Mi pesto de albahaca

He hecho el pesto de albahaca. No es un pesto genovés, es solo un pesto que elaboré a partir de una receta encontrada en el folleto de instrucciones de uno de mis tantos trituradores comprados a lo largo de los años.

Una compra, esa en particular, que fue de fundamental importancia, porque leyendo el folleto me topé con la receta de un pesto de albahaca. Nunca había hecho pesto hasta ese momento, pero desde hace tiempo quería intentarlo, y entonces… ¿qué mejor manera de probar la licuadora? 😃
Después de hacer las modificaciones y personalizaciones necesarias, obtuve un pesto que realmente nos gustó, y que desde ese momento se convirtió en el pesto de albahaca de mi casa.

Una producción casera de pesto que ocurrió bastante recientemente. Antes de eso, siempre lo compraba. A veces en frasco, o en el mostrador de refrigerados, otras veces en el mostrador de gastronomía, y confieso que todavía a veces lo hago (es decir, lo compro), porque es conveniente tenerlo en la despensa, o en el frigorífico, en caso de emergencias. Pero en estos casos lo uso con moderación porque se trata de un producto envasado y, por lo tanto, contiene sal.

Luego a veces me pasa (gracias a mi madre, como siempre) que tengo dos macetas de albahaca en el balcón 😀 Y en esos casos, preparar el pesto en casa es realmente lo único correcto que hacer. 😉

Si nunca has hecho pesto de albahaca, debes probarlo absolutamente porque es realmente sencillísimo, es una de esas recetas que luego te preguntas por qué no empezaste a hacer antes.

Este que ves en la foto lo usé para hacer unas lasañas al pesto para chuparse los dedos. ¡Te las recomiendo!

〰〰〰

pesto
  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 2
  • Métodos de Cocción: Sin cocción
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes

  • 35 g albahaca (60 hojas medianas-grandes)
  • 1 diente ajo
  • 2 cucharadas piñones
  • 80 g aceite de oliva virgen extra
  • 50 g queso parmesano
  • c.s. agua
  • pimienta (opcional)

Herramientas

  • Trituradora

Pasos

  • Lavar y secar las hojas de albahaca.
    Pelar el diente de ajo y quitar el germen central, si lo tiene.
    Colocar en el recipiente de la licuadora la albahaca, el ajo, los piñones y el queso parmesano cortado en pequeños trozos. Accionar la licuadora añadiendo 2-3 cucharadas de agua.
    Agregar el aceite poco a poco y triturar hasta obtener la consistencia deseada. Opcionalmente, reemplazar una parte del aceite con agua.

    Agregar agua (en la cantidad que se considere necesaria a ojo, sin exagerar) en lugar del aceite permite reducir el aceite. También al momento de condimentar la pasta siempre agrego un par de cucharadas de agua de cocción de la pasta, porque ayuda a amalgamar sin añadir aceite. Aprendí este truco cuando estaba a dieta y la cantidad de aceite diaria permitida era realmente mínima, luego no lo abandoné porque funciona.

    Bien, el pesto está listo.
    Al final, si se desea, se puede añadir pimienta recién molida.

    Y ahora aquí están las lasañas, hechas con mi pesto de albahaca. 😋 Para la receta de las lasañas al pesto os remito a esta receta mía, única diferencia: usar este pesto casero en lugar del que está en la receta. 😉

    ¡Disfruta!

    lasaña al pesto casero
  • Esta receta fue una de las primeras recetas de este blog, una de las que me tienen cariño, la primera publicación data del 24 de junio de 2014.

    Hoy, después de diez años, he decidido actualizar un poco el texto y me estoy organizando para actualizar también la foto de portada. Una foto que hace unos años una persona criticó abiertamente con un comentario en fb. Bueno, tenía un poco de razón, no es una foto de revista brillante, como tampoco lo eran muchas fotos de los blogs de hace una década, pero la bondad de este pesto está garantizada, porque la ha probado mi jurado familiar. 😊

Consejos sin sal

Senza sale  ¡Inténtalo, haz el pesto sin sal!
Si quieres reducir la sal pero no sabes por dónde empezar… comienza leyendo mis consejos sin sal! ¡Aquí están! 👇

Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe percatarse de la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Chile, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo de olor, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ ¡Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Permitirse a veces una excepción a la regla. Hace bien al humor y ayuda a perseverar.

Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos. 

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Las recetas de mi casa, sencillas y al alcance de todos. Y todas sin sal añadida. Si quieres reducir la sal, sígueme, ¡te ayudo yo!

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