Para utilizar al mejor mi polvo de alcachofa autoproducida (¿os acordáis, verdad?) no podía no empezar con el gomasio, y aquí está: mi gomasio de alcachofa fresquito, es decir… recién preparado. 😊
El polvo de alcachofa se puede utilizar en la cocina de varias maneras, por ejemplo, se puede añadir tal cual en masas, risottos, rellenos, salsas, tortillas… y si tenéis otras ideas o consejos, escribidme, ¡acepto propuestas!
Mi objetivo principal, uno de los dos motivos por los que me aventuré a esta autoproducción de polvo de alcachofa (el otro es el antidespilfarro, no querer tirar una montaña de hojas de alcachofa cada vez que las cocino), es utilizarla para dar sabor, tal como se hace con la sal de apio.
Como sabéis, siempre estoy en continua búsqueda de nuevos potenciadores de sabor para usar en lugar de la sal, para mejorar e, cuando sea posible, innovar, mi cocina hiposódica diaria (que espero también sea la vuestra).
Luego, eh sí, dígámoslo, si el polvo de alcachofa tuviera también un color más brillante y alegre del que tiene sería mejor 😄 lo usaría también como colorante alimentario (¡y tendría tantas ideas!), pero por ahora la prueba que hice añadiéndola en una tortilla… buenísima de sabor eh, pero salió de un vago color gris ceniza (que con toda honestidad no era muy fotogénico). 😅
Pero de las experimentaciones cromáticas hablaremos en otras ocasiones, hoy vamos de gomasio de alcachofa.
Muy sencillo, como sencillo es preparar el gomasio con sal de apio: basta con añadir el polvo de alcachofa al gomasio ‘normal’, es decir, al gomasio producido con sésamo y sal, o simplemente usar el polvo como sustituto de la sal. Aunque la sal presente en el gomasio sea poca (especialmente si se usa en porcentaje mínimo, tipo 1:20), entre aquellos que deben seguir una dieta hiposódica también hay quienes no pueden añadir ni siquiera ese veinteavo de sal, y aquí es donde nos ayudan estas sustituciones naturales hechas con polvo de vegetales, o con hierbas aromáticas.
Por ahora podéis contar con mis dos tutoriales (justamente, los polvos de alcachofa y apio) pero si tenéis intención de intentar la producción de otras ‘sales de verduras’, los procedimientos a seguir son los mismos: deshidratación del vegetal, trituración y tamizado.
Los vegetales a preferir son aquellos con un sabor más intenso – probad también con todas las crucíferas, especialmente el brócoli – yo, desafortunadamente para todos los tipos de col, tengo el veto familiar, debido a intolerancias de otros miembros de la familia, pero tengo pensado probar con el hinojo, y también con las hierbas aromáticas (pero ya hablaremos de eso).
Bien, estoy lista para mostraros cómo obtener el gomasio de alcachofa en pocos y rápidos pasos. ¿Estáis listos? 🙂
〰 〰 〰
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 3 Minutos
- Porciones: 1 cuenco pequeño
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 6 cucharaditas gomasio
- 3 cucharaditas polvo de alcachofa
Herramientas
- Sartén
- Molino
Cómo preparar el Gomasio de alcachofa
Preparar el gomasio (en proporción sal-sésamo de 1:20) como se explica en la receta básica del gomasio.
O simplemente tostar el sésamo (sin sal) en una sartén pequeña.
Cuando el sésamo comience apenas a dorarse, apagad inmediatamente el fuego y añadid el polvo de alcachofa.
Mezclar rápidamente.
El polvo de alcachofa al contacto con la sartén y el sésamo calientes liberará inmediatamente un delicioso aroma a alcachofas.
Transferid todo a un plato para que se enfríe, de lo contrario, en la sartén caliente, el sésamo sigue tostándose y puede convertirse en amargo.
Luego triturarlo.
👉 Hasta ahora, para el gomasio y para el gomasio con sal de apio siempre he usado mi pequeño triturador, que aunque no es particularmente efectivo en triturar el sésamo, siempre me ha satisfecho. También porque en realidad, según la regla, el gomasio no debería triturarse totalmente sino al 80% (y, siempre según la regla, debería machacarse en el mortero, esto es justo decirlo, aunque yo prefiera triturarlo).
Últimamente he comenzado a usar el molinillo de café para triturar un poco de todo, y debo decir que con el gomasio funciona perfectamente, en pocos segundos está listo.
Así queda después de unos segundos de funcionamiento del molinillo:
Fin. ¡El gomasio de alcachofa está listo!
☝ La proporción gomasio-alcachofa se puede variar a gusto, también porque puede depender del uso que luego se quiera hacer de este condimento. Por ahora, estoy probando esta proporción de 2:1 (2 cucharaditas de gomasio por 1 de polvo de alcachofa) como he indicado en los ingredientes, y os contaré en una próxima receta cómo lo he utilizado. 😉
¡Hasta pronto!
Consejos sin sal
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
▫ Utilizar las especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar las hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar las semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o fruta. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen el sabor (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar a la mesa el salero!
▫ Permitirse a veces un capricho. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
¡Sígueme!
En mi nuevo canal de WhatsApp y en Instagram.
Como siempre, me encuentras en mi página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y ¡Justo lo que estaba buscando! y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter.
Como siempre, me encuentras en mi página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y ¡Justo lo que estaba buscando! y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter.

