Últimamente estoy comiendo mucho calabaza al horno gratinada, pero sobre todo enriquecida con semillas de sésamo o mixtas. ¡Está buenísima con todo tipo de semillas!
Cocer la calabaza en el horno es lo más sencillo del mundo y permite obtener un acompañamiento delicioso sin esfuerzo, considerando además que ni siquiera es necesario pelarla, basta con lavar bien la calabaza, cortarla y meterla en el horno.
Algo que – es decir, que la piel sea comestible – fue realmente un descubrimiento para mí, en aquellos tiempos lejanos de mi primera calabaza al horno 🙂 tanto que lo escribí incluso en el título de la receta! (Calabaza al horno, piel incluida).
Después de aquella primera receta minimalista, en la que había condimentado la calabaza solo con aceite, ajo y romero, probé condimentos más ricos, también influenciada por las muchas fotos de recetas que en esta temporada circulan por la web. Pero, ¿cómo resistirse? ¡Hay que probarlas todas!
Así que empecé con una simple calabaza gratinada con pan rallado, luego probé añadiendo sésamo al pan rallado, luego probé sin pan rallado y solo con sésamo y semillas de calabaza, luego probé con sésamo y semillas de amapola y también con pan rallado y grana, y con pan rallado condimentado con ajo, perejil y guindilla, y luego probé a cambiar el método de cocción y a cocinarla también…
…bueno, no os lo cuento todo hoy, ¡esta última prueba os la contaré luego en una receta aparte! 🤗
De todas las variantes enumeradas, os dejo las fotos de las versiones con pan rallado, sésamo y semillas de calabaza, pero os sugiero probarlas todas, ¡merecen todas una degustación!
¿Estáis listos?
👇 Luego, os sugiero probar también otras de mis recetas con calabaza, como estas: 👇
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 400 g calabaza
- 20 g aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo
- 30 g pan rallado
- 10 g sésamo
- semillas mixtas
- aceite de oliva virgen extra
Utensilios
- Bandeja de horno
- Papel de horno
Cómo preparar la calabaza al horno gratinada
Lavar y secar la calabaza. Cortarla, eliminar las semillas y los filamentos, y cortarla en rodajas en la cantidad deseada.
👉 A veces la calabaza puede resultar difícil de cortar, porque es demasiado dura o porque el trozo es demasiado pequeño o demasiado grande. En estos casos es mejor no preocuparse demasiado por la belleza de las rodajas y cortarla de la manera que parezca más segura (mejor unas rodajas desiguales que arriesgarse a cortarse un dedo).
El grosor de las rodajas puede depender de la variedad de la calabaza, o del hecho de que se decida pelarla o no. Por ejemplo, una calabaza violín que tenía la piel bastante dura preferí cortarla en trozos pequeños y finos, así:
En este caso, siendo los trozos pequeños, los superpuse un poco entre sí.
De lo contrario, como en el caso de la foto siguiente en la que las rodajas son más gruesas, es preferible no superponerlas, tal vez tratando de utilizar al máximo el espacio en la bandeja.
En cualquier caso, antes de disponer las rodajas de calabaza, cubrir la bandeja, o la bandeja del horno, con una hoja de papel de horno.
Cocer la calabaza en el horno a 200°C durante unos 15 minutos, o a 180 durante 20 minutos. Considerar también que el tiempo puede variar según el grosor de las rodajas.
Para la calabaza cortada en rodajas pequeñas (con pan rallado y sésamo) primero hice una media cocción sin pan rallado ni semillas, solo condimentada con aceite y ajo:
Luego espolvoreé la calabaza con pan rallado, sobre el cual distribuí el sésamo, y volví a meter al horno para finalizar la cocción y gratinar.
Para la versión con solo sésamo y semillas de calabaza, la cocción es aún más simple. Distribuí las semillas (y también un poco de tomillo), un chorrito de aceite y al horno.
He notado que esta variedad de calabaza (hokkaido) se cuece más rápido y tiene la piel que se cocina mejor. Por eso es más adecuada para ser cortada en rodajas más gruesas.
Para la versión con el pan rallado utilicé una calabaza violín (con piel rugosa). Según mi experiencia, la piel rugosa requiere una cocción un poco más larga, por eso prefiero cortarla más finamente. Opcionalmente, usar la butternut, con piel lisa.
¿Y vosotros qué variedad de calabaza preferís? ¡Dadme algunos consejos para que las pruebe todas! 😃
Si os gusta la calabaza tanto como a mí, no os perdáis mis otras recetas. ¡Están todas en esta colección:
Consejos sin sal
Nada de sal en mi calabaza al horno gratinada. 😉 Usar semillas es una excelente manera de añadir sabor en ausencia de sal. ¡Probadlo!
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
– Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
– Usar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
– Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
– Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
– Usar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
– Usar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
– Preferir alimentos frescos.
– Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
– Evitar llevar el salero a la mesa!
– Concederse a veces una excepción a la regla. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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