Me tomé un descanso de recetas rápidas y ayer me dediqué a la producción de croissants rellenos, que alegraron nuestro desayuno de esta mañana.
¡Sí! Después de un larguísimo período exclusivamente de recetas rápidas, tenía muchas ganas de poner las manos en la masa y de dedicarme a algo más complicado.
¡No es que estos croissants sean complicados! al contrario, es exactamente lo opuesto. Pero quería darme la satisfacción de tomarme mi tiempo y pasar un rato en la cocina.
Y el resultado de mi pasatiempo… aquí está:
Mi idea inicial era hacer los mismos croissants de masa brioche con yogur de los que os había hablado en esta receta. Una receta probada, con la que se obtienen unos excelentes croissants (que os recomiendo).
Sin embargo, cuando saqué los ingredientes de la nevera, me di cuenta de que el tarro de yogur estaba prácticamente vacío. Evidentemente, alguien había pasado por allí para un tentempié 😄, por lo que el yogur del que podía contar apenas llegaba a los 50 gramos. ¿Qué podía hacer? ¿Rendirme?
¡No, jamás!
Reemplacé el yogur que faltaba con ricotta y para darle una consistencia similar al yogur, la ablandé con un poco de leche.
Durante la preparación, decidí no usar aceite ni huevo. Dado que la intención era rellenar después los croissants con la crema de avellanas… ¿por qué no intentar limitar los daños? 😄
Salió una masa suave, que después de la levadura se volvió suavísima. Más aún, esponjosa.
Así que, si también vosotros queréis probar a eliminar totalmente el aceite o la mantequilla, o si sois intolerantes a los huevos o simplemente se os han acabado y no tenéis tiempo o ganas de salir a comprarlos… entonces también vosotros podéis preparar estos croissants rellenos.
¡Son perfectos para el desayuno!
☕️ ☕️ ☕️
Los otros croissants presentes en el blog: 👇
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 14 croissants
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 280 g harina Manitoba
- 50 g yogur blanco natural (sin azúcar)
- 50 g ricotta
- 100 g leche
- 50 g azúcar
- Medio cubito levadura fresca
- 1 cucharadita miel
- 1 sobre vainillina
- crema de avellanas (o mermelada, para el relleno)
- azúcar glas y cacao (para la decoración)
Herramientas
- Tazón
- Rodillo
- Cuchillo
Pasos
Verter la harina en un tazón y hacer un agujero en el centro.
En un bol, trabajar brevemente la ricotta con un poco de leche hasta obtener una crema con una consistencia similar a la del yogur.
Calentar la leche restante (debe estar tibia, no caliente), añadir la cucharadita de miel y la levadura. Mezclar bien para disolver la levadura y luego verterla en la harina.
Añadir el yogur, la crema de ricotta y el azúcar.
Mezclar y luego amasar con las manos o utilizar la batidora o un robot de cocina con las palas para masas.
👉 La masa es suave, si la amasáis a mano os recomiendo enharinar las manos o engrasarlas. Ten cuidado de no añadir demasiada harina, o probar a usar un poco menos de leche y añadirla poco a poco.
Colocar el tazón en un lugar resguardado (idealmente en el horno apagado con la luz encendida, o en el microondas después de haberlo accionado durante 8-10 segundos) y dejar que la masa leude hasta duplicar su tamaño.
Después de la levadura, extender la masa con el rodillo tratando de obtener una forma rectangular. Cortarla por la mitad a lo largo y luego cortar triángulos.
Si se quieren obtener croissants pequeños, se puede dividir la masa en dos y repetir la operación para cada mitad de masa.
Untar cada triángulo con la cantidad deseada de crema de avellanas.
👉 Nunca antes había hecho croissants rellenos, por lo que no sabía con precisión cuánta crema de avellanas usar, así que no puse demasiada por temor a que el relleno se saliera durante la cocción. En algunos croissants sucedió, pero a pesar de ello creo que la próxima vez intentaré igualmente aumentar el relleno.
Enrollar cada triángulo sobre sí mismo empezando desde la base. Dejar la punta de cada croissant debajo del croissant mismo para evitar que durante la cocción se levante.
Doblar hacia adelante los extremos para obtener la forma del croissant.
Colocar los croissants en una bandeja forrada con papel de horno y ponerlos en el horno apagado para que leuden hasta duplicar su tamaño (al menos media hora, pero también más tiempo).
Cocer los croissants a 180-200°C durante unos 20 minutos.
Antes de hornearlos, humedecer la superficie pincelándolos con agua o leche, pero también se pueden dejar al natural.
Sacarlos del horno y dejarlos templar sobre una rejilla.
Espolvorearlos con azúcar glas o cacao. Yo mezclé azúcar y cacao y los decoré con la mezcla obtenida.
Disfrutarlos tibios.
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