Como ya sabéis, me encantan muchísimo las cremas sin huevos, y en particular las hechas con bebidas vegetales. La crema de leche de almendras, que hoy he aromatizado con limoncello en lugar de la cáscara de limón que suelo usar, me gusta mucho para rellenar pasteles y tartas.
Las cremas sin huevos son muy versátiles, se pueden hacer tanto con leche de vaca como con cualquier tipo de bebida vegetal según las necesidades y el sabor final que se quiera obtener.
Para el sabor final hay muchas posibilidades, por ejemplo la cáscara de naranja, la vainilla o el aroma de almendra. O, para seguir con un licor como en esta receta, además del limoncello se pueden usar cognac, ron o un licor de amaretto o de mandarina.
Y se pueden obtener cremas de varios colores: del blanco al amarillo (desde el amarillo tenue al más intenso según la cantidad de cúrcuma utilizada), al rosa (¡eh sí! una prueba de la que os hablaré!!) al color chocolate (pero vaya, ¡quién lo hubiera dicho! 😄). Pero no os niego que estoy tentada de probar también otros colores, quién sabe… quizás lo piense para el Carnaval del próximo año.
Venga, probad enseguida esta crema de leche de almendras y limoncello, de hecho os aconsejo hacer el doble de cantidad así podéis probar la mitad enseguida y la otra mitad… bueno, ¡esa ponedla en la nevera! porque la necesitaremos para la receta de mañana. 😉
👇 Aquí están todas mis otras cremas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 2 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Vegetariana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 ml leche de almendras
- 25 g almidón de maíz (o harina)
- 30 g azúcar
- 2 cucharadas limoncello
- 1 pizca cúrcuma en polvo (opcional)
Herramientas
- Cazuela
Pasos
Precisiones sobre la harina a usar como espesante: como he indicado en los ingredientes, se puede utilizar tanto harina como almidón de maíz. El buen resultado y la bondad de la crema son los mismos, solo el aspecto exterior es ligeramente diferente, una resulta más opaca, la otra más brillante, leve diferencia de la que ya os hablé en la receta de la crema sin huevos de leche de soja.
Aquí está la versión con almidón de maíz, más brillante:
Y el aspecto más opaco de la versión con harina:
Verter el almidón de maíz (o la harina) y el azúcar en una cazuela, agregar la leche de almendras (a temperatura ambiente) vertiéndola lentamente y removiendo con una cuchara.
Poner la cazuela al fuego.
Si se quiere obtener una crema de color amarillo, añadir una pizca de cúrcuma, no modifica el sabor solo hace que la crema se parezca más a la crema tradicional.
👉 Atención porque realmente basta con muy poca. Me pasó que por error usé una pizca de más y obtuve una crema de un amarillo intenso que no siempre es adecuado para todos los postres o todas las ocasiones (para mí era un poco demasiado fosforescente! 😅).
Llevar a ebullición removiendo continuamente.
Cuando la crema se espese, bajar el fuego y continuar la cocción durante aproximadamente un minuto.
Apagar el fuego y añadir en este punto el limoncello. Remover bien.
☝ Parecerá que el limoncello hace que la crema sea demasiado líquida, pero es solo temporal: al enfriarse, la crema se espesará adecuadamente.
Dejar enfriar la crema de leche de almendras y limoncello transfiriéndola a un bol (frío) y removiéndola de vez en cuando.
Una vez enfriada, se puede conservar en la nevera en un recipiente cerrado durante 2-3 días.
Excelente al cuchara, para postres frescos o para la merienda de los niños.
Perfecta como relleno para dulces y tartas. (Mantente atento, ¡la próxima receta está casi lista! 😉).
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