Comimos gazpacho por primera vez hace muchos años durante unas vacaciones en Mallorca. Desde entonces se ha convertido en uno de nuestros platos de verano favoritos. Es fresco, más bien frío, por lo que es perfecto en los días más calurosos del verano, y no solo porque nos refresca al comerlo, sino también porque se prepara sin necesidad de encender el fuego, algo indispensable en ciertos veranos sofocantes!
El gazpacho se puede preparar en grandes cantidades y conservar en el frigorífico durante varios días, para tener siempre disponible un plato fresco y para llenarse de vitaminas, sales minerales y fibras, y para disfrutar de una sopa fría realmente refrescante en estos días calurosos.
Lo preparo todos los veranos desde hace más de veinte años, desde que al regresar de aquellas vacaciones en Mallorca intenté imitar lo más posible ese plato que hasta entonces me era desconocido, y el sabor que he logrado después de muchas investigaciones y pruebas es realmente similar al original.
Sé que en España cada región tiene su propia versión de la receta y que quizás cada familia tiene su receta personalizada. En muchos casos las verduras se pasan por un tamiz para obtener una sopa líquida, o una bebida, yo prefiero una sopa más espesa, también porque para nosotros es una comida y no una bebida, pero sobre todo porque prefiero comer, y no tirar, las verduras restantes.
¿Estáis listos?
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Española
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
- 300 g tomates (maduros)
- 2 pimientos (¡el color de los pimientos determina el color final!)
- 1 pepino
- 1 cebolla (pequeña)
- 1 diente ajo
- 2 cucharadas vinagre
- aceite de oliva virgen extra
- perejil
- albahaca
- agua fría
- pan de centeno (para los picatostes)
Herramientas
- Batidora
Cómo preparar el gazpacho:
Lavar y cortar las verduras.
Colocar las verduras en un recipiente estrecho y alto y batirlas con una batidora de inmersión, junto con el ajo, la cebolla, un manojo de perejil, algunas hojas de albahaca y dos cucharadas de vinagre.
Batir hasta obtener una mezcla de verduras lo más fina posible.
Verter en un bol, añadir algunos cubitos de hielo y agua fría en cantidad al gusto (hasta obtener la consistencia preferida) y colocar en el frigorífico durante un par de horas.
Servir el gazpacho muy frío.
Hoy he servido mi gazpacho con picatostes de pan de centeno, un pan que nos gusta mucho, pero también los hago con otros tipos de pan, desde el toscano al pugliese o con el pan de molde. Para los picatostes es suficiente cortar el pan de centeno en cubos y tostarlos en una sartén.
Adornar los platos con los picatostes y aliñar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
A veces en lugar de los picatostes de pan preparo daditos de pepino, pimiento y tomate para añadir al gusto en los platos individuales, porque así nos lo servían en Mallorca, en un restaurante que aún recuerdo con mucha nostalgia.
Si nunca has probado este plato, ¡te recomiendo que lo pruebes! Si te gusta al primer bocado… ¡estoy seguro de que también se convertirá en un plato de verano imprescindible para ti!
¡Os deseo buen provecho!
☝ Curiosidad: el color final de vuestro gazpacho dependerá del color de los pimientos. 😉
Consejos sin sal
Quien usa sal habitualmente podría sentir la necesidad de salar tratándose de una sopa a base de solo verduras y agua. Si estás en fase de transición hacia la eliminación de la sal y tu paladar aún no está acostumbrado a una dieta baja en sal, te recomiendo:
– utilizar dos dientes de ajo en lugar de uno
– añadir una pizca de pimienta y un pellizco de comino
– preparar con suficiente antelación el gazpacho y dejarlo reposar durante más tiempo antes de consumirlo, incluso durante un día entero.
No te desesperes, ¡tu paladar se acostumbrará en poco tiempo, confía en mí! 😉
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ A veces permitirse un desliz. Hace bien al humor y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando a tu gusto.
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