¡Hola queridos amigos! Aquí estoy, me he tomado una pequeña pausa de recetas casi todo el verano, ¡pero no tenéis idea de cuántas he acumulado para escribir! Los bollitos con leche de almendras que os cuento hoy han estado esperando su momento desde hace tiempo, ¡pero hoy es el momento adecuado para ellos!
En los últimos días retomé esta receta que aún estaba escrita en un papel suelto, y después de amasar, cocinar y comer nuevos bollitos con leche de almendras (de los que os hablaré mañana)… bueno, en fin, entendí que ya no podía seguir postergando, ¡no podía seguir acumulando variantes de recetas aún no escritas!
Así que: mañana tendré lista la receta de la variante (con harina de espelta, ahhhhh ¡spoiler!!!), pero hoy aquí tenéis la receta original, de la que partí para crear la versión de mañana. ¿Os parece complicado? ¡Noooo, es solo organización correcta! 😃
Estos bollitos con leche de almendras son bollitos muy simples, dulces pero no demasiado, y siempre muy, muy, muy apreciados en nuestra casa, especialmente rellenos, y sobre todo en el desayuno.
¡Espero que también os gusten a vosotros! 😍
¡Receta!
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 9 Horas
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 12 bollitos
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 450 g harina tipo 1
- 150 g levadura madre líquida (licoli)
- 200 g leche de almendras
- 40 g jarabe de arce
- 40 g azúcar de caña
- 20 g aceite de maíz
- 2 cucharadas almendras en láminas (para la decoración)
Herramientas
- Horno Sfornatutto
- Cuenco
Preparación
Unir al licoli (activo, o recién refrescado aproximadamente 4 horas antes): azúcar, jarabe de arce, aceite y leche de almendras.
Mezclar para disolver el azúcar.
Añadir la harina y amasar a mano durante unos 10 minutos (o en la amasadora hasta que la masa se enhebre).
Dejar que la masa fermente en un lugar protegido (dentro del horno o del microondas) durante 7-8 horas (es decir, durante toda la noche, si se amasa por la noche).
Nota: si hace mucho calor, como en este verano sofocante, pueden ser suficientes 6 horas.
Por la mañana formar los bollitos, humedecerlos pincelándolos con leche de almendras y decorarlos con las almendras en láminas.
Dejarlos fermentar nuevamente en la bandeja durante aproximadamente una hora antes de hornearlos.
Nota: si por la mañana la fermentación es óptima – puede ocurrir si hace calor como en este periodo – se puede proceder a la cocción inmediatamente después de darles forma sin más esperas.
Cocer los bollitos a 200 grados durante unos 20 minutos.
Son excelentes tibios, la corteza es crujiente y el interior esponjoso.
Os los recomiendo para el desayuno o la merienda, aproximadamente media hora después de hornearlos. 😋
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Preguntas frecuentes
¿Y si no tengo leche de almendras? ¿Con qué la sustituyo?
¡No hay problema! Cualquier otra leche (vegetal o de vaca) sirve.
¿Tenéis en casa leche de soja? Entonces, probad esta receta anterior mía –> Bollitos dulces con leche de soja. (Es una receta muy similar porque… ¡receta que funciona, poco se cambia! 😉)

