La idea para realizar este pan relleno se me ocurrió hace algunos días mientras escribía la receta del pan con doble relleno (¿ya la habéis visto, verdad? 😊).
Exactamente en ese punto donde os escribo las alternativas al uso del queso, justo allí en ese momento donde estaba reflexionando sobre cuál era el ingrediente hiposódico adecuado para sustituir el queso, y mientras decidía que los huevos duros son, según yo, una excelente alternativa proteica sin sal, de repente comprendí qué debía hacer con aquel bendito huevo duro que tenía en el frigorífico desde el domingo. 😃 Es decir, desde el día de Pascua. Eh sí, ¡desde el día de Pascua estaba buscando una idea! Y pensar que era tan simple, tan simple que no lo había pensado.
La de los huevos duros bendecidos es una tradición pascual que aún aquí perdura. ¿También allí? Consiste en llevar los huevos a bendecir al final de la Semana Santa, y luego comerlos en la mañana de Pascua junto con el pan y otros dulces o panecillos pascuales.
Sin embargo, como ninguno de nosotros tiene la costumbre de comer huevos duros para el desayuno (que combinados con todo el abundante festín, atrancan un poco, digamos), en ciertos años, como este año, en lugar de comer un huevo duro entero por cabeza, lo dividimos a la mitad. Y los dos-tres huevos bendecidos sobrantes se convierten en el segundo plato de una comida posterior.
Pero esta vez este ciclo de huevos duros en exceso no funcionó a la perfección: me encontré con un huevo restante que no sabía cómo ni dónde utilizar, y que cada vez que abría el frigorífico lo miraba con indecisión.
¿Qué problema es? – diréis vosotros – cómetelo y basta, ¿no? Eh sí, sí, y sin embargo el dilema estaba allí. Porque siendo ese huevo duro un huevo bendecido, no me gustaba hacer discriminaciones sobre la asignación. ¿A quién dárselo de comer? ¿Cómo dividirlo? ¿En cuatro cuartos uno para cada uno? ¿O a la mitad? Esta última opción, es decir, a la mitad para destinarla a los dos hijos, era en efecto cosa buena y justa, la elección más probable a donde estaba por llegar. Si no me hubiera llegado esta iluminación inesperada del pan relleno con el cual pude distribuir el huevo equitativamente. Ahhhh, un huevo de Colón (bendecido) en definitiva. 😄😃
Y al final, la aventura del huevo duro bendecido llega a la sección Light and Tasty. Para hoy, el equipo ha previsto una receta de reciclaje pascual, y por eso con grandísimo placer participo con este pan relleno de huevo duro bendecido reciclado, más un puñado de agretti (también conocidos como lischeri, o también barba de fraile) que no me decidía a cocinar, pero que al final tuvieron un excelente destino.
¡Un reciclaje pascual perfecto!, ¿no lo decís? 😊
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- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 8 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 18 rebanadas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 masa fermentada con levadura de cerveza
- 60 g agretti (también conocidos como lischeri o barba de fraile)
- 1 huevo duro
- pimienta
- 5 g aceite de oliva virgen extra
- 1 diente ajo
Herramientas
- Sartén antiadherente
- Horno Sfornatutto
- Bandeja 25×30 cm
Procedimiento
El procedimiento es sustancialmente similar al del pan con doble relleno. En cualquier caso, podéis usar también otra masa fermentada para pan o focaccias. La masa que he usado es la de cerveza, fermentada con excedente de licoli.
Primero limpiar y lavar los agretti y cocinarlos en una sartén con muy poco aceite y un diente de ajo triturado.
Cocinarlos a tapa cerrada usando solo el agua del escurrido, serán suficientes 10 a máximo 15 minutos.
Si es necesario, añadir unas cucharadas de agua, pero cocinándolos a fuego mínimo y tapa cerrada no debería ser necesario.
Cuando la masa esté fermentada, extenderla delicadamente con las manos obteniendo un rectángulo.
Colocarlo en una bandeja cubierta con papel de horno.
👉 Esta vez – en comparación con el pan con doble relleno o la corona rellena – decidí extenderlo menos, es decir, dejar la masa más alta. De esta manera obtuve una barra del tamaño justo para mi bandeja pequeña (largo 30 cm) y no fue necesario doblarla en media luna o en rosquilla.
Colocar los agretti sobre la masa, luego el huevo duro desmenuzado groseramente.
☝ Si no tenéis también vosotros un huevo duro para reciclar, es necesario proceder a la cocción del huevo. Cocer un huevo duro es sencillísimo: poner un huevo en un cazo con agua, llevar a ebullición y dejar hervir durante 8-9 minutos. Importante: al finalizar la cocción, poner el huevo en agua fría y dejar enfriar bien antes de pelarlo.
Sazonar huevo y agretti con una pizca de pimienta antes de enrollar.
👉 Nota: queriendo extender la masa más finamente, y por lo tanto más grande, recomiendo prever más agretti de los que he usado yo (diría mínimo 100 g), y eventualmente también un huevo más.
Enrollar todo. Si es necesario, se puede ayudar con el papel de horno.
Cerrar bien todos los bordes.
Cocer en horno a 180 grados por 35 minutos.
Rebanar el pan después de haberlo enfriado en una rejilla.
Disfrutar. 😋
Consejos sin sal
Algunos consejos sin sal ya están presentes en el procedimiento, el primero de todos el método de cocción de los agretti: os recomiendo evitar cocer las verduras en abundante agua, todas, porque en el agua dispersan no solo muchas propiedades sino también todo su sabor.
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre:
Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la reducción progresiva.
Utilizar especias. Pimiento, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
Preferir los alimentos frescos.
Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
Evitar llevar la salera a la mesa!
Concederse a veces una excepción a la regla. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar al sal:
Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus costumbres.
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Light and Tasty
Después de que hayáis preparado este mi pan relleno, id a echar un vistazo a las otras recetas de reciclaje pascual de mis colegas del equipo. Encontraréis el segundo plato justo para vosotros (uno de carne y uno vegetariano) para comer con mi pan, obviamente 😊 y después ¡hasta tres postres! ¡Buen apetito!
Carla: Albóndigas de cordero, almendras y robiola
Daniela: Tortilla de claras de huevo y hierbas aromáticas con ensalada mixta
Elena: Rumové Guľky, dulces de nueces y ron
Franca: Crema de ricotta en taza
Milena: Tarta de plátanos, manzanas y mezcla de bienestar

