Los rollitos de pollo con champiñones y gruyere son un plato delicioso y lleno de sabor, pero siempre consciente. Me encanta comer, cocinar, pero también cuidar de mi cuerpo.
Los rollitos los he preparado con carne de pollo, pero sabed que también si fueran filetes de pavo, serán perfectos igualmente.
Si os gustan los platos cremosos, echad un vistazo a estas otras recetitas⬇️
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 3
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
Veamos los simples ingredientes que necesitamos para preparar los rollitos de pollo con champiñones y gruyere
- pechuga de pollo (500g de filetes)
- champiñones (550g)
- c.s. sal fina
- c.s. aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes ajo
- c.s. perejil (picado)
- vino blanco (150g)
- gruyere (90g)
- c.s. harina
- agua (300g)
- 1 cucharadita fécula de maíz
Utensilios
No se necesitan utensilios especiales para preparar esta receta
Pasos
Veamos los pasos principales
En primer lugar cocinamos los champiñones que necesitaremos para el relleno pero también para distribuir dentro del caldo de cocción, que acompañará los rollitos en el plato.
CURIOSIDAD: Cuando en mis recetas os hablo de plato consciente es porque, por poner un ejemplo, en este plato, los champiñones los he cocinado en sartén pero sin necesariamente sofreírlos o dorarlos. Desde mi punto de vista, con un poco de atención, hacemos bien a nuestra salud pero también a nuestro paladar. Dado que los champiñones van dentro de una preparación ya sabrosa, no serviría de nada que exagerara con una cocción más «pesada». Esta es mi opinión, cada uno que lo haga como mejor le parezca.
Decíamos...Tomamos los champiñones, esta vez yo congelados, los he cocinado en su propia agua que han soltado en la sartén, añadiendo también ajo, aceite de oliva virgen extra y sal. Cuando los vi casi listos (después de unos 15 minutos) añadí también el perejil y los puse a un lado.
Tomamos el gruyere y lo cortamos en bastoncitos. Ahora tomamos los filetes de carne blanca, elegid vosotros el pollo o pavo (el que más os guste) y pasadlos por la harina.
En cada filete extendemos una capa de champiñones, un bastoncito de gruyere, una pizca de sal un chorrito de aceite y enrollamos sobre sí mismos. Os sobrarán algunos champiñones, que añadiremos en la cocción.
Fijamos los extremos de la carne con palillos o pequeños pinchos metálicos (yo uso esos).
Tomamos la sartén, la engrasamos o si lo preferís añadid en el fondo dos cucharadas de aceite y sellamos la carne. De esta manera doramos los rollitos antes de desglasarlos con los líquidos.
En un vaso medidor o en un vaso mezclamos juntas las cantidades indicadas de agua, vino blanco y una cucharadita de fécula de maíz. La fécula servirá para dar consistencia al «salsita» de acompañamiento. Preparada la mezcla, desglasamos sobre los rollitos. Los dejamos cocer unos 20 minutos aproximadamente cubiertos y añadimos también los champiñones sobrantes.
Mis rollitos han cocido cubiertos unos 50 minutos porque mi filete tenía un corte más grueso. Vosotros ajustaos según el grosor de vuestro rollito. Podrían necesitar mi mismo tiempo o tal vez minutos menos, porque la carne es más fina.
Los rollitos de pollo con champiñones y gruyere están listos para ser degustados.
Emplatad e rociad la carne con la salsita de cocción, que veréis, será más cremosa, gracias también al truquito de la fécula de maíz.
Consejos y variaciones
Los rollitos de pollo se pueden rellenar también con otro tipo de queso, si no os gusta el gruyere. Solo aseguraos de que sea un queso tipo provolone, caciottas pero no quesos demasiado cremosos, ya que de lo contrario se derretirán en la cocción y ya no los encontraréis dentro de la carne.
Los rollitos de pollo se pueden rellenar también con otro tipo de queso, si no os gusta el gruyere. Solo aseguraos de que sea un queso tipo provolone, caciottas pero no quesos demasiado cremosos, ya que de lo contrario se derretirán en la cocción y ya no los encontraréis dentro de la carne.
Si os gustan las combinaciones agridulces, he probado a realizar este plato utilizando también el jugo de medio limón, en lugar del vino blanco. A nosotros nos gustan también así, pero debéis amar lo ácido que contrastará en el paladar con el sabor dulce del queso.

