Hoy para Light and Tasty preparamos recetas con zanahorias. Lo digo a menudo, pero es la verdad, estoy realmente feliz de participar cada semana en esta sección culinaria porque me motiva a cocinar y a escribir recetas que nunca hubiera pensado en cocinar, o recetas que, aunque han estado rondando en mi mente durante años, nunca me decido a probar, si no… ¡por instigación! 😄 Y el hummus de garbanzos y zanahorias es precisamente una de estas recetas. Sí, si desde hoy este blog se enriquece con un hummus de zanahorias es todo mérito de Light and Tasty, que me ha ‘obligado’ a cocinar zanahorias un día en el que no tenía ninguna intención de cocinar zanahorias! 😃
Pero este hummus chicos míos es fabuloso, ¡me he tenido que contener porque me lo estaba comiendo todo yo sola! 🤩
Como seguramente sabéis mejor que yo, el hummus puede ser coloreado (y sazonado) con los vegetales más variados, desde la remolacha hasta los calabacines, desde las espinacas hasta la calabaza, los pimientos, sin mencionar las variantes con especias y hierbas aromáticas. ¡Y quiero probarlos todos! Por eso, este mi primer hummus coloreado es seguramente el primero de una larguísima serie. (¡Sí, hoy quiero ser optimista sobre mis capacidades organizativas! 😄).
Antes de pasar a la receta, os dejo una pequeña nota sobre la tahina, ingrediente imprescindible del hummus, de cualquier tipo.
La tahina puede comprarse ya preparada o puede hacerse en casa (opción que os recomiendo porque la empaquetada es – en una perspectiva hiposódica – demasiado sabrosa). Para hacer este hummus de garbanzos y zanahorias no he usado ni una ni otra sino que he hecho un poco a mi manera (y alguien aquí dice que no es novedad 🤭) usando un procedimiento simplificado: es decir, he utilizado directamente semillas de sésamo tostadas y he añadido un poco de aceite durante la mezcla. ¡Y el resultado ha sido excelente, este hummus de garbanzos y zanahorias ha salido realmente muy, muy, y aún más, bueno! ¡Os lo recomiendo! ¡Pruébalo!
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Microondas, Hornillo
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 240 g garbanzos cocidos, hervidos (o en lata)
- 240 g zanahorias, cocidas, en microondas (pesadas después de cocer)
- Medio limón (jugo y ralladura)
- Medio cucharadita comino
- 15 g sésamo
- 4 cucharaditas aceite de oliva virgen extra
- Medio diente ajo (opcional)
- guindilla (opcional)
Herramientas
- Cepillo para limpieza de frutas y verduras
- Cacerola para cocción en microondas
- Microondas
- Sartén
- Batidora de mano
Pasos
Limpiar las zanahorias usando un cepillo (o pelarlas).
Cortarlas en trozos, ponerlas en un recipiente apto para microondas y precocinarlas en el microondas durante 5 minutos a máxima potencia.
Mientras las zanahorias se cocinan en el micro, saltear los garbanzos en una sartén con una cucharadita de aceite, una pizca de semillas de comino (o se puede usar alcaravea, conocida también como comino de prado) y guindilla, si se desea.
Cocinadas las zanahorias, unirlas a los garbanzos y dejar que tome sabor todo en la sartén durante unos minutos.
En una sartén aparte tostar las semillas de sésamo. Es una operación muy sencilla, solo se necesitan unos minutos.
☝ Única precaución: retirarlas del fuego apenas cambian de color y transferirlas inmediatamente a un plato para que se enfríen, de lo contrario corren el riesgo de tostarse en exceso con el calor de la sartén.
A este punto solo queda batir todo con la batidora de mano. Proceder así:
Verter en un recipiente estrecho y alto (es adecuado el que viene con la batidora de mano) el sésamo tostado, las zanahorias, los garbanzos, el jugo de medio limón, la ralladura, dos cucharaditas de aceite y medio diente de ajo (si se desea).
Batir hasta obtener una crema.
Enfriar el hummus en la nevera durante al menos media hora.
Servir el hummus de garbanzos y zanahorias con un chorrito de aceite en crudo y decorado con sésamo tostado, semillas de comino y una ralladura de limón.
Es excelente untado en pan, en tostadas, crackers o biscotes, y también usado como salsa para crudités de verduras. ¡Qué delicia! 😋
CONSEJOS:
🔹️ Se puede omitir el ajo y la guindilla. Se obtiene una crema más delicada, adecuada también para niños, para quienes no digieren el ajo o no les gusta el picante. He probado todas las versiones (sin ajo con guindilla, con ajo sin guindilla, sin ambos) y todas me parecen excelentes. El hummus es siempre una delicia en todas sus versiones. 😋
🔸️ En caso de usar garbanzos en lata, recordar siempre enjuagarlos abundantemente con agua fría después de escurrirlos.
🔹️ Si en cambio planeas cocinar los garbanzos, es necesario organizarse desde el día anterior, debido al tiempo necesario para remojar los garbanzos secos y la larga cocción. Por lo tanto, cuando decidas hacer una sopa o una pasta con garbanzos te recomiendo aprovechar para reservar un puñado de garbanzos cocidos, para usar luego en el hummus. 😉🔸️
Recordad que también existen en el mercado botes de legumbres sin sal. No siempre es fácil encontrarlos en los supermercados, desafortunadamente, yo suelo comprarlos en línea, aunque están disponibles en períodos alternos (por lo general, si no hay garbanzos hay alubias o la mezcla de legumbres, o viceversa). ¡Ahhh es la dura vida de los hiposódicos! 🤷♀️😃
Consejos sin sal
Los sazonadores en esta receta son muchos: las semillas de sésamo tostadas, el ajo fresco, la guindilla. Además, os renuevo la invitación de preferir la cocción de los garbanzos secos o, alternativamente, comprar, cuando estén disponibles en venta, los garbanzos en bote sin sal.
☝ Los garbanzos en bote – como todas las legumbres envasadas, tanto en vidrio como en lata – contienen una cantidad de sal que ronda los 0,7-0,8 g por 100 g de producto. El líquido de conservación es rico en sodio y aporta la mayor parte de la sal presente en el producto. Para reducir el contenido de sal es necesario enjuagar cuidadosamente las legumbres escurridas bajo agua corriente, de esta manera se elimina la sal superficial y la contenida en el líquido de conservación que queda en el producto.
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre de:
▫ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
▫ Utilizar las especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar las hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar las semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar la salera a la mesa!
▫ Concederse a veces un desliz. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus costumbres.
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