Hace años, cuando veía por la web ciertas recetas ‘extrañas’ con el nombre enigmático de overnight oats, casi me intimidaban. Me los imaginaba como brebajes de ingredientes nordeuropeos o estadounidenses, desconocidos y poco apetecibles para mí. Como – para dar dos ejemplos – esa mantequilla de maní que fue una de las grandes incógnitas de mi infancia, o más recientemente el suero de mantequilla. Cosas misteriosas.
Con el tiempo, muchas dudas se disiparon. La mantequilla de maní llegó a nuestros estantes, descubrí que casi crea adicción 😂 y hasta la hice en casa. Y el suero de mantequilla no es más que el líquido residual de la producción de mantequilla de nata (y que en su momento se fermentaba, pero era una práctica típica de los países anglosajones). Ahora, también el suero de mantequilla se ha difundido un poco por todas partes, aunque generalmente se sustituye con kéfir o yogur.
Sin embargo, para los overnight oats tardé algunos años más en disipar mi desconfianza. Y para entender bien qué era, primero tuve que conocer el porridge.
Documentándome sobre el porridge, tuve la oportunidad de ver muchas variantes de overnight oats y de overnight porridge y de entender que, a pesar del nombre en inglés que siempre lo hace sonar tan grandilocuente, en realidad es una preparación de una simplicidad desarmante, que ni siquiera debería llamarse receta por ser quisquilloso, ya que no hay nada que cocinar, sino que simplemente se ensambla y se mete en la nevera, y ya está.
Después de tanto dudar, hoy, es decir, anoche, llegó su turno. Intenté preparar un overnight oats con kéfir, y esta mañana fue mi desayuno. 😋
El kéfir nunca falta en mi casa, así que la elección fue fácil, pero también se puede preparar con yogur o con leche (de vaca o vegetal) o incluso con simple agua, luego todo se juega con las adiciones de fruta, fresca y seca, de semillas u otros ingredientes al gusto, solo hay que dejar volar la imaginación. La única cosa que no puede faltar, precisamente porque es la base del overnight oats, es… la avena. Es decir, la avena, y específicamente los copos de avena (oat, usualmente usado en plural, oats, traduce ambos: la planta cultivada y el cereal, incluso cuando está en copos).
Por eso, este mi primer overnight, realmente el primerísimo hecho por mí misma, hoy es mi propuesta para la sección Light and Tasty. Tema del día: los copos, ¿qué más? 😃
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 8 Horas
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Porciones: 1
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Americana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 30 g copos de avena
- 100 g kéfir de leche
- 20 g leche (o agua)
- Media pera (u otra fruta al gusto)
- 15 g pasas
- 3 dátiles
- 2 nueces
- 1 cucharadita semillas de girasol tostadas
Herramientas
- Vaso
- Tarro con tapa y cuchara
Pasos
Primero, lavar las pasas enjuagándolas con agua.
☝ Es un paso que siempre se debe hacer antes de cualquier uso de las pasas, para eliminar las impurezas (inevitables debido al proceso de secado y tratamiento de la uva) y del aceite eventualmente presente como agente de revestimiento (si se utiliza, está indicado en el envase).
Verter los copos de avena en un vaso.
Añadir el kéfir.
👉 Si el kéfir es muy denso, o si se usa yogur, añadir también 20-30 g de leche o agua. Si, por otro lado, el kéfir es líquido, usar 120-130 g en lugar de 100. En cualquier caso, se puede ajustar al gusto según la densidad final que se quiera obtener.
Unir las pasas (y eventualmente los dátiles cortados en trocitos).
Cubrir el vaso con una tapa o con film y guardar en la nevera.
A la mañana siguiente, el overnight está listo.
Estará cuajado, más o menos dependiendo de la proporción entre copos de avena y líquido, pero en cualquier caso será lo suficientemente denso como para dejar la cuchara en pie. 😃
Añadir la fruta fresca, incluso mixta, la fruta seca y todo lo que se prefiera: nueces, almendras, semillas (mejor si están tostadas) de girasol, lino, calabaza.
Luego se puede endulzar con azúcar o jarabe de arce o de agave.
👉 Yo he evitado intencionadamente cualquier azúcar añadido, sustituyéndolo con dátiles que, junto con las pasas, han sido mi edulcorante natural.
☝ Eventualmente los dátiles se pueden poner en el kéfir ya la noche anterior, así se suavizan junto con las pasas y liberan aún más su sabor.
👉 Una última precisión que concierne a la miel, a menudo utilizada en los overnight: quien autoproduce kéfir de leche ya sabe que la miel no se recomienda en la segunda fermentación ya que, siendo la miel un antibacteriano natural, puede alterar la colonia bacteriana del kéfir. Por eso, en los overnight hechos con kéfir les recomiendo añadirla eventualmente como topping en el momento del consumo (o sea, para ser precisos: no dentro del kéfir desde la noche anterior sino solo al último momento).
Les deseo un excelente desayuno. Verán que será sabroso y saciante!
Inútil decir que a mí me gusta mucho 😋 y que este overnight será solo el primero de una larga serie! 😉💪
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Light and Tasty:
Y ahora aquí tienen todas las recetas con copos de mis colegas del Equipo. ¡Quién sabe qué copos habrán usado!
Carla Emilia: Ensalada con copos de leche y lentejas negras
Cinzia: Porridge de manzana y canela con la Instant Pot
Claudia: Dulce con copos de leche y fruta
Daniela: Crackers integrales con copos de avena y semillas
Elena: Porridge con copos de avena
Milena: Pancakes con copos de avena integrales y claras

