema de postre de vainilla y ricotta. No sabría deciros cuál de las dos me conquistó más. Pruébalas y hacédmelo saber. ¿Vamos a prepararlas?
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- harina (200g)
- agua (90g)
- cáscara de limón (ralladura de un limón)
- 2 cucharaditas licores de postre (el que prefiráis, si no os gusta podéis omitirlo)
- aceite de oliva virgen extra (50g)
- sal fina (muy poca, una pizca)
- azúcar (40g)
- ricotta (300g)
- cáscara de limón (ralladura de medio limón)
- 3 cucharaditas azúcar glas (para endulzar la ricotta)
Pasos
Veamos cómo preparar nuestras mini tartas cubiertas
Lo primero que hacemos es verter la harina sobre la encimera o en un recipiente, como prefiráis. Hacemos un agujero en el centro (clásica fuente) y empezamos a añadir el agua, el aceite, una pizca de sal y el azúcar.
Empezamos a mezclar lentamente con un tenedor, desde el centro y recogiendo poco a poco harina de los bordes. Añadimos también la ralladura de un limón y dos cucharaditas del licor de postre que más nos guste y usemos. Continuamos mezclando hasta obtener nuestro panecillo suave y liso, que dejaremos reposar en el frigorífico al menos treinta minutos. Veréis que esta masa será maravillosa en su consistencia suave, por lo que será fácil de extender con el rodillo.
Mientras la masa reposa unos 30 minutos en el frigorífico, comenzamos a preparar la crema de ricotta. La ponemos en un recipiente junto con la cáscara de limón y unas tres cucharaditas de azúcar glas. Probadla y endulzad a vuestro gusto. Debe quedar una crema bien suave y esponjosa.
Al inicio de la página cuando os hablaba de esta receta, os conté que hice dos versiones. Ahora os explico. La intención era hacerlas exclusivamente con una crema de ricotta, pero como estaba preparando también una tarta con crema pastelera y me sobraba, decidí aprovechar este sobrante y rellenar algunas tartaletas comenzando con una base de crema y cubriendo con ricotta. Quise experimentar y ciertamente el resultado fue satisfactorio. Así que, si ahora las probáis con ricotta, sabed que si os conquistan, la próxima vez podréis hacerlas también con dos rellenos juntos, como acabo de describiros o incluso hacer solo crema pastelera.
En este punto, retomamos la masa loca dulce, la extendemos y sacamos círculos, que podéis hacer con el tamaño más grande de un cortapastas o con algo redondo que tengáis en casa, como una tazita. Una vez obtenidos los discos, los extendemos en las cápsulas de papel, como veis en mis fotos, o si no las tenéis, engrasad y enharinad el molde para muffins y ponedlos directamente dentro. Ahora tomamos la crema de ricotta y ponemos unas dos cucharaditas por cada «tartita» y una vez llenas todas, las cubrimos con otro círculo de masa, tal como os muestro en las imágenes a continuación.
Ahora estamos listos para hornear. Precalentad el horno a 180 grados, modo ventilado, y coced durante unos 16 minutos. Verificad la cocción también según vuestro horno. Retirad del horno, colocad en un plato y una vez enfriadas, servid vuestras tartitas. Veréis que en este cofre de masa cubierto, la crema de ricotta se cocinará conservando una bonita consistencia suave sin secarse. En resumen, hacédmelo saber si os han gustado. Buen provecho
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Hasta pronto.

