Dado que en el artículo anterior hablamos de hierbas aromáticas y especias, aquí está lista una masa de hierbas aromáticas, excelente para un pan o una focaccia diferente de lo habitual.
Como muchas de mis recetas, esta masa de hierbas aromáticas nació tras un experimento. Como sabéis, siempre estoy buscando ideas para sazonar los alimentos sin usar sal, y una noche en la que me había quedado sin pan, intenté espolvorear ajo picado y hierbas mixtas sobre unas focaccias que había preparado rápidamente para la cena.
A mi ‘jurado familiar’ le gustó la idea y también el sabor (el ajo, aquí, gusta a todos) así que quise intentar hacerlo así: incorporar las hierbas aromáticas dentro de la masa.
Antes de pasar a la receta, os dejo algunas informaciones sobre las hierbas aromáticas que he utilizado:
Las hierbas aromáticas que usé provienen de dos mezclas diferentes de hierbas secas:
– una es una mezcla que uso desde hace tiempo y que me gusta mucho, contiene orégano, albahaca, romero, pimentón y guindilla (contrariamente a lo que pueda parecer, es muy poco picante)
– la otra es una mezcla de hierbas que compré a granel en un puesto en Abruzzo durante las vacaciones (oficialmente me la vendieron como condimento seco para pasta), está basada en perejil, albahaca, ajo y guindilla dulce
– luego añadí un poco de salvia y eneldo, siempre secos, y guindilla (picante).
Además de las hierbas aromáticas, esta masa también contiene kéfir. Ya sabéis que el kéfir nunca falta en mi casa, por lo que lo ‘infilo’ un poco en todas mis recetas. Pero también sabéis que podéis sustituirlo por yogur.
Bien, ¿estáis listos para la receta? 😊
👇 Aquí os dejo los enlaces a las dos recetas que hice con esta masa + otros dos panes aromáticos y especiados que os sugiero probar: 😉👇
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 1 bollo
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g harina 0
- 250 g sémola refinada de trigo duro
- 250 ml agua
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 80 g kéfir de leche
- Medio cubito levadura de cerveza fresca
- 1 diente ajo
- 2 cucharadas hierbas aromáticas (mezcladas al gusto)
- guindilla (opcional)
Herramientas
- Bol
- Tabla de amasar
Pasos
El procedimiento es el clásico para la preparación de la masa de pan.
Mezclar las dos harinas y verterlas en un bol grande.
Disolver la levadura de cerveza en el agua apenas tibia y verter en la harina.
Añadir el aceite y el kéfir (yogur).
Mezclar con una cuchara, luego transferir sobre la tabla de amasar y amasar con las manos.
Trabajar enérgicamente hasta formar una bola elástica que deberá fermentar hasta duplicar su tamaño (aproximadamente 3 horas).
Una vez fermentado, ‘romper’ la fermentación, añadir las hierbas aromáticas y el diente de ajo picado y volver a amasar.
Dejar fermentar de nuevo hasta duplicar su tamaño.
Para la segunda fermentación, guardé el bol en la nevera. La fermentación en frío (o mejor dicho, la maduración) hace que la masa sea más alveolada. La dejé en la nevera durante una noche.
👉 Añadí las hierbas aromáticas después de la primera fermentación y no al principio, porque recordé que cuando usaba la máquina de pan (ahora descompuesta) las adiciones, por ejemplo de aceitunas o semillas, debían hacerse a ‘medio camino’. Sinceramente, no sé si es un detalle particularmente importante para mi propósito, que es simplemente aromatizar la masa.
👉 Actualización: En una de las realizaciones posteriores de esta receta, añadí las hierbas aromáticas al principio, junto con el kéfir. No noté en las focaccias que luego hice diferencias particulares en aroma y sabor.
¡Aquí está, mi masa de hierbas aromáticas con ajo y guindilla! Bonita en fermentación. 😊
Para conocer las propiedades de las hierbas aromáticas que usé en esta masa, ¡echa un vistazo a mi artículo anterior! –> Hierbas aromáticas y especias en la cocina.
Consejos sin sal
Os recuerdo, como siempre, que las hierbas aromáticas y las especias son muy útiles para sazonar los alimentos. Si estáis tratando de seguir una dieta baja en sodio, os aconsejo añadirlas siempre a vuestros platos, disminuyendo gradualmente la sal.
Si estáis interesados en reducir o eliminar la sal, recordad siempre:
■ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
■ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
■ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
■ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
■ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
■ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
■ Preferir alimentos frescos.
■ Evitar las cocciones en agua, mejor preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
■ ¡Evitar llevar la salera a la mesa!
■ Permitirse a veces una excepción a la regla. Hace bien al humor y ayuda a perseverar.
Si no queréis, o no podéis, renunciar a la sal:
■ Podéis probar igualmente mis recetas salando según vuestras costumbres.
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