Cada año se presenta el mismo dilema: ¿cómo usar el chocolate de los huevos de Pascua? 😀 He probado varias recetas en estos días, pero la primera de la que quiero hablaros es esta cheesecake de chocolate y naranja confitada, otra de las cheesecakes de nata y kéfir de mi casa que tanto nos gustan, y en la cual he usado el chocolate tanto en la base, derretido, como aglutinante para galletas y mijo inflado, como en la crema, añadido triturado junto a los canditos de naranja hechos por mí.
La idea de añadir las cáscaras confitadas me pareció ganadora, le da al dulce una nota de frescura – que le debía a mi hijo, que no le gustan las cosas demasiado chocolatosas.
Y además… ¡también mis cáscaras necesitaban un buen reciclaje, ya que languidecían en la nevera desde hacía un tiempo!
Las cáscaras confitadas hechas en casa son tan buenas que no se pueden olvidar en el fondo de la nevera (¡mea culpa!) y fue una buena idea usarlas aquí, porque esta cheesecake se agotó rápidamente y le gustó a todos, incluso a mi hijo anti-chocolate negro. 😀
Bonito reciclar y anti-desperdiciar cosas tan buenas, ¿eh?
👇 Otras de mis cheesecakes las encuentras aquí (¡y no te pierdas la colección!): 👇
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 8
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 150 g Chocolate negro
- 80 g Galletas (mezcla de galletas)
- 40 g Mantequilla
- 25 g Mijo inflado
- 250 g Nata fresca líquida
- 150 g Kéfir casero (o yogur)
- 100 g Queso fresco untar
- 100 g Chocolate negro triturado
- 50 g Azúcar glas
- 40 g Cáscara de naranja confitada
Herramientas
- Batidora
- Molde desmontable
- Machacador de carne
Preparación
Primero preparar la base.
Triturar las galletas y picarlas con el robot o manualmente con un rodillo o otra herramienta adecuada, por ejemplo, el machacador de carne. 😀 Sí, quizás con el robot habría acelerado el proceso pero esta vez quise probar así!
Después de pulverizar las galletas y antes de dedicarse al chocolate, es necesario preparar el molde.
Mejor prepararlo ahora, es bueno que esté listo cuando el chocolate esté fundido. Recomiendo elegir un molde desmontable, preferiblemente de 22 cm (máx 24) y forrar la base (solo la base) con papel de horno.
En este punto trocear el chocolate, ponerlo en un cazo junto con la mantequilla y fundirlo a fuego bajo.
Se puede fundir también en el microondas, accionándolo a máxima potencia por un minuto cada vez y removiendo con una cuchara después de cada minuto (3 minutos deberían ser suficientes).
Tan pronto como el chocolate esté fundido, añadirle las migas de galletas y el mijo inflado y mezclar rápidamente, luego verter la mezcla en el molde. Distribuir la mezcla con el dorso de una cuchara hasta cubrir toda la base y creando también un par de centímetros de borde.
El borde no es indispensable, la base de las cheesecakes generalmente es sin borde, pero desde que empecé a hacerlas así, me gustan más, me gustan más visualmente y las porciones se pueden sostener en la mano con más facilidad.
Guardar la base en el congelador durante unos diez minutos, o en cualquier caso el tiempo necesario para preparar la crema de nata, kéfir y queso.
Para preparar la crema proceda de la siguiente manera: Vierta la nata en un recipiente alto, endulzarla con el azúcar glas y montarla usando una batidora de varillas eléctrica.
Montada la nata hasta que esté firme, añadir el queso untar, batir brevemente para incorporarlo a la nata, luego añadir el kéfir (se puede sustituir por yogur blanco natural o yogur griego).
Es recomendable que el kéfir sea denso como el yogur, por ello no se debe usar el kéfir recién colado sino después de algunas horas de reposo en la nevera (segunda fermentación). Si el kéfir no es lo suficientemente denso, se puede proceder con un breve colado con un trapo para eliminar parte del suero. Para más detalles sobre el colado del kéfir (que puede parecer una cosa difícil contada así, pero os aseguro que es una operación de una sencillez extrema) he dado las instrucciones AQUÍ.
Verter la crema en capas sobre la base (recién sacada del congelador), distribuir en cada capa el chocolate triturado y los canditos de naranja troceados groseramente.
Decorar la última capa con chocolate triturado y canditos.
Poner la cheesecake en el congelador a enfriar durante al menos una hora.
Se puede también congelar, luego al momento de servir dejarla a temperatura ambiente por 20 minutos antes de cortarla.
También esta cheesecake de chocolate y naranja, como todas mis cheesecakes, es sin gelatina ni otros espesantes, por lo tanto, un breve reposo en el congelador es siempre necesario para que la crema se solidifique.
Después de experimentar el arroz inflado en la cheesecake de fresas y después de probar el amaranto inflado en la cheesecake de crema de avellanas, creo que he encontrado el cereal inflado que es para mí: el mijo inflado tiene el tamaño justo! No es tan grande como el arroz ni tan pequeño como el amaranto, y tiene definitivamente una buena apariencia estética, ¿no os parece también a vosotros?
¡Disfrutad! 😀
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