Bollitos enrollados (fermentados con exceso de licoli)

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Hago muy a menudo estos bollitos enrollados, prácticamente cada vez que tengo exceso de licoli. Cuando no tengo ideas nuevas y no sé cómo usar el sobrante, echo a la amasadora harina, agua y licoli en un momento, cinco minutos para una masa bien sencilla, que sirve perfectamente para hacer una focaccia, o pequeñas focaccias cocidas en sartén, o aún mejor para bollitos. Como éstos.

Con los bollitos todo es más rápido: pocos minutos con la amasadora, una fermentación silenciosa que no me necesita porque hace todo sola, finalmente un enrollado rápido y al horno.

Es una masa básica, con harinas corrientes, sin plegados, sin autólisis, sin formas perfectas, sin sal (esto era fácil 😃) y casi sin aceite. Si hubiese puesto más aceite podría decir que son bollitos al aceite (😃) pero mejor no, además a veces echo el aceite a ojo, lo que podría equivaler a menos aceite… por eso mejor llamarlos enrollados y ya está para no confundirse.

Eso es todo, no hay más que decir sobre estos bollitos, salvo que aquí vuelan cada vez que los hago.

Os dejo el enlace de un breve vídeo que hice en su momento sobre estos bollitos, que está entre los vídeos de mi página de Facebook 👉 podéis verlo haciendo clic aquí.

👇 A continuación os dejo recetas de otros bollitos míos; ¡alguna idea más siempre viene bien!

bollo enrollado primer plano
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 8 Horas
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 8-10
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 250 g harina tipo 1
  • 250 g harina Manitoba
  • 150 g masa madre líquida (en concreto, sobrante)
  • 240 g agua
  • 20 g aceite de oliva virgen extra

Herramientas

  • Amasadora Russell Hobbs

Pasos

  • Verter todos los ingredientes en el bol de la amasadora y poner a baja velocidad (yo normalmente a velocidad 2). En unos minutos la masa se cohesiona y se vuelve elástica.

    ☝ Como siempre, la cantidad de agua puede variar porque las harinas no absorben todas de la misma manera. Mejor no añadirla toda de golpe sino empezar con 200 g y luego echar el resto poco a poco.

    Tapar el bol con film (pero también vale un plato o una tapa).

    Esperar a que la masa doble su volumen (para los tiempos de fermentación ver al final en: Notas).

    Cuando la masa haya doblado, trasladarla a la tabla o superficie de trabajo.

    masa fermentada
  • Dividir la masa en 8-10 porciones según lo grandes o pequeños que queráis vuestros bollitos enrollados.

    Enharinar bien la superficie de trabajo y cada porción de masa.

    Aplanar cada porción con la punta de los dedos para obtener más o menos un rectángulo.

    Enrollar la masa empezando por el lado corto.

    cómo enrollar
  • Colocar los bollitos enrollados en la bandeja forrada con papel de horno.

    Humedecer la superficie de cada bollito con leche o agua (es opcional).

    Hornear y cocinar a 200 grados durante 15 minutos (si los bollitos son pequeños) o 20 minutos (si son más grandes).

    Aquí tenéis los bollitos enrollados recién horneados:

    recién horneados
  • Después de aproximadamente 10 minutos:

    a mitad de cocción
  • Después de 20 minutos, cuando haya terminado la cocción:

    final de cocción
  • bollos enrollados
  • Están muy buenos rellenos…

    bollos enrollados
  • …pero también solo enriquecidos con nueces, avellanas, semillas de sésamo, semillas de amapola. O con algún toque dulce como pasas o trocitos de chocolate. 😋

    bollo enrollado con nueces
  • ☝ Como siempre cuando se utiliza masa madre, el tiempo de fermentación no puede indicarse con precisión porque depende de varios factores, principalmente de la temperatura ambiente y de la actividad del licoli. Si el licoli está bien activo y ha sido refrescado recientemente, y si hace calor, debería levar en 6-7 horas. Puede ser útil colocar el bol en el horno (apagado) con la luz encendida, o dentro del microondas cerrado. Usando el sobrante, los tiempos se alargan y pueden variar en función de la actividad (o mejor dicho, la inactividad) del sobrante; yo he observado tiempos muy diferentes, de 8 a 12 horas.

    ☝ A menudo horneo los bollitos cuando la masa está lista, sin reposo en el frigorífico, pero también muchas veces la meto en la nevera durante algunas horas (normalmente durante la noche). Con estas modalidades: si decido amasar al atardecer o por la noche, y según cómo vaya la fermentación, cuando llega la hora de ir a dormir meto la masa en la nevera independientemente de las horas de fermentación ya transcurridas (prefiero no dejar la masa sin supervisión al no poder controlarla). Luego la saco de la nevera una o dos horas antes de la cocción prevista (siempre valorando cuánto había fermentado el día anterior) (parece difícil contarlo, pero en la práctica es todo mucho menos complicado, ¡créeme! 😉).

Consejos sin sal

Sin sal El pan sin sal también se puede hacer en versión bocadillo 😉 además porque así luego podéis experimentar mejor con los rellenos y, si hace falta, sois más libres para decidir en el momento con qué enriquecer la masa.

Si es la primera vez que pasáis por aquí y no sabéis que cocino sin sal, os invito a leer el artículo en el que cuento mi experiencia: Cocinar sin sal, mi recorrido. 😊

Si te interesa reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
– Reducir la sal de forma gradual, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no darse cuenta de la reducción progresiva.
– Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
– Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
– Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
– Utilizar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
– Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
– Preferir alimentos frescos.
– Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no disipen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas).
– Evitar llevar la salera a la mesa!
– Permitirse de vez en cuando una excepción. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.

Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
Puedes probar igual mis recetas salando según tus costumbres. 

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catiaincucina

Las recetas de mi casa, sencillas y al alcance de todos. Y todas sin sal añadida. Si quieres reducir la sal, sígueme, ¡te ayudo yo!

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