Serviola de pesca, con tomatitos, alcaparras y aceitunas taggiasche

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Podría una ligur con orígenes sardos no amar el mar y todos sus habitantes??? Nooo, absolutamente no. Adoro el mar, adoro ir y adoro deleitarme con sus frutos. Amo los crustáceos, las conchas y los cefalópodos (pulpos, sepias, calamares, para entendernos). Hoy os cuento la recetita sencilla pero muy sabrosa y apetitosa de la serviola. He elegido prepararla con los tomatitos piccadilly, las aceitunas taggiasche y las alcaparras, porque su sabor y aroma logran hacer más atractivos la mayoría de los platos que llevamos a la mesa. ¿Entonces estáis listos para cocinarla conmigo? ¿No os he oído? Siiiii vamos venid…

  • Dificultad: Fácil
  • Porciones: 2
  • Métodos de Cocción: Cocción lenta
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

Veamos los ingredientes que nos hacen falta.

  • serviola (700 g serviola mediana)
  • 2 cucharaditas aceitunas taggiasche
  • 2 cucharaditas alcaparras (si están en sal escurrirlas previamente)
  • 8 tomates (tipo piccadilly)
  • c.s. sal fina
  • 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • 1 vaso vino blanco
  • agua (200 g)
  • orégano (una pizca)

Pasos

Veamos cómo prepararlo

  • Laváis el pescado y lo colocáis en la sartén. Encended la cocina a fuego medio. Añadid por encima del pescadito los tomatitos, sal, aceite evo, alcaparras y aceitunas taggiasche.

  • En este punto, cuando empieza a chisporrotear, rociad con el vino blanco. Una vez evaporado, añadid también el agua y dejad cocer al menos 30 minutos. Depende del tamaño del pescado.

  • Una vez transcurridos los 30 minutos a fuego medio, comprobad si el pescadito está cocido. Si no lo está, verificad si ha quedado salsa en la sartén para continuar unos minutos más la cocción, si no, añadid un poco de agua caliente y ajustad de sal si es necesario. Cuando el pescadito esté listo, emplatad y a vuestro gusto podéis espolvorear con orégano. Veréis qué hambre. Buen provecho

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bricciola

Hola, soy Simona y mi página se llama BriCciola en la cocina, porque la he dedicado a mamá y papá, que desde pequeña me llamaban así. No soy chef y en la vida siempre me he dedicado a otras cosas, pero la cocina, junto con la danza, siempre ha sido una de mis grandes pasiones. La mayor inspiración, sin embargo, la he recibido de los platos que preparaban antes la abuela y hoy la mamá. Aquí en mi blog de cocina te acompaño desde el aperitivo hasta el postre, con recetas pensadas para un estilo de vida sano y consciente. Platos equilibrados, ingredientes escogidos con cuidado y mucho sabor, porque comer bien nunca significa renunciar al placer. Adoro comer, pero también me gusta cuidar de mi salud, de la de mi familia y, un poco, también de todos aquellos que recrearán mis recetas. Por eso, la cotidianidad debe estar llena de sabor, pero siempre con un ojo atento a comer de manera saludable. Gracias, os espero.

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