Hoy tengo para vosotros una receta de temporada que más de temporada no se puede, una buenísima confitura de moras de morera que terminé de preparar hace justo un par de horas. Moras de morera que recogieron ayer mi hija y mi madre de las hermosas moreras llenas de frutos que se encuentran en el jardín de mi hermano. En fin… un verdadero asunto de familia 😀
Dado que la temporada de las moras de morera no es muy larga – a ojo diría que en una semana o por ahí deberían terminarse – escribo de inmediato la receta, así si estáis indecisos sobre cómo pasar las tardes próximas o el próximo fin de semana, quién sabe, quizá os venga la idea de estar un poco al aire libre e ir en busca de alguna morera para limpiar! ¿Es una idea, no?
Si no las conocéis, aquí están nuestras moras de morera. Que si no me equivoco (corrijadme si sois más expertos que yo) son de morera blanca.
Cuando vivía en Bolonia teníamos una morera que producía moras negras, eran tan oscuras que teñían de rojo-violeta manos, boca y dientes (¡hacíamos sonrisas dignas de Halloween!), un «problema» que con estas moras blancas no hay, lo cual es una gran ventaja. Pero no me importaba nada la tinta, me las comía a manos llenas y las recogía todas, mi suegro había hecho crecer el árbol sobre una estructura construida por él para que las ramas formaran un emparrado, así recoger las moras y comerlas era fácil y también muy divertido. ¡Ah qué bonito recuerdo! 💛
Las moreras de mi hermano, en cambio, son árboles grandes y muy altos, y mi hija se divierte igual… pero trepando. ¡Cada uno a su especialidad!
Bueno, dejando a un lado los recuerdos y mis historias de vida familiar… paso enseguida a contaros cómo hice mi confitura de moras de morera.
¡Ah!, si por casualidad os he hecho venir unas ganas irresistibles de hacer mermeladas, y si en lugar de moreras tenéis otros árboles frutales a disposición, qué sé yo, por ejemplo un albaricoquero o un ciruelo, os dejo aquí a continuación los enlaces a mis recetas relativas. 👇 (¡Las ciruelas silvestres están casi maduras eh! ¡Unos días más y se pueden recoger!)
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: frascos: 2
- Métodos de Cocción: Microondas
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes
- 1 kg moras de morera
- 1 manzana
- 100 g azúcar
- Medio limón
Herramientas
- Horno microondas
- Batidora de inmersión
- Cazuela de vidrio
Pasos
Poner en un bol apto para el uso en el microondas (yo he usado uno de vidrio) las moras de morera con el azúcar.
Pelar una manzana y cortarla en trozos.
Cortar en trozos medio limón (que tenga la piel comestible).
Agregar la manzana y los trozos de limón en el bol.
Colocar el bol en el microondas y encenderlo a máxima potencia durante 15 minutos.
Después de 15 minutos abrir el microondas y mezclar bien con una cuchara.
Reencender el microondas por otros 15 minutos, después dejar reposar (por el tiempo habitual de reposo, siempre útil al cocinar con el microondas) durante unos 30 minutos.
👉 A diferencia de otras frutas, las moras de morera (al menos estas nuestras) no sueltan líquidos en la cocción, se cocinan y se ablandan, pero permanecen en fruto bastante entero. El año pasado las cociné más o menos con los mismos métodos, pero sin manzana, y luego las utilicé así, enteras, para una tarta (de la que os hablaré en la próxima receta)…
…en cambio, esta vez, recordando el resultado del año pasado, quise obtener una verdadera mermelada y decidí batir todo con la batidora de inmersión.
Sí, hay que admitir que el color del puré obtenido no es particularmente fotogénico… pero con algunas frutas el color es este! 😅
Bien, la confitura de morera está lista y ahora se puede proceder como con todas las demás mermeladas: envasar y, si se quieren conservar, hervir los frascos. O, si se prevé el consumo a corto plazo, meter en el frigorífico (en frascos o contenedores), se conserva durante varios días.
O también… ¡hacer una tarta! (¡hablaremos de eso!). 😋
Un par de aclaraciones:
1) Estas moras eran dulcísimas, estuve casi tentada de cocinarlas totalmente sin azúcar, pero al final cedí y añadí, aunque muy poco (1 etto de azúcar por 1 kg de moras, que al final eran un poco más, digamos 1,1 kg). Resultado: dulzura perfecta.
2) Como se nota bien en la primera foto de las moras recién recogidas, muchas moras tenían el pedúnculo largo; en esos casos, tuve paciencia y los corté uno por uno. En realidad, es un trabajo que se puede evitar porque luego se trituran todos, pero en caso de que decidáis no triturar nada, tal vez tengáis en cuenta esta operación.
Última pequeña anotación: esta confitura se parece muchísimo (según nosotros) a la de higos, tanto en el color como en la consistencia granulosa dada por las semillitas, aunque los dos frutos sean tan diferentes entre sí. Es algo milagroso, porque esta similitud ha hecho comestibles las moras de las moreras para mis hijos, ¡quienes en su versión fruta, adivinad!, ¡no las quieren comer! 😅 ¡Viva las mermeladas!
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