Crema de tallos y hojas de brócoli romanesco

Mientras preparaba esta crema de tallos y hojas de brócoli romano ya sabía que luego sería una receta Light and Tasty, imaginaba que sería la receta adecuada para el día dedicado al reciclaje.

Como receta de reciclaje era una elección lógica, ya que es precisamente lo que es: es decir, hecha para usar/reciclar/no desperdiciar/ los tallos y las hojas de ese brócoli romanesco que había usado (solo las cimas) en la buenísima ensalada con giardiniera.

Luego, dado que de recetas de reciclaje aquí en esta casa no hay carencia… jugué de estrategia y conservé esta receta hasta hoy, día que decidimos dedicar a sopas, cremas, minestrones y cremas de invierno.

Bien. Hasta aquí todo normal. Todo lineal. Como debe ser una perfecta programación, y como nosotras, las blogueras bien (😄) organizadas, sabemos hacer. Nada anormal bajo este cielo, vamos. Hasta que entre el dicho y el hecho…

No puedo no deciros que cocinarla – esta crema de tallos y hojas de brócoli, etcétera – fue un poco una hazaña. 😁 Ahhh no no, no porque sea una receta difícil, ¡al contrario!

La razón es… pues sí, ¡la razón es precisamente esa razón! Esa razón que aquí en esta casa se presenta puntual cada vez. Cada vez que de la bolsa de la compra o de la nevera, asoma un repollo. O su tallo. Y quizás alguna hoja. En fin, tuve que ingeniar un modo para cocinar estos repolletes de desperdicios del repollo, romanesco, tratando de contener al mínimo sindical cualquier posible, pero inevitable, emanación de olor. Tanto más que el tallo, al ser coriáceo, requiere tiempos de cocción no precisamente rápidos, a diferencia de las cimas, y por ello las emanaciones amenazaban continuamente con salir.

De todas formas, lo logré de alguna manera. 😅 Luego, en el procedimiento, os contaré los subterfugios que adopté para salirme con la mía.

Después, me comí – dos veces, en dos comidas – mi hermosa crema de tallos y hojas de brócoli romano, bajo la mirada fingidamente despreocupada de los dos hombres de la casa. 🧐 Y mientras comía, pensaba que… ¡sería la receta perfecta para ese día que la sección dedicará al «almuerzo en casa solos»!

Damas y caballeros, os presento mi crema de tallos y hojas de brócoli romanesco, cocida… en versión escape… ¡en el microondas!

〰〰〰

Después, os invito a ver también mis otras cremas y sopas. No son muchas… ¡pero son buenas! 😀👇

crema de tallos y hojas de brócoli romanesco
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 15 Minutos
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 2-3
  • Métodos de Cocción: Microondas
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Invierno

Ingredientes

  • 400 g brócoli romanesco (solo tallos y hojas)
  • 1 patata (aproximadamente 200 g)
  • 3 vasos caldo vegetal (o agua)
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • perejil (al gusto)
  • 1 pizca pimienta
  • 2 cucharadas nata fresca líquida (opcional)

Herramientas

  • Olla para microondas con tapa
  • Horno microondas
  • Batidora de mano

Pasos

  • Lavar, limpiar y cortar en trozos los tallos, las hojas y alguna cimita residual del repollo romanesco – o de coliflor o brócoli, o restos mixtos – que sobraron tras usar las cimas en una preparación anterior (por ejemplo esta ensalada).

    tallos y hojas de brócoli romano
  • Poner los trozos en un recipiente apto para cocinar en el microondas.

    Agregar medio vaso de agua o caldo vegetal, cerrar la tapa (pero con la ventilación abierta) y cocinar a máxima potencia durante 14 minutos.

    Durante la cocción, abrir un par de veces para mezclar los trozos.

    tallos y hojas de brócoli - cocer en microondas
  • Pelar una o dos patatas, cortarlas en trozos, lavarlas en agua.

    Pasados los 14 minutos (pero también algunos minutos más van bien igualmente), abrir la tapa y agregar las patatas.

    Mezclar.

    Verter en la olla un vaso de caldo vegetal.

    Cerrar de nuevo la tapa y cocinar durante otros 10 minutos.

  • Al finalizar la cocción, dejar la olla en el microondas para un tiempo de reposo de al menos 15 minutos.

    Batir todo con la batidora de mano hasta obtener una crema con la consistencia deseada. Puede ser útil verter otro vaso de caldo para facilitar la batidora.

    En esta fase se puede agregar perejil.

  • Evaluar la consistencia de la crema y ajustar la cantidad de caldo vegetal a gusto.

    ☝ Incluso después de batir se puede volver a poner la crema en el microondas para prolongar la cocción, si se considera necesario.

    Esta crema de tallos y hojas de brócoli es excelente tanto espesa tipo puré como semilíquida tipo caldo de verduras. Eventualmente con la adición de picatostes.

