La primera vez que hice estas barras energéticas os mostré inmediatamente la foto, segura de que escribiría la receta en unos pocos días. Fue, de nuevo, una de esas recetas improvisadas, probadas sin pensar demasiado, con el único propósito de reciclar sobras y restos. De batido de fruta (las sobras) y de colomba pascual (los restos).
No sé vosotros, pero yo siempre me encuentro lidiando con una buena cantidad de migas, y de trozos que quedan pegados al papel encerado, por no hablar de ciertos trozos grandes de glaseado, que regularmente aparto (no porque no me guste, sino porque me molesta en los dientes 🤷♀️) y que siempre acaban acumulándose junto con las migas, cuando no está Flavia cerca (ahora cosa rara, snif) para comerlos en mi lugar.
Esos mismos restos, ese día que decidí recuperar el batido de fruta sobrante del día anterior, me resultaron muy útiles. Lo mezclé todo junto, añadí un poco de copos de avena y semillas, compacté todo con el dorso de una cuchara, y obtuve unas barras que quedaron tan buenas que las que se compran… bueno, les hacen una mueca. 😃💪
Solo que luego, no recuerdo si porque había olvidado transcribir los pesos de los ingredientes o porque había (cosa probable) perdido el papelito en el que los había escrito, pero el caso es que las migas de colomba disponibles en casa mientras tanto se habían acabado, al igual que las colombas en venta, para intentar rehacer la receta con las migas en súper oferta. Porque justo después de Pascua todos compiten para acapararlas, mientras que cuando llego yo al área de las ofertas, el único hueco con paletas vacías y cartel del precio colgante… ¿adivináis cuál? ¡Es el de las colombas, por supuesto!
Cuando prometo una receta y no llega de inmediato, podríais pensar que se me ha olvidado, pero no no, no es un olvido. Es solo una falta de oportunidad. Por suerte, con las festividades recurrentes el problema se puede resolver… ¡basta esperar un año! 😄 Y, magia, nuestras bonitas colombas han vuelto, con ellas las migas. 😃
Y la receta de reciclaje post-pascual para la sección Light and Tasty, ¡aquí está: recuperada, pesada, comida y escrita!
¡Disfruta! 😀😋
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 10 barras
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 140 g batido de manzana y kiwi (equivale a media manzana + 1 kiwi pequeño)
- 50 g copos de avena
- 70 g colomba (migas y restos)
- 20 g semillas de sésamo
- 20 g semillas de girasol o calabaza
- 20 g almendras
- 15 g coco rallado
Herramientas
- Robot de cocina
- Molde rectangular
- Bol
Pasos
Recuperar de receta preparada antes el batido de manzana y kiwi. O hacer nuevamente, incluso con fruta diferente, y eventualmente también sin kéfir (prueba probada y resultado igualmente perfecto).
Poner el batido en un bol al que añadir uno tras otro todos los demás ingredientes, primero que nada los copos de avena.
Mezclarlos con el batido y dejarlos suavizar por un rato. El tiempo no es categórico, un cuarto de hora, media hora, una hora, no hace mucha diferencia.
Mientras tanto, se pueden cortar groseramente las almendras y tostar las semillas.
Después de tostar las semillas (de sésamo y de girasol, mientras que la vez anterior usé las semillas de calabaza), recomiendo dejarlas enfriar.
Verter todo en el bol, incluido el coco.
Añadir las migas de colomba.
Si los trozos son grandes, o si se quiere usar una rebanada de colomba porque las migas disponibles no son suficientes, se permite desmenuzar específicamente. 😃
Mezclar bien todo, luego compactar la mezcla dentro de un molde para galletas.
Como siempre, uso un simple molde rectangular.
Pero si sois más creativos que yo, podéis usar también otras formas, lo importante es que no sean demasiado largas o que no tengan puntas, porque luego las barras podrían romperse, no conteniendo aglutinantes (como grasas o miel, el único aglutinante aquí es el batido, unido a migas y avena). (*)
Hornear a 180°C durante 30 minutos.
Comprobar que no se tuesten demasiado, eventualmente bajar la temperatura y prolongar el tiempo. Las barras deben resultar bien cocidas, aunque difícilmente se vuelvan crujientes. Tendrán la consistencia clásica de ciertas barras energéticas de fruta.
Os aseguro que están buenísimas, palabra del esposo que las adora. 😀
He probado a añadir una cucharadita de miel en la mitad de la mezcla, y también he probado a añadir frutas confitadas de naranja (las que hago en casa y que tengo de reserva).
No hemos notado grandes diferencias en la consistencia. Quizás debería haber puesto más miel, pero entonces habrían sido demasiado dulces para nuestro gusto.
La presencia de frutas confitadas de naranja depende del gusto personal. El esposo aprueba, el hijo no, a él el aroma a naranja le gusta menos. Mientras que a mí me gustan ambas versiones. 😃
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Ligero y Sabroso:
¿Y mis colegas del Equipo Ligero y Sabroso? ¿Qué han decidido reciclar? Aquí están sus recetas:
Carla Emilia: Alcachofas y pimientos empanados
Cinzia: Rollitos de pollo con espárragos y salsa de ajo de oso
Claudia: Copa ligera con colomba y yogur griego
Daniela: Ensalada de patatas y huevo duro con salsa de yogur y especias
Elena: Albóndigas de cordero a la griega
Milena: Hummus de garbanzos con huevos escalfados y tomates secos
Carla Emilia: Alcachofas y pimientos empanados
Cinzia: Rollitos de pollo con espárragos y salsa de ajo de oso
Claudia: Copa ligera con colomba y yogur griego
Daniela: Ensalada de patatas y huevo duro con salsa de yogur y especias
Elena: Albóndigas de cordero a la griega
Milena: Hummus de garbanzos con huevos escalfados y tomates secos

