La pizza no necesita presentaciones, cuando se nombra ya es una fiesta.
Blanca, roja, fina, en bandeja, buena de todas formas.
Hoy os dejo mi receta que ha sido probada, aprobada y comida, muchas y muchas veces por mi familia y mis amigos.
El secreto de esta preparación mía está en los pliegues de la masa y en la mezcla de harinas utilizadas.
Como apoyo a la receta escrita, os dejo a continuación también el vídeo, para que podáis ver todos los pasos.
Si os gustan los levados y el pan, si queréis, echad un vistazo también a estas otras recetas justo aquí debajo:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 1 Día
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 500 g agua
- 4 g azúcar
- 6 g levadura fresca
- 15 g aceite de oliva virgen extra
- 450 g harina tipo 2
- 315 g harina de sémola de trigo duro remolida (integral)
- 10 g sal fina
Herramientas
Como os decía en la introducción, he preparado la masa con mi batidora KitchenAid de la cual os dejo todas las indicaciones, para proceder eventualmente a la compra.
Como veis, si estáis interesados, lo realizaréis directamente en Amazon haciendo clic en el icono dedicado.
- 1 Batidora
- 3 Bandejas
- 1 Mesa de trabajo
- 1 Espátula
Pasos
Decidid vosotros si prepararla en la batidora o a mano en un recipiente y luego en la mesa de trabajo.
El resultado será el mismo.
Yo para hacerlo más rápido uso la batidora, aunque me encanta manipular las masas a mano.
Verted el agua en el vaso de la amasadora y añadid la levadura y el azúcar.
Mezclad estos ingredientes y posteriormente, comenzad a incorporar las harinas poco a poco.
Podéis empezar con la que prefiráis, es indiferente.
Cuando hayáis vertido aproximadamente la mitad de la harina total, añadid también el aceite y trabajad, o continuad con la batidora.
Añadid también la sal y luego el resto de la harina.
La masa resultará un poco pegajosa pero añadid un poco más de harina y dividid la mezcla en tres bolitas.
Colocad en recipientes de vidrio espolvoreados con harina y cubrid con film transparente.
A este punto estamos listos para dejar fermentar la masa en el frigorífico, hasta la mañana siguiente (fermentación larga).
Por la mañana hacia las 10/11 sacad del frigorífico y colocad los recipientes en el horno apagado hasta las 13.
Como os muestro en el VÍDEO, retomad la masa, extendid en la mesa de trabajo, dad los pliegues y volved a dejar fermentar cada bolita directamente en la bandeja engrasada.
Pasadas tres horas la bolita de masa estará suave y lista para extender en la bandeja.
Volved a dejar fermentar hasta las 18:30 aproximadamente, cuando será el momento de condimentar.
La masa de pizza se presentará bien suave y con burbujas.
Condimentad como más os guste, con tomate, aceitunas, solo quesos, hacedlo vosotros.
Encended el horno en modo estático a 190 grados y cocinad durante unos 20 minutos.
Siempre controlad según vuestro horno.
El tamaño de mis bandejas es de 38 cm cada una. Con estas medidas salen tres pizzas.
Sacad del horno y con cuidado de no quemaros, sumergíos en esta preparación suave y súper deliciosa.
Consejos para la conservación de la pizza
Si la pizza sobra, podéis guardarla en el frigorífico o incluso en el congelador.
Conservad en el frigorífico también durante dos o tres días y calentad en el horno antes de consumir nuevamente.
Creedme, se recuperará perfectamente adquiriendo nuevamente suavidad.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Os ha gustado la receta de la pizza?
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