Preparando la receta del lunes para Light and Tasty, me encontré produciendo los gnocchi de harina de espelta integral. Que además de haber sido transformados en la receta del lunes (¡se transmitirá en breve!), son una receta base perfecta, que prontamente añadiré a mi colección de recetas básicas junto con los otros gnocchi, todos de casa en mi casa.
Debo reconocer que después de toda una vida considerando los gnocchi de patata los únicos gnocchi posibles (como manda la tradición de mi tierra), desde que descubrí los gnocchi de agua y harina se me abrió un mundo, y ahora me interesan todos los tipos de gnocchi, de cualquier harina y de cualquier color, y poco a poco quiero probarlos en todas las versiones.
Hoy es el turno de la harina de espelta integral, una harina con alto contenido en fibra, ligeramente más proteica que la harina de trigo pero con un contenido reducido de gluten. Tiene un menor aporte calórico en comparación con otros cereales y un elevado poder saciante (¡y por eso es adecuada para nosotros en este período de dieta! 😀 ).
¿Os he convencido de probar a amasar?
👇 Otros gnocchi:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 400 g harina de espelta integral
- 540 g agua
Herramientas
- Olla con bordes altos
- Cuchara con mango largo
Preparación
El procedimiento es básicamente igual al de los gnocchi de agua y harina, con la única diferencia de que la harina de espelta requiere una cantidad diferente de agua.
Hervir el agua en una olla alta, cuando hierva bajar el fuego y verter toda la harina en la olla.
Mezclar rápidamente con una cuchara de mango largo hasta que la harina se una en un solo compuesto grueso.
Transferir el compuesto a la superficie de trabajo, dejar que se enfríe lo suficiente como para poder trabajarlo con las manos y amasarlo.
Se puede cubrir con un bol y dejar reposar un poco, pero es opcional. Esta vez procedí directamente a la formación.
Después de formar los palitos de masa, cortar los gnocchi con un cuchillo. Los gnocchi se pueden dejar así, en trozos, o se pueden pasar por el rigagnocchi y por las púas de un tenedor. Pero como ya sabéis bien, la forma clásica de los gnocchi de mi casa es esta con la hendidura hecha con el índice.
👉 Cuando era niña, mi mamá ocasionalmente los pasaba por el reverso de un rallador. ¡Quiero acordarme la próxima vez para probar! 🙂 (Actualización: ¡aquí están! –> Gnocchi de sémola)
Para la cocción de los gnocchi os remito a la receta de los gnocchi de agua y harina, en la que podéis ver las fotos de todos los pasos, incluida la cocción. La cocción es idéntica para todos los tipos de gnocchi hechos en casa, y siempre muy rápida.
Así es como se presentan estos gnocchi de harina de espelta integral después de la cocción (aquí condimentados simplemente con mantequilla y salvia):
Los gnocchi de espelta, como todos los tipos de gnocchi, si no es posible cocerlos inmediatamente después de hacerlos, se pueden conservar a temperatura ambiente siempre que estén bien enharinados y el ambiente sea lo suficientemente fresco.
Personalmente, cuando no es posible cocerlos de inmediato, prefiero congelarlos, en mi opinión es recomendable aunque la cocción esté prevista después de pocas horas o al día siguiente, tanto que generalmente los pongo en el congelador directamente mientras los hago, una bandeja a la vez. La congelación mantiene inalterados los gnocchi y al momento de la cocción tardan solo un minuto más en volver a subir a la superficie, justo el tiempo necesario para descongelarse directamente en el agua.
Para congelarlos solo hay que seguir una pequeña precaución: colocarlos separados en bandejas, mejor si están enharinadas, y poner las bandejas en el congelador durante media hora o una hora, luego transferir los gnocchi a un contenedor o bolsa. Permanecerán separados unos de otros y se podrán recoger a voluntad en la cantidad deseada.
Consejos sin sal
No os sorprendáis si entre los ingredientes no aparece la sal, yo cocino sin sal añadida. Pero ¿cómo, todavía no lo sabéis? Entonces… leed este mi artículo! Y probad a poner en práctica algunos de mis siguientes consejos 😉 🙂
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
– Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
– Usar las especias. Pimiento picante, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo de olor, comino…
– Usar las hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
– Usar las semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
– Usar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
– Usar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
– Preferir los alimentos frescos.
– Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
– Evitar llevar el salero a la mesa!
– Permitirse a veces un desliz. Hace bien al humor y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
¡Sígueme!
En mi canal de WhatsApp y en Instagram, en la página de Facebook, en los tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y ¡Justo lo que estaba buscando! Y si te apetece… suscríbete a la Newsletter

