Masa simple con licoli (para pizza en bandeja y focaccias)

Durante dos días seguidos he preparado esta masa simple fermentada con el licoli, mi licoli del cual estoy súper orgullosa 😀

Es una masa que no requiere pliegues ni reposo en la nevera, que me salió tan suave en el primer uso, cuando la usé para hacer la pizza en bandeja, que enseguida quise probarla de nuevo al día siguiente.
Y la bonita (¡sí, muy bonita!!) focaccia decorada que hice con esta masa simple simple mantuvo las expectativas: ¡suavísima!

Ah, lo sé, que ahora os he puesto en duda. ¿Qué probar primero? ¿la pizza o la focaccia? 😀

¡Ningún problema! Mientras la masa fermenta tenéis unas horas para pensarlo. Por ahora lo que hay que hacer enseguida es…

…¡leer la receta! 😀

y justo después revisar la despensa: ¿tenéis todo? ¡Bien! entonces ¡podemos empezar!

〰 〰 〰

A continuación os dejo el enlace de: el artículo dedicado a mi Licoli, la masa con cerveza, y algunas ideas para el relleno de las pizzas. 😉 ¡Dejad volar vuestra imaginación! 👇

masa simple con licoli para pizza en bandeja y focaccias
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 8 Horas
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 8 piezas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 300 g Harina 0
  • 300 g Sémola de trigo duro remolida
  • 150 g Levadura madre líquida (Licoli)
  • 125 g Kéfir de leche (o yogur natural)
  • 250 g Agua
  • 1 cucharada Aceite de oliva virgen extra (para el remojo)
  • 2 cucharadas Agua (para el remojo)

Herramientas

  • Amasadora Russell Hobbs
  • Bandeja de horno
  • Papel de horno

Preparación

  • Verter en el bol de la batidora (o en un bol grande, si preferís amasar a mano) el licoli, el agua, el kéfir (o, en su defecto, el yogur natural), la harina y la sémola.

    Ya que cada harina tiene una absorción diferente, puede ser útil no verter toda el agua de una vez sino comenzar con 200-220 gramos, para luego agregar el agua restante poco a poco durante el amasado.

    Si el licoli necesita un refresco, para obtener los 150 gramos necesarios para la receta, coger 50 gramos y refrescarlo con 50 gramos de agua y 50 de harina.

    El licoli recién refrescado se debe dejar en un tarro cerrado a temperatura ambiente, habrá que esperar 3-4 horas antes de usarlo. De esta manera estará bien activo.

    Si el licoli conservado en la nevera está activo (por ejemplo, refrescado el día anterior), basta con sacarlo de la nevera y dejarlo a temperatura ambiente al menos una hora antes de usarlo para que pueda reactivarse.

    masa simple con licoli - pasos 1-2-3
  • Poner en marcha la batidora a baja velocidad con el gancho para masas. Dejarla trabajar durante unos minutos hasta que la masa esté ligada.

    Como se mencionó en la nota anterior, añadir poca agua a la vez hasta utilizar los 250 g totales (o incluso un poco más, si la masa «la toma» dependiendo de la harina utilizada, en mi caso la consistencia era perfecta con 250 g).

    masa simple con licoli - pasos 4-5-6
  • Cubrir el bol con film transparente (realmente yo lo cubrí simplemente con un plato, pero generalmente se recomienda el film para asegurarse de que la masa no esté expuesta a corrientes de aire) y dejar fermentar la masa a temperatura ambiente durante unas 8 horas.

    Os recuerdo que en el momento en que estoy escribiendo – y en el que preparé mi masa simple – estamos en abril. La temperatura ambiente siempre debe considerarse un parámetro muy indicativo, no siendo un dato perfecto porque está sujeto a variaciones. Pero no todos poseen una cámara de fermentación, ni todos pueden dejar el horno ocupado con la luz encendida durante todas las horas necesarias para la fermentación, por lo que para determinar la correcta fermentación «a temperatura ambiente» es bueno considerar solamente indicativas las horas indicadas en las recetas (incluida ésta mía 😉) y comprobar que la masa simplemente duplique. En verano probablemente bastará con un par de horas menos.

    masa simple con licoli - pasos 7-8-9
  • Después de 8 horas (amasé a la 1:30 de la noche y lo dejé fermentar hasta las 9:30 de la mañana), volcar la masa sobre la bandeja del horno cubierta con papel de horno.

    Humedecer la superficie con un poco de aceite y con 2-3 cucharadas de agua.

    Extender la masa con la punta de los dedos cubriendo toda la bandeja.

    masa simple con licoli - pasos 10-11-12
  • Colocar la bandeja en el horno apagado a reposar durante un par de horas. Sin cubrirla, porque el remojo de agua y aceite es suficiente para mantener la masa suave y evitar que se seque.

    Pasadas las dos horas – os aconsejo echar un vistazo después de una hora, porque si hace calor también podría bastar una hora – encender el horno y…

    …¡hornear! 😀

    Si decidís por una pizza en bandeja… leed mi receta con aceitunas y alcaparras –> AQUÍ la receta

    Si preferís una focaccia… intentad decorarla con verduras… como os cuento AQUÍ 😉

    ¡Disfrutad!

Consejos sin sal

Senza sale No, no os sorprendáis, no es un error, la sal en los ingredientes no está, no es un olvido. 🙂 Si habéis llegado aquí por casualidad, quizás aún no sabéis que este es un blog sin sal añadida. Si queréis añadirla, hacedlo, eh, no está prohibido 😀 pero si os he intrigado os dejo el enlace a este mi artículo en el que explico por qué en mi casa se cocina sin sal. Y si os apetece probar… empezad reduciéndola al menos un poco, ¡quizás siguiendo algunos de mis consejos enumerados a continuación:

Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
– Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
– Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo de olor, comino…
– Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
– Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
– Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
– Utilizar mi granulado vegetal sin sal
– Preferir los alimentos frescos.
– Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (parrilla, papillote, vapor, microondas)
– Evitar llevar la sal a la mesa.
– Permitirse a veces un desliz con la norma. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.

Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos. 

¡Sígueme!

En mi nuevo canal de WhatsApp y en Instagram. En mi página de Facebook y en los tableros de Pinterest  Inscríbete en mis grupos: El grupo de Catia, en la cocina y más allá y ¡Justo lo que estaba buscando! y si te apetece… inscríbete a mi Boletín

Author image

catiaincucina

Las recetas de mi casa, sencillas y al alcance de todos. Y todas sin sal añadida. Si quieres reducir la sal, sígueme, ¡te ayudo yo!

Read the Blog