Os presento mis focaccias con hierbas aromáticas cocidas en sartén (las focaccias cocidas en sartén, eh, ¡no las hierbas! 🤭).
Después de varios intentos fallidos, o logrados solo más o menos, finalmente he conseguido en esta empresa que me parecía insuperable, he cocido mis focaccias en sartén en lugar de en el horno!
Quizás os parezca una cosa simple, pero para mí no lo es. También me he confesado con un par de amigas blogueras pidiendo consejos, porque esta gran difusión que hay en la web de focaccias cocidas en sartén, tengo que decirlo con toda mi más profunda y sincera franqueza, ¡yo todavía no la he entendido bien, ya que… no me salen!!!!!! 😅
¡Se me queman por fuera y me quedan crudas por dentro! Ahí lo he dicho, no sé cocer focaccias en sartén. Punto.
Y entonces… basta, me he rendido a consejos más razonables y me he inventado mi propio término medio.
Aprovechando mi experiencia de una vida con la cocción de la piadina, es decir de la verdadera y única (verdadera y única, sí, debo decirlo) piadina romagnola, he sacado del sombrero estas simil-piadinas que están a medio camino, que son un poco más gruesas que la piadina (al menos de la nuestra en Rimini) pero decididamente más delgadas que esas focaccias cocidas en sartén altas altas, y a veces incluso rellenas, que hacen gala en la web.
Que luego, ¿el relleno debería humedecer aún más, no? Y entonces debería ser aún más difícil obtener una buena cocción interna. ¿No?
¡El día que logre quitarme estas dudas hamletianas y sobre todo que logre la hazaña de cocer una focaccia de esos modelos en sartén será un gran día! ¡Pero no me rindo! 💪
Antes de pasar a la receta de mis focaccias aromáticas, una breve explicación: los ingredientes son los mismos, idénticos, de la receta anterior, las focaccine con hierbas aromáticas cocidas en horno. La cosa es intencionada, ya que estas dos recetas son un experimento personal mío para entender cuánto puede influir el tipo de cocción en el resultado, partiendo del mismo amasado.
Nuestra conclusión, después de una consulta familiar hecha con la boca llena, es… ¡boh!!!! Para nosotros están buenas ambas, ¿cómo elegir?
Las focaccinas cocidas en horno estaban más blandas por dentro, estas cocidas en sartén tienen la consistencia y el resultado de las piadinas (de las gruesas). En ambos casos están hechas con el amasado con hierbas aromáticas y están aromatizadas con ajo en la superficie.
En fin, ¡no os queda más que probar ambas versiones, y luego dar vuestra opinión! 😀
👇 Os dejo también otras masas para focaccias (para probar en las dos cocciones 😉):
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 11 Piezas
- Métodos de Cocción: Hornillo
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 masa con hierbas aromáticas
- 2 dientes ajo
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
Herramientas
- Tabla de cortar
- Rodillo
Pasos
Preparar la masa como se indica en la receta de la masa.
Como se dijo también para las focaccinas, en ausencia de kéfir se puede sustituir con yogur.
Cuando la masa esté lista, dividirla en bolitas, similares a las que se preparan para la piadina o para la pizza pero más pequeñas.
Estirarlas con el rodillo, más o menos así:
Picar el ajo, ponerlo en un bol pequeño y mezclarlo con dos (o tres) cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Distribuir aceite y ajo sobre las focaccias.
👉 Este paso yo lo hice solo por un lado. Si preferís engrasarlas por ambos lados, os recomiendo hacerlo directamente en la sartén en el momento de la cocción.
La cocción es simple, basta cocerlas en una sartén antiadherente por uno o dos minutos por cada lado, tiempo dependiente del grosor de la masa.
Consejo astuto: para reducir a la mitad el tiempo de cocción total de todas las focaccias, utilizar dos sartenes al mismo tiempo 😉 (¡qué astucia eh! 😃).
Consejos sin sal
Para los consejos sin sal de hoy os renuevo las recomendaciones ya indicadas en la receta de las focaccine (tener siempre cuidado con la cantidad de embutidos con que rellenar focaccias, piadinas y pan)
Y os recuerdo que las hierbas aromáticas y las especias son unos preciosos aliados para darle sabor a los alimentos en lugar de la sal.
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
□ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe darse cuenta de la progresiva reducción.
□ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
□ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
□ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
□ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
□ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
□ Preferir los alimentos frescos.
□ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
□ ¡Evitar llevar el salero a la mesa!
□ Permitirse a veces un capricho. Hace bien al humor y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
□ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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