Lentejas con tomate y romero

Aunque Nochevieja ya ha pasado, nadie nos prohíbe hablar de lentejas, ¿verdad? 😊 Aquí están, son las lentejas con tomate y romero que preparé para el almuerzo del primer día del año. Es decir, ayer.

Esta cosa de la tradición, de las lentejas que traen dinero y que deben ser comidas en Nochevieja, debo decir que… ¡no existía en mi casa cuando era niña! Nosotros, el cotechino o el zampone, lo comíamos siempre con puré de patatas y las lentejas no formaban parte de los alimentos recurrentes en nuestra mesa. Y me refiero a todo el año, no solo al período navideño.

Francamente no sé decir si era así solo en mi casa, a mis padres les gustan las lentejas, así que no podía depender de un desinterés por parte de ellos hacia esta legumbre.
Me inclino más por la tesis de que aquí, o mejor dicho, en las familias de origen de mis padres, las lentejas no eran un plato de la tradición (mientras que los garbanzos sí lo eran). Mi familia, en cuanto a tradiciones culinarias (campesina por parte de padre y costera por parte de madre), siempre ha sabido lo que hacía, por eso no tengo dudas de que la falta de lentejas en mi infancia tiene una razón concreta vinculada a las respectivas familias. Pero quizás también, podría ser debido a esta precisa zona de la baja Romaña comprendida entre Riccione, Cattolica y el territorio colindante. No sé, quizás me equivoque, pero tengo esta idea (si alguien puede aclararme mejor este tema, que me contacte tranquilamente, un intercambio de información me haría feliz).

El caso es que en un cierto momento, cuando ya era mayorcita, las lentejas aparecieron. Y desde que empecé a cocinar sola no han faltado en la mesa de Nochevieja, para luego volverse frecuentes también en la mesa de todos los días, ¡de tanto que nos gustan!

Y además tienen dos ventajas respecto a otras legumbres: uno, se cocinan rápidamente, ¡algo para mí importantísimo! dos, ¡les encantan a mis hijos! 😀

Ayer las cociné así, con tomate y cebolla y con el romero. Para mí, el romero se adapta perfectamente al sabor de las lentejas. Pero debo decir que mis lentejas casi nunca son iguales, a veces las hago sin tomate, a veces añado panceta, jamón o speck, a veces las hago picantes, a veces no…

Ayer se transmitió esta versión, que se puede decir que es vegana: las lentejas con tomate y romero con cebolla y ligeramente picantes.

☾ ☾ ☾

¿Os gustan las lentejas? ¡Aquí tenéis otras ideas! 👇👇👇

lentejas con tomate y romero
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 3 Horas
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 300 g lentejas
  • 1 zanahoria
  • 2 cebollas (pequeñas)
  • 1 tallo apio (o las ramas de un hinojo)
  • 5 cucharadas puré de tomate
  • 1 ramita romero
  • guindilla (al gusto)

Herramientas

  • Bol
  • Olla
  • Sartén

Pasos

  • No todas las lentejas necesitan remojo. Yo generalmente no lo hago, ya que en los paquetes se especifica cuando no es necesario. Sin embargo, ayer lo hice. Usé unas lentejas que había comprado en Umbría, de origen local seguro, y como en el paquete no estaba especificado nada, consideré que un breve remojo sería útil (y agradezco a mi amiga Luisa, que estaba conmigo cuando las compré, por el consejo 😊).
    Las dejé en remojo durante unas 3 horas.

    Después del remojo, escurrí las lentejas y las puse a hervir en una olla con un litro y medio de agua (más o menos) con la zanahoria, una cebolla y el apio.

    😊👉 Ups, ya, se me acabó el apio, así que usé las ramas de un hinojo. ¡Ya lo sabéis, siempre lo hago!

    Las dejé cocinar durante 20 minutos desde que empezaron a hervir.

    Piqué la segunda cebolla y la salteé en la sartén con el aceite y la guindilla.

    Luego agregué el puré de tomate y lo dejé cocinar durante unos minutos. Mientras tanto, escurrí las lentejas del caldo de cocción.

    Quité las verduras del caldo. ¡Eh! ¡No las tiréis, por favor! ¡usadlas para hacer albóndigas! (como estas!).

    Vertí las lentejas en la sartén, agregué el romero y las dejé sazonar durante unos minutos. Si es necesario, se puede añadir un poco de aceite, yo las suavicé con un poco de agua.

    Os recomiendo servir estas lentejas con tomate y romero calientes y con rebanadas de pan tostado, o también con unas bruschettas de ajo.

    ¡Disfrutad!

    lentejas con tomate y romero

Consejos sin sal

Sin sal  Y ahora… año nuevo, sí, pero ¡consejos sin sal siempre los mismos! 😀

Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar las especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar poner el salero en la mesa.
▫ Permitirse a veces un desliz en la regla. Es bueno para el humor y ayuda a perseverar.

Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas, salando según tus hábitos.

¡Sígueme!

En mi página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y ¡Exactamente lo que estaba buscando! y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter

En mi página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mis dos grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y ¡Exactamente lo que estaba buscando! y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter

Os recuerdo que mi amiga Luisa también es conocida como Mamma Lù. ¡Id a visitarla, es maravillosa! 😉

Author image

catiaincucina

Las recetas de mi casa, sencillas y al alcance de todos. Y todas sin sal añadida. Si quieres reducir la sal, sígueme, ¡te ayudo yo!

Read the Blog