Focaccia dulce con melocotones

en

La focaccia dulce con melocotones es un pan fermentado que tiene como base la de una focaccia, con poca sal y en la superficie mucha golosina, dada por los melocotones y la mantequilla derretida.

Pero no creáis que es una bomba calórica. Porque las cantidades empleadas están siempre equilibradas para hacer la preparación golosa pero consciente. Venid a leer cómo la he preparado.

A continuación algunas otras recetas de pan brioche y focaccias:

  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 4 Horas
  • Tiempo de preparación: 20 Minutos
  • Porciones: 8 Personas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

Veamos qué necesitamos para preparar esta receta

  • 400 g agua (tibia)
  • 40 g aceite de oliva virgen extra
  • 620 g harina
  • 5 g levadura de cerveza fresca
  • 3 cucharaditas azúcar
  • 4 g sal fina (para disolver en 30g de agua)
  • 40 g mantequilla (derretida)
  • 1 cucharadita azúcar moreno (para espolvorear en la superficie)
  • 2 melocotón (yo utilicé la variedad nectarinas blancas)
  • c.n. canela en polvo (al gusto, opcional)

Herramientas

Yo utilicé la amasadora pero podéis amasar también a mano

Pasos

  • Quiero deciros enseguida que con esta masa y estas cantidades, obtendréis dos focaccias altas dulces como la mía, usando un molde de 26 cm cada uno.

    Si utilizáis una bandeja más grande, tipo 35 cm obtendréis obviamente una sola focaccia alta. Haced a vuestro gusto.

    SI HACÉIS UNA FOCACCIA ÚNICA DEBEN VERTERSE EN LA SUPERFICIE 40g de mantequilla derretida y DOS MELOCOTONES. Si hacéis dos, EN CADA FOCACCIA VERTED ALREDEDOR DE 30g DE MANTEQUILLA DERRETIDA y UN MELOCOTÓN

    Empezamos con verter el agua tibia en un recipiente y disolver dentro la levadura, con las 3 cucharaditas de azúcar.

    En la amasadora vertemos la harina y después de hacerla girar un poco con el gancho, añadimos en el centro el agua, en la que habíamos disuelto levadura y azúcar. Dejamos ir dos minutos y añadimos también el aceite y luego el agua, donde habremos disuelto previamente la sal.

    LA SAL DEBE PONERSE SIEMPRE AL FINAL, de esta manera no interferirá con la levadura y el azúcar que ya están empezando a actuar entre sí.

    Esta masa quedará muy hidratada. Especialmente si la trabajáis a mano, no os asustéis si tiende aún a pegarse un poco a los dedos.

    Espolvorea tus manos con un poco de harina y (si no has usado el vaso de la amasadora o un recipiente) y has trabajado la masa sobre la tabla de madera, transfiérela a un bol para dejarla reposar al menos 3 horas, cubriendo el recipiente con film o paño húmedo.

  • Pasadas las tres horas, engrásate las manos y recupérala del recipiente para transferirla a la bandeja, que habrás untado previamente un poco, en la base.

    Una vez extendida la masa, hundiendo los dedos dentro para recrear los clásicos agujeros de focaccia, vuelve a dejar reposar la focaccia por otra hora.

    Pasada la segunda fermentación, recupera la focaccia y espolvorea la superficie con la mantequilla derretida, los melocotones en rodajas con el jugo liberado por el melocotón y el azúcar. Si te gusta una pizca de canela.

    Listos para hornear

  • Enciende el horno en modo estático a 190 grados, una vez caliente, hornea por 20/25 minutos aproximadamente. Antes de apagar el horno pincha con un palillo la focaccia para verificar que el interior esté perfectamente cocido.

    Desmolda y sumérgete en esta increíble suavidad

Consejos sobre la focaccia dulce con melocotones

Como os escribí en la introducción, decidid vosotros si hacer una grande o dos más pequeñas. Si hacéis una única alta, utilizad un molde de 35 cm. Para obtener dos, los moldes deben medir unos 26 cm cada uno para cada focaccia.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • ¿Y vosotros, volveréis a hacer la focaccia dulce?

    Espero que esta preparación golosa y suave conquiste también a vosotros.

    Si os apetece, podéis seguirme también en➡️ INSTAGRAM

Imagen del autor

bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

Leer el blog