    Servir la crema de tallos y hojas de brócoli romanesco condimentada con un chorrito de aceite en crudo y una pizca de pimienta.

    😉 Si se desea, se puede enriquecer cada plato individual con un par de cucharadas de nata fresca (o, para una versión más ligera, de yogur natural o kefir de leche o de nata agria).

    La nata añade a esta crema hecha solo de brócoli y patatas también una parte proteica (aunque pequeña), y la hace también más delicada. Además, con la nata se puede decorar el plato (con líneas o puntos de nata) gracias al bonito contraste de colores blanco sobre verde (no, no tengo la foto, decoré con dos vueltas de nata cuando ya estaba en la mesa, pero la próxima vez lo fotografío, prometido).

    🤗

    crema de tallos y hojas de brócoli romanesco
  • Todo el procedimiento recién descrito no es precisamente el procedimiento que adopté yo, sino que es fruto de un minucioso trabajo de collage, realizado calculando los tiempos de cocción (de 2 minutos cada vez) que he controlado atentamente (procedí durante toda la cocción por mini-cocciones brevísimas de, justamente, 2 minutos cada vez).

    Este es uno de los subterfugios de los que os hablaba en la introducción, que adopté para evitar que la emisión de olores (desagradables para los odiadores de crucíferas de esta familia) pudiera ser fuente de malestar. 😅

    Por lo tanto: el total de los 14 minutos dedicados a la primera fase de cocción + de los 10 minutos posteriores, tras la adición de las patatas, en realidad para mí duraron un tiempo infinito (¡horas!), porque a cada paso de 2 minutos seguía un largo, bastante largo, tiempo de reposo (¡prácticamente todo se coció más en reposo que en actividad!). Al final, intenté acelerar los tiempos haciendo un paso de 4 minutos, pero me fue mal porque entre el tercer y cuarto minuto ocurrió la emanación, tanto que se requirió la inmediata apertura de todas las ventanas de la casa… ¡oooohmmm!

    Por eso, si tenéis mi mismo problema… ¡os recomiendo no superar el límite de 2-3 minutos cada vez!

    Otro consejo: la apertura de la tapa (para remover o para agregar las patatas o el caldo), es mejor evitarla cuando la olla está caliente, mejor esperar a que el tiempo de reposo se haya prolongado lo suficiente, y que el vapor residual dentro del contenedor se haya reducido al mínimo sindical. Todo esto naturalmente si las personas mencionadas están cerca, de lo contrario… ¡esperar a que se hayan alejado! 😂

    Vale. He bromeado un poco (¡pero no tanto eh! 😄).

    Pero quiero precisar que el ‘problema’ solo se presenta con las hojas y los tallos, de hecho, cuando se cocinan las cimas del brócoli la emanación es mucho menor. También porque las cimas se cocinan mucho más rápido (las costillas de las hojas y los tallos son bastante coriáceos), la rapidez de realización de la receta ayuda mucho.

    En cualquier caso… ¡os deseo a todos buena preparación! y ¡Buen Apetitoooooo!

    crema de tallos y hojas de brócoli romano

Consejos sin sal

Sin sal  Para quienes aún no lo sepan, cocino sin añadir sal. Si tienes curiosidad por saber más, lo he contado todo en este artículo. 😊

Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Usar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos, comino…
▫ Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Usar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Usar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Permitirse a veces una excepción a la regla. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.

Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos. 

¡Sígueme!

En mi nuevo canal de WhatsApp y, ¡escuchad escuchad! ahora también estoy en Instagram! 😀

Como siempre, me encuentras en mi página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y  ¡Justo lo que estaba buscando! y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter.

Como siempre, me encuentras en mi página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y  ¡Justo lo que estaba buscando! y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter.

Light and Tasty:

Y ahora aquí tenéis todas las sopas, minestrones y cremas de mis colegas del Equipo:

Carla Emilia: Crema de puerros y patatas con taralli
Cinzia: Sopa de cicerchia con la Instant Pot
Claudia: Pasta y frijoles receta rápida en 15 minutos
Daniela: Sopa de calabaza, espinacas y lentejas con comino
Elena: Sopa de calabaza y vieiras
Milena: Minestrón de col negra, puerros, calabaza y frijoles cannellini

Carla Emilia: Crema de puerros y patatas con taralli
Cinzia: Sopa de cicerchia con la Instant Pot
Claudia: Pasta y frijoles receta rápida en 15 minutos
Daniela: Sopa de calabaza, espinacas y lentejas con comino
Elena: Sopa de calabaza y vieiras
Milena: Minestrón de col negra, puerros, calabaza y frijoles cannellini

Author image

catiaincucina

Las recetas de mi casa, sencillas y al alcance de todos. Y todas sin sal añadida. Si quieres reducir la sal, sígueme, ¡te ayudo yo!

Read the Blog