Si habéis leído la receta anterior ya sabéis que estos bollos de leche de almendra con harina de espelta son una variación de esa receta.
Por eso hoy seré brevísima con las explicaciones pre-receta: se trata de la misma receta, aunque es completamente diferente. Fin. 😊
¡Breve y concisa hoy! ¿Contentos eh? 😄 ¡Aquí tenéis la receta!
👇 Aquí encontráis otros de mis bollos, tanto dulces como salados. 👇
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 6 Horas
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 9
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g harina de espelta
- 150 g harina Manitoba (tipo 0)
- 150 g levadura madre líquida (licoli)
- 220 g leche de almendra
- 40 g azúcar
- 2 cucharaditas aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- Horno o Hornillo
- Bandeja
Preparación
Si el licoli está activo, bien, podéis usarlo de inmediato.
Si necesita refrescarse, podéis hacerlo de la manera habitual, es decir, 50 g de licoli + 50 g de agua + 50 g de harina y esperar a que se active (generalmente 3-4 horas).
O podéis intentar hacer como hice yo esta vez: es decir, refrescarlo con la leche de almendra. Funcionó de maravilla. 🙂
Dicho esto, comenzamos con la preparación de la masa:
En un bol grande, combinar el licoli con el azúcar y la leche de almendra.
El azúcar es poca, de hecho, estos bollos son semi dulces. Si queréis hacerlos más dulces, podéis duplicar la cantidad de azúcar o agregar, como en la receta de ayer, jarabe de arce (también de agave).
Mezclar para disolver el azúcar.
Agregar las dos harinas y amasar (yo he amasado a mano muy rápidamente, solo unos minutos).
Engrasar un bol (sirve también el mismo en el que se ha amasado si no tiene demasiados restos de masa o migas en el fondo) con una cucharadita de aceite.
Verter la masa y engrasarla con la otra cucharadita de aceite.
Dejar levar la masa colocando el bol en un lugar resguardado (dentro del horno o del microondas) hasta que duplique su tamaño.
Debido al gran calor, esta vez mi masa estaba bien levada ya después de menos de 6 horas.
Formar los bollos, espolvorearlos con azúcar (pero naturalmente es opcional) e introducirlos inmediatamente en el horno.
Si consideráis que vuestros bollos no están listos para la cocción, podéis dejarlos levar en la bandeja durante aproximadamente una hora antes de hornearlos.
Cocer a 200 grados durante 20 minutos.
Pequeña curiosidad:
Estos bollos nacieron por casualidad, debían ser unos bollos anti-desperdicio hechos solo con el propósito de terminar la leche de almendra, acabar la harina de espelta abierta desde hace tiempo, y sobre todo para usar el licoli, refrescado después de más de un mes de abandono en la nevera (¿sabéis cuando el licoli se separa y se forma un aguachirri superficial poco decorativo? Pues eso.). Los amasé rápidamente, los cocí programando los 20 minutos y me fui, volviendo una hora después y encontrándolos listos y aún tibios, justos justos para ser disfrutados.
Moraleja: como suele suceder, ¡las recetas hechas por casualidad son las que nos dan satisfacción! 💪
¡Disfrutad! 😀
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