Hoy he traído a la mesa el pan menos exigente que conozco: el pan sin amasado, vertido y cocido en molde (y luego cubierto de semillas).
La elección del molde (de vidrio) en lugar de la clásica olla (oh sí, todos los aficionados a la panificación tarde o temprano intentan cocer pan también en olla) tiene una larga historia: se remonta a los primeros tiempos de mi aventura con la masa madre, una época para mí de grandes experimentaciones. En esos tiempos, no poseyendo una olla de barro, ni otro tipo de olla adecuada para el uso en horno, y…
bueno, a decir verdad… durante algunos años ni siquiera poseyendo un horno, ¡sólo un hornillo (te había contado esta historia en la receta del pan con autolisi)…
en fin, en ese período, el uso de la olla no era para mí, por razones obvias de tamaño del horno, y así, no queriendo por ninguna razón renunciar a intentar también yo el pan en olla, lo había intentado con un viejo molde de Arcopal, el único lo suficientemente pequeño, y con una forma similar a una olla, que pudiera caber dentro de mi mítico e insustituible hornillo, que nadie salvo yo habría tenido el coraje de usar para cocer el pan. 😃💪
La prueba, bien lograda, me había incitado luego a probar todos los moldes y bandejas de Pirex que tengo en casa, pruebas todas superadas brillantemente.
Los moldes con bordes bajos (uno redondo y uno ovalado) resultaron perfectos para el uso en el hornillo.
Luego, cuando decidí dotarme de un horno ‘grande’, puse también a trabajar el molde para soufflé (siempre de vidrio), un molde que nunca he usado para hacer ni medio soufflé pero que para el pan y similares (por ejemplo el pan de Pascua) funciona perfectamente.
Hasta aquí la historia de mi pan en olla/molde. Pero el tema del que debería hablaros hoy no debería ser este, como tampoco debería ser el pan sin amasado. El verdadero protagonista de la receta de hoy debería ser el pan con semillas. 😊
De la carpeta de fotos de pan con semillas de mi archivo había elegido la receta de esta semana para Light and Tasty (el tema de hoy es justamente: las semillas), descubriendo luego en un examen más atento que las fotos con semillas eran todas de varios tipos de pan sin amasado, todos cocidos en los moldes de vidrio. 😊
Las semillas, si conocéis mis recetas sabéis que son un ingrediente para mí habitual. Pero también son un ingrediente recurrente para Light and Tasty. De hecho os las volvemos a proponer prácticamente cada año, porque todas nosotras del Equipo las utilizamos mucho y porque son un ingrediente valioso: nos dan energía, contienen proteínas y vitaminas, sales minerales, fibras, omega3 y omega6, calcio, nos ayudan a bajar los triglicéridos y el colesterol y ayudan a la funcionalidad del intestino… en fin, son un alimento que no debe faltar, un poco cada día, en nuestra alimentación.
El pan con semillas, especialmente mixtas, es el pan que hago más a menudo. Al menos ocho o nueve de mis panes, bollos, hogazas, panecillos, de cada diez – y quizás también ocho o nueve focaccias de cada diez – los cubro de semillas, o a veces las pongo dentro en la masa, porque el pan es uno de los mejores lugares donde añadir las semillas, quedan estupendamente.
Y entonces… ¿estáis listos? ¿Qué semillas tenéis en casa hoy?
Para este pan sin amasado, cocido en molde, con semillas mixtas, podéis usar las semillas que queráis: sésamo, chía, calabaza, lino, girasol, cáñamo, amapola, y se pueden añadir también las semillas de hinojo, de comino, alcaravea y cardamomo. 😊
〰 〰 〰
🍞🥖 Otras ideas para otros tipos de pan con semillas:
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 7 Horas
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: aproximadamente 20 rebanadas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 250 g sémola remolinada de trigo duro
- 250 g harina Manitoba
- 150 g masa madre líquida (bien activa, refrescada 4 horas antes)
- 260 g agua
- 20 g aceite de oliva virgen extra (10 g + 10 g)
- 3 cucharadas semillas mixtas (a placer)
Utensilios
- Molde redondo de vidrio
- Cacerola de vidrio
Pasos
El procedimiento para la preparación de la masa levada es sencillísimo.
La única cosa que he hecho esta vez (respecto al hábito del uso del excedente que tengo últimamente) ha sido: refrescar el licoli. Es decir, he refrescado el licoli específicamente para usarlo en esta receta (cosa que, creedme, no siempre es obvia aquí en casa 🤭) y por eso os he escrito en los ingredientes la precisa especificación de utilizar un licoli activo.
☝ Aunque, debo decirlo, no he encontrado diferencias en los tiempos de levado. Pero así es, ha sido exactamente así. Es verdad que la masa madre está viva y las variables en los levados siempre son de considerar.
Dicho esto, y refrescado (si os viene bien) el licoli, armarse de cuchara y proceder como sigue:
Verter el licoli, las harinas, el agua y 10 g de aceite en un bol grande (donde luego tendrá que levar la masa, por lo que debe tener bordes altos) y mezclar con la cuchara hasta obtener un compuesto suave y pegajoso.
👉 Respecto a las recetas que hago con la batidora de pie, aquí he usado más agua, de lo contrario el compuesto resulta demasiado compacto como para poder mezclarlo bien usando solo la cuchara.
Mezclar rápidamente. El aspecto final es más o menos este:
Poner a levar el compuesto en un lugar protegido, yo como siempre lo he puesto dentro del