¡Francesca!!!! ¡Mira lo que he cocinado!!!! ¡Nuestra berenjena acordeón está lista!!!
¿Qué hacemos ahora? ¿Vienes tú a nuestra casa o la «envuelvo» y me autoinvito? 😆 😀
Ehhhh lo sé, he cocinado esta berenjena acordeón con un retraso de apenas un año o dos… pero vamos… ¡mejor tarde que nunca! 😆
Es así, la berenjena acordeón de esta receta debía ser la protagonista de una cena.
Habíamos acordado vernos una noche a cenar, con nuestras respectivas familias, y de paso probar esta receta. Pero ya sabéis, ¿no?, cómo van las cosas… resulta que se pospone, que una vez tengo yo un compromiso y otra vez lo tiene Francesca, hasta que de repente se traslada a Pescara y la cena lamentablemente se cancela por completo.
Entonces nos decimos que nos volveremos a ver pronto, y con convencimiento prometes que para Pascua un paseo a Pescara no te lo quitará nadie. En cambio, luego sucede que te dan una cita con una mesa de operaciones 🙄 y se hace obligatorio posponer el viaje hasta que se presente la ocasión.
Mientras tanto… ¡la idea de hacer esta receta no desaparece! ¡Te sigue rondando en la cabeza!
Lo piensas cada vez que vas a hacer la compra y miras las berenjenas pero no las compras, y también cuando las compras pero luego las cocinas de la manera habitual, salteadas, o como pizetitas.
Y luego, nuevamente, las vuelves a comprar, dos. Una la asas enseguida diciéndote «la segunda luego la hago de esa manera», pero no lo haces.
En fin, al final, dos berenjenas hoy y dos berenjenas mañana, ese día finalmente… ¡ha llegado!
Síííí, de repente el viernes por la noche saqué la segunda berenjena, que llevaba tres días en el frigorífico, y decidí hacerla «de esa manera».
Y me olvidé del calor que hacía desafiándolo abiertamente, encendiendo el horno a pesar de todo y todos. ¡Me morí de calor! ¡bochorno-insoportable! ¡pero resistí estoicamente! 😛
También hice como si olvidara que en esta casa la única persona que come berenjenas con gusto soy yo, y la cociné con el mismo cuidado que habría tenido si la hubiera preparado para mi marido, hijos, Francesca y su familia al completo.
Y luego me la comí toda yo. 😀 😉 😛
Porque como estoy a dieta… ¡con las verduras debo abundar! Y… ehm… ni siquiera me acuerdo qué cociné para el resto de la familia!! 😆
¡Ahah Francesca!!! ¡Después de esto, las berenjenas acordeón ya no tienen secretos para mí! ¡Prepara la mesa que tarde o temprano llegamos!!!
〰〰〰
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 berenjena redonda (grande)
- 2 tomates (maduros)
- Media cebolla roja
- 50 g queso (yo usé montasio) (opcional)
- albahaca
- orégano
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- Bandeja pequeña
Cómo preparar y cocinar la berenjena acordeón:
Lavar y cortar la berenjena sin llegar al fondo, es decir, dejando las rebanadas unidas en la base.
Lavar y cortar los tomates y la cebolla.
Insertar entre las rodajas de berenjena una rodaja de tomate y una de cebolla. Si los tomates son pequeños se pueden insertar dos rodajas de tomate.
Aromatizar con orégano y albahaca, humedecer con un chorrito de aceite e introducir en el horno (horno a 200 grados, tiempo total de cocción aproximadamente 45 minutos).
Para mí está excelente, ¡me encantan las berenjenas!
Algunos consejos:
🔸 Recomiendo el uso de una bandeja pequeña que contenga la (o las, si decidís cocer más de una) berenjena, porque durante la cocción se ablanda y tiende a «tumbarse».
🔹 Os informo que tuve la idea de poner papel de horno en el fondo de la bandeja temiendo que la berenjena se pegara al fondo, pero fue un pensamiento inútil: la berenjena y los tomates sueltan líquidos y el papel de horno no solo no es necesario sino que se empapa. Desaconsejo.
🔸 Se puede intentar utilizar berenjenas violetas o blancas en lugar de las negras para evitar el líquido negruzco que inevitablemente se deposita en el fondo de la bandeja. Os mantendré informados al respecto cuando tenga la oportunidad de probar yo también las otras variedades de berenjena.¿De qué color os gustan más, las berenjenas? 😀 Si hacéis clic en la foto, podéis elegir entre las muchas recetas de mi colección con berenjenas, ¡echad un vistazo!
Consejos sin sal
Recordándoos que cocino sin sal añadida, os renuevo mis consejos habituales en píldoras:
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar hortalizas picantes o fruta. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa.
▫ Permitirse a veces un capricho. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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