Hoy he decidido actualizar esta receta de espaguetis con brotes. Una receta a la que estoy muy ligada, por dos motivos.
En primer lugar porque fue el primer plato con brotes que cociné hace muchos años (¡casi tres décadas!), hecho a propósito para probar a comer brotes que nunca había probado antes, para entender qué sabor tenían 😃 y porque era una comida inusual para nosotros, fuera de lo común, en aquella época. En fin, fue una verdadera experimentación, que ahora me hace sonreír, pero para nuestros hábitos alimenticios de entonces tenía casi un aire de transgresión. 😃
Naturalmente, habían superado, y bien, la prueba, estos espaguetis con brotes nos habían gustado muchísimo, tanto que de inmediato se convirtieron en un primer plato recurrente para nosotros, de esos que «¿pero esta semana no hemos comido aún los espaguetis con brotes? ¡hagámoslos!». Y de ahí a tratar los brotes como un ingrediente habitual fue un paso corto.
El segundo motivo es que esta receta desde ese momento ha sido una de mis recetas del corazón, aquellas que tienen un significado preciso o que marcaron un punto (de inicio, de cambio, de reflexión), tanto que cuando abrí el blog la puse de inmediato en la lista de recetas para escribir. Y de hecho fue una de las primeras recetas, publicada en marzo de 2014, solo un mes después de abrir el blog. Estoy muy ligada a todas las recetas de ese primer período. 😊
Y nada. Esta mañana me estaba organizando para comenzar a escribir la próxima receta, que estará en línea el lunes, que tendrá entre los ingredientes brotes de tres tipos diferentes, y de repente me volvió el deseo de sacar del estante donde lo tenía relegado el germinador. Quiero volver a cocinar con brotes con más asiduidad, he perdido el hábito un poco por pereza lo confieso, pero también porque ahora no es tan difícil encontrar brotes a la venta (¡como sucedía hace dos décadas!).
En la introducción que había escrito hace diez años estaba esta frase: « A menudo los produzco yo misma en casa. Es sencillísimo (y os hablaré de ello). »
😃 Bueno, diría que ha llegado la hora de cumplir la promesa. ¡Después de diez años… os hablaré de ello! Preparáos porque he decidido que publicaré el tutorial lo antes posible. 💪
Mientras tanto… ¡ya es hora del almuerzo! ¡y los espaguetis con brotes están listos! Vamos, ¡tomad el tenedor!
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Las otras recetas con brotes presentes en el blog, a las que añadiré el tutorial para autoproducirlos: 😉👇
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 3
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Vegetariana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g espaguetis (preferiblemente integrales)
- 100 g brotes de soja (o frijol mungo)
- 1 diente ajo (o un trozo de cebolla)
- 300 g puré de tomate
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas queso parmesano rallado
- orégano o perejil
- guindilla
Herramientas
- Olla para pasta
- Sartén
Pasos
Preparar una salsa de tomate con aceite, ajo y guindilla (similar a all’arrabbiata). Se puede hacer también con cebolla, y eventualmente añadir orégano o perejil al gusto.
Mientras tanto, hervir el agua para la pasta y cocer los espaguetis.
Lavar los brotes en agua fría.
Cuando falten un par de minutos para el final de la cocción de la pasta verter los brotes en la olla hirviendo.
Esperar a que el agua vuelva a hervir y calcular un minuto de cocción.
👉 De esta forma los brotes quedan al dente, pero hay que considerar que mientras el agua vuelve a hervir, los espaguetis siguen cociéndose, así que cuidado de no pasarlos de cocción. Si se quieren cocer los brotes durante más tiempo, siempre hay que tener en cuenta el tiempo de cocción de los espaguetis. Desaconsejo cocer los brotes durante más de dos o tres minutos porque, además de mi gusto personal (según yo se vuelven demasiado blandos), la cocción debe ser breve, de lo contrario pierden sus propiedades nutritivas. (Eventualmente se puede usar el agua de cocción para hacer una sopa).
Escurrir la pasta (con los brotes) y condimentarla con la salsa de tomate picante directamente en la sartén salteadora.
Añadir una generosa cantidad de queso parmesano rallado. Lo he probado también con queso pecorino (aunque para nosotros es un poco demasiado salado 🤭) y queda muy bien.
👉 Recomiendo saltear los espaguetis en la sartén después de verter el parmesano para que se derrita y se adhiera bien a los espaguetis. Luego, al gusto, se puede añadir nuevamente en los platos individuales.
¡Pruébalos! ¡Te aseguro que es un plato realmente sabroso! 😋
Y aquí está la misma receta hecha con espaguetis integrales:
Curiosidad: al cocer, los tallos de los brotes toman un color ámbar similar al color de los espaguetis, por eso se «mimetizan», ¡pero en las fotos están eh! 😃 Agudizad la vista, ¡seguro que los veréis!
Los brotes son muy proteicos y contienen vitaminas y sales minerales, y añadidos a un primer o segundo plato o asociados a otras verduras pueden transformar cualquier plato en un plato único completo.
Esta receta proviene de esa biblia para vegetarianos que es il Cucchiaio verde, un libro que me hizo conocer nuevos alimentos y me ayudó a diversificar y ampliar mis conocimientos culinarios, el mío es de una edición de los años 90 que custodio celosamente pero por fortuna sigue siendo reimpreso. 🤩
Consejos sin sal
Gracias al guindilla y al parmesano (y aún más si se usa pecorino) estos espaguetis con brotes resultan sabrosos en su punto justo incluso sin añadir sal, ni en la salsa ni en el agua de la pasta, ¡palabra mía! 😃💪
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Usar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Usar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Usar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Usar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Usar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Permitirse a veces un capricho. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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