Muslos de pavo a la cerveza (con puré de calabaza y patatas)
¡Es lunes! Bienvenidos de nuevo a la cita de Light and Tasty.
Para la salida de hoy, el Equipo ha previsto una receta con carne blanca.
No os niego que me puso un poco en aprietos. 😌 Como sabéis, como (y por tanto compro) carne muy raramente, por lo que me encontré sin recetas disponibles, ni carne en el congelador (ehm, ¡y cuándo no! 😄) para usar rápidamente en una receta de último minuto. La última receta con carne que fotografié data de… espera que lo revise…
… ahí está: ¡en junio! (pero no blanca).
Ya había decidido pedirles a mis compañeras del Equipo que me concedieran una dispensa para hoy, porque para quien cocina carne raramente no es fácil decidir salir de casa expresamente para ir a comprarla, si sois como yo, sé que me podéis entender. Hasta que se me ocurrió echar un vistazo a mi archivo de recetas olvidadas, ese pozo sin fondo de fotos hechas a lo largo de los años, la mayoría de las cuales deberían ser desechadas porque están mal hechas, desenfocadas, movidas, oscuras, inutilizables, que conservo solo por puro sentimentalismo, o como recordatorio para rehacer las recetas, tarde o temprano, algún día. ¡Al menos una receta tenía que haber! Tenía un vago recuerdo de un filete de cerdo de hace algún tiempo…
Y nada, el filete de cerdo estaba, pero era una de esas recetas para repetir, y por lo tanto nada. En cambio, apareció esta receta, estos muslos de pavo a la cerveza que había dejado de lado (¡se remontan a 2016!) solo debido a las fotos, que no salieron bien. Todo por culpa de ese montoncito de puré de calabaza puesto ahí al lado que no me gustaba nada, un clásico ‘error’ de foodblogger desorganizada como yo soy, de fotografiar con prisa, y la prisa es enemiga de los foodbloggers! 😅
El poder de las fotos a veces es increíble, pueden hacer que algo parezca delicioso cuando no lo es, o por el contrario, ocultar la verdadera bondad. Pero hoy ya no me importa, al fin y al cabo, las protagonistas son los muslos de pavo, no el puré, así que aquí estoy para hacer pública esta receta buenísima y de una simplicidad única. Os recomiendo probarla porque realmente sale bien y sin ningún esfuerzo. Y casi que la vuelvo a hacer, al fin y al cabo, cada siete años se vale, ¡encaja bien en el «muy de vez en cuando»! 😃
Con dos muslos de pavo (para ser precisos, estos dos eran de pava, más pequeños pero igual de buenos) se obtiene un segundo plato que siempre queda bien, todos los días o de fiesta, es una carne siempre magra, decididamente light si se cocina sin piel, y sabrosa y tierna cocinada así, con la cerveza.
Y además es económica, algo que no debe subestimarse en esta época de aumentos de precios, que todos estamos notando cuando hacemos la compra. Además, se presta muy bien al ahorro: si habéis abierto una cerveza y no la habéis bebido toda, no la tiréis, ¡utilizadla para esta receta!
👇 Y si buscáis otras ideas, mis otras recetas con pavo presentes en el blog son estas tres: 😉
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 3
- Métodos de Cocción: Fogón, Cocción lenta
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 2 muslos de pavo
- 2 vasos cerveza
- 1 diente ajo
- 1 ramita romero
- 1 cucharadita aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada harina
- pimienta
- puré de calabaza y patatas (ver receta)
Herramientas
- Cazuela de acero
Cómo preparar los muslos de pavo a la cerveza
👉 Contrariamente a lo que había hecho con el muslo de pavo al horno, esta vez quité la piel, por lo que no fue necesario flamear los muslos. Solo flameé la parte terminal del muslo, donde quitar el residuo de piel me había resultado más difícil.
Proceder de la siguiente manera:
Pincelar en los muslos (o masajear con las manos) una pequeña cantidad de aceite (una cucharadita).
Dorar los muslos en la sartén con una ramita de romero, el diente de ajo (picado o en rodajas) y una pizca de pimienta.
Dar la vuelta a los muslos hasta que estén dorados por todos los lados.
Verter la cerveza.
☝ En la lista de ingredientes he indicado 2 vasos, en realidad no recuerdo con precisión cuánta usé, debería cubrir los muslos solo por la mitad. Es posible, si es necesario, añadir más cerveza durante la cocción, o utilizar más (al final quedará un fondo de cocción más abundante, útil para tener más salsita).
Cocinar a fuego lento y con tapa semiabierta durante aproximadamente una hora, girándolos de vez en cuando.
Cuando estén cocidos, retirar los muslos, colocarlos en una tabla de cortar y dejar que se templen.
Cortar la carne en rodajas.
Espesar el fondo de cocción restante en la sartén con una cucharada (o dos, según la densidad que se quiera obtener) de harina (de este paso no hice la foto 🤷♀️).
👉 Verter la harina con un colador, mezclando siempre con una cuchara, para evitar la formación de grumos.
Colocar las rodajas de carne en un plato de servir y rociarlas con la salsa, o volver a ponerlas en la sartén y pasarlas por la salsa durante unos minutos.
Servirlas bien calientes acompañadas del puré de calabaza y patatas.
Del puré de calabaza y patatas, para mí muy adecuado como acompañamiento de esta carne, encontráis aquí la receta completa de mi versión cocida en el microondas.
Curiosidad: El puré que había combinado con estos muslos de pavo a la cerveza estaba hecho con la calabaza verde (de un huerto casero de algún pariente o conocido) que os muestro en la foto a continuación. Una variedad que no he vuelto a tener la oportunidad de encontrar igual, parecía una mezcla entre un calabacín gigante y una calabaza violin, con la piel verde claro y la pulpa clara, pero naranja debajo de las semillas. ¿Quién puede decirme qué variedad es? 😄
Consejos sin sal
Como siempre, no he añadido sal en esta receta. La cocción a la cerveza y la salsita (¡fundamental!) hacen que esta carne blanca y magra sea sabrosa y tierna. Eventualmente se puede añadir, antes de servir, un poco más de pimienta y un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra en crudo.
Como siempre, no he añadido sal en esta receta. La cocción a la cerveza y la salsita (¡fundamental!) hacen que esta carne blanca y magra sea sabrosa y tierna. Eventualmente se puede añadir, antes de servir, un poco más de pimienta y un chorrito de un buen aceite de oliva virgen extra en crudo.
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
▫ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
▫ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
▫ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar verduras picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir alimentos frescos.
▫ Evitar cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ Evitar llevar el salero a la mesa!
▫ Permitirse a veces una excepción a la regla. Va bien para el ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
¡Sígueme!
en mi página de Facebook
en mis tableros de Pinterest
en mis dos grupos:
El grupo de Catia, en cocina y más allá
y ¡Justo lo que estaba buscando!
y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter
y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter
Os dejo en compañía de las otras recetas del Equipo Light and Tasty.
¡Hasta el próximo lunes!
Carla Emilia: Rollitos de pollo con crema de aceitunas y ricotta
Daniela: Muslos de pollo con pimiento amarillo y aceitunas negras
Elena: Tiritas de pavo a la cerveza
Milena: Asado de pavo con salsa de verduras
FAQ (Preguntas y Respuestas)
Si ha quedado poco fondo de cocción, ¿cómo se puede «aumentar» la salsita?
Es muy sencillo, basta con añadir en el fondo de cocción un vaso (o dos, según la cantidad de salsita que se quiera obtener), de cerveza (o eventualmente caldo) para luego espesar a fuego bajo con una cucharada de harina.
Para «pulir» y hacer más cremosa la salsita se puede añadir también una nuez de mantequilla.

