Les presento mi gelatina de sandía.

La llamé así, pero sé que este postre típicamente se llama gelatina de sandía o gelatina de melón. En proporción son realmente pocas las recetas que he visto en la red tituladas gelatina de sandía, y por eso decidí no usar el título más difundido, precisamente para rendir homenaje a la receta original evitando usurparle el título más típico. Porque esta mi gelatina de sandía, hecha por mí, con mis manos y con mi innata e irreprimible ansia de cocinar a pulso, no es la verdadera receta original. (Pero una receta ‘más original’ para pasarles la tengo y la encontrarán escrita entre los ingredientes).

El caso quiso que me encontrara en mis manos esta oportunidad más única que rara de transformar en recetas algunos kilos de sandía. En el transcurso de un solo día y partiendo de una inocente mermelada ‘de prueba’, me encontré en mis manos cuatro recetas, desenvainadas con efecto dominó en un entrelazamiento casi interminable de mermelada-gelatina-mermelada-gelatina-mermelada-gelatina…

En fin, uno de esos casos en los que – para decirlo con las palabras de una colega bloguera con la que tengo muchas afinidades (Zeudi del blog Cucinoconpoco), (Zeudi, ¡pero cuánto nos entendemos tú y yo!) – uno de esos casos, decía, en los que leo una receta, me pongo a ello, y luego improviso, o como digo yo: hago a lo que salga.

Sólo que esta vez no lograba parar y me metí en un bucle… caray, ¡pero no sabía que la sandía al cocerse suelta una cantidad de jugo i n f i n i t a ! ! ! 😂

Si están interesados en la mermelada ‘de prueba’, les pido que tengan un poco de paciencia y esperen unos días, porque de las tres versiones que hice (todas ‘de prueba’) aún no he decidido cuál publicar, ya que una me gustó a mí, la otra le gustó a mi esposo, la tercera… bueno, ya hablaremos de eso… 😀 (actualización: encontrarán todo contado en las recetas de mermeladas AQUÍ y AQUÍ).

En compensación, les doy dos recetas de gelatina de sandía: la mía, es decir, la que improvisé, y la de Evelin. Evelin fue tan amable de darme su receta de gelatina de sandía en una conversación en fb (en el post de la foto de la media sandía de 11 kg, en la que muchos de ustedes me dieron muchísimas ideas, y agradezco de corazón a todos 🙂).

Juro que inicialmente quería reproducirla diligentemente, esta receta de Evelin, pero luego… no por mi voluntad sino por culpa de los eventos… es decir… por culpa de la mermelada… en fin, al final mi gelatina de sandía salió así (como les cuento en el procedimiento).

🌞 Luego, les dejo aquí también los enlaces a la gelatina que hice con las cáscaras: 👇

Y les añado otras dos ideas de gelatina igual de frescas, la de limón y la de naranja: 👇

gelatina de sandía
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 2 Horas
  • Tiempo de preparación: 5 Minutos
  • Porciones: 2
  • Métodos de Cocción: Estufa
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Verano

Ingredientes

  • 250 g Jugo de sandía (obtenido de la cocción de la mermelada, ver enlaces en los pasos.)
  • 20 g Almidón de maíz (maicena)
  • Limón (jugo y ralladura)
  • 250 g Jugo de sandía (obtenido licuando y filtrando la pulpa)
  • 20 g Almidón de maíz (maicena)
  • 20 g Azúcar
  • c.s. Canela
  • c.s. Chispas de chocolate
  • c.s. Granillo de pistachos

Utensilios

  • Cacerola
  • Colador

Pasos

  • Descubrirán que aparte de las diferencias aromáticas (mi receta es de limón y la de Evelin de canela), las diferencias entre las dos recetas al final no son impactantes, el procedimiento en ambos casos es: jugo+maicena+cocción+enfriamiento.

    La diferencia sustancial está en el jugo: las recetas de gelatina originales (todas las que he visto) prevén el uso de pulpa de sandía licuada o pasada por el pasapurés (en crudo) y luego filtrada, mientras que mi receta es en cierto modo una receta de aprovechamiento, nacida de la consciencia de que siendo la sandía una fruta particularmente acuosa… o se elimina toda el agua que la mermelada produce, o se hace la gelatina de la manera clásica. Luego me pregunto yo: pero en ese caso… ¿qué pasa con la pulpa después del filtrado?…

    …eh ya se los dije… ¡es un bucle!! 😀

    Si hubiera empezado por la gelatina, ciertamente habría usado el jugo en crudo como en la receta de Evelin, luego habría decidido hacer la mermelada con la pulpa que me había quedado, porque jamás la habría tirado.

    Pero dado que el caso quiso que la idea de la mermelada me surgiera primero, y que me encontrara en medio de estas dos opciones, es decir, hervir la mermelada por horas hasta la consumición del jugo, o quitar el jugo de la mermelada, elegí la segunda. En resumen, pensar: «la gelatina la hago con este jugo» fue automático. Me atrevería a decir que no tenía elección, dada mi tendencia a evitar desperdicios.

    Y ahora que han leído toda esta introducción (¿lo hicieron de verdad??), también tienen la respuesta a lo que seguramente se preguntaron al leer los ingredientes: ¿por qué entre los ingredientes de la versión de Catia no está el azúcar? Respuesta: Está, está, la mermelada tenía azúcar (¡por eso su jugo estaba azucarado!).

    Conclusión: si hacer la mermelada de sandía (hecha con la pulpa y sin cáscaras) no está entre sus intenciones, o si después de leer hasta aquí han decidido no seguir mi ejemplo y experimentar con la mermelada solo después de hacer la gelatina, o si simplemente no les gusta la canela y prefieren usar limón, entonces hagan una mezcla de las dos recetas y consideren que la proporción entre jugo de sandía y azúcar es: 250 g de jugo + 20 g de azúcar (salvo diferentes grados de madurez y dulzura de la sandía que deberán evaluar ustedes).

    Y aquí está – ¡por fin! dirán ustedes – el procedimiento!

  • Estas dos fotos muestran el filtrado de la mermelada para obtener el jugo, y la gelatina ya espesada después de la cocción. 

    pasos de gelatina de sandía
  • Verter la maicena en un cazo.

    Añadir una pequeña parte de jugo (filtrado y libre de fibras y/o semillas) y mezclar bien con una cuchara hasta disolver la maicena, verificando que no tenga grumos.

    Verter el resto del jugo. (Añadir el azúcar en caso de que estén usando el jugo de sandía en crudo, si en cambio usan el jugo extraído de la mermelada no es necesario).

    Mezclar bien.

    Añadir el jugo de limón y la ralladura.

    Yo usé medio limón pero a cuentas hechas un limón entero queda bien. Naturalmente es cuestión de gustos.

    Encender el fuego y llevar a ebullición siempre mezclando.

    Cuando se espese y adquiera un color brillante está listo. Son suficientes un par de minutos.

    Transferir en tazones o moldes de budín individuales (con 250 g de jugo se obtienen 2 moldes).

    Dejar enfriar a temperatura ambiente, luego colocar en el frigorífico por al menos 2 horas.

  • ¡Disfruten! 🤩

    gelatina de sandía

Nota golosa

El chocolate triturado y el granillo de pistacho son un complemento ideal tanto como elemento decorativo como para añadir una agradable nota crujiente. Para mi versión aromatizada al limón encontré perfecto el maridaje con el pistacho (lo probé después de haber hecho las fotos). ¿Y ustedes? ¿me harán saber qué prefieren?

¡Los espero en la próxima receta! (es decir, la mermelada de sandía).

Mientras tanto…

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