Tenía ganas de lasaña al pesto, pero tenía prisa y quería una cocción breve (¡hoy hace calor! 😃) así que decidí hacer una lasaña al pesto rápida.
Un plato que en esta versión rápida no es ciertamente de cocina gourmet, pero que disfrutamos mucho, tanto que mis hijos se quejaron porque… ¡no había para repetir! 😄
Claro, en este caso el «sin sal añadida» es cierto solo a medias, debo decirlo, porque usé un pesto listo (por lo tanto no bajo en sodio), pero esta misma receta se puede hacer tranquilamente también con el pesto casero (¡y al hacer clic en el enlace pueden ver qué bonita lasaña se obtiene!).
Pero, como siempre, la bechamel es casera, la bechamel es una de esas recetas básicas que nunca compro ni compraré. Para estas lasañas hice la bechamel light con el microondas. Por lo tanto, sí, es una bechamel sin sal. 😉
¿Estáis listos? ¿Queréis preparar una lasaña al pesto rápida? ¡Vamos, comencemos!
〰〰〰
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 paquete lasañas finas al huevo (250 g)
- 150 g pesto
- 250 g ricotta
- 500 g bechamel
- 5 cucharadas queso parmesano rallado
- queso (edam o similar)
Herramientas
- Bandeja antiadherente
Pasos
Preparar la bechamel light siguiendo el procedimiento que os di aquí o si preferís la bechamel con mantequilla la receta está aquí (cantidad para medio litro de leche). Ambas hechas con el microondas y listas en 5 minutos.
👉 Recomiendo hacer una bechamel bastante suave, ya que las lasañas no se hierven sino que se usan directamente, y un relleno no demasiado denso ayuda a la cocción.
Mezclar la ricotta con la bechamel.
Cortar el queso en dados o tiras o rallarlo con el rallador de agujeros grandes, decidid vosotros cómo preferís usarlo. En los ingredientes no os di la cantidad de queso porque lo puse a ojo y no me acordé de pesarlo. Indicativamente podrían ser 100 o 150 gramos.
👉 El queso es opcional, si decidís no usarlo limitaréis la aportación de sal y obtendréis igualmente unas excelentes lasañas apenas más ligeras y delicadas.
Distribuir dos-tres cucharadas de bechamel en el fondo de la bandeja. Añadir también un par de cucharaditas de pesto, o un chorrito de aceite.
Poner la primera capa de pasta, distribuir sobre la pasta la bechamel nivelándola rápidamente con el dorso de la cuchara, añadir el pesto vertiéndolo con una cucharadita… un poco… a manchas, es decir, sin esparcirlo, así un poco al azar, luego para cada capa añadir una espolvoreada de parmesano y el queso.
Para esta bandeja de 4 porciones que veis en la foto usé un paquete de lasañas de 12 hojas. Como podéis ver… me quedó un poco de bechamel, porque temía que no me alcanzara, quizás en las dos primeras capas no fui generosa… 😅
Continuar hasta agotar los ingredientes y terminar con bechamel, parmesano y queso.
Hornear durante 20-25 minutos a 220 grados (con mi horno).
Dejar reposar la lasaña en la bandeja unos minutos antes de cortarla en porciones. 🙂
¡Buen provecho!
ACTUALIZACIÓN: Hice de nuevo esta lasaña al pesto en versión sin queso (solo bechamel y parmesano), y como nos gustó mucho decidí poner aquí las fotos. 😊
Y de nuevo… ¡Buen provechoooo! 😃
Consejos sin sal
Antes de despedirme os dejo, como siempre, mis consejos sin sal, recordando que el pesto listo, no importa si en tarro o a granel del mostrador de gastronomía, contiene sal como cualquier producto envasado. Sin embargo, obtener esta lasaña en versión completamente sin sal añadida es posible y ni siquiera es difícil, solo se necesita un poco más de tiempo para preparar los ingredientes. Será suficiente utilizar:
– un pesto casero sin sal como mi pesto de albahaca
– la ricotta casera sin sal (o el queso fresco casero)
– la bechamel, que además de las dos versiones en el microondas se puede hacer sin sal también siguiendo la receta clásica
– finalmente, para quien tenga un poco más de tiempo para dedicar a la preparación, haciendo clic aquí encontráis la receta de la pasta al huevo casera. 😉
¡Disfruta!
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o fruta. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa.
▫ Permitirse a veces una excepción a la regla. Es bueno para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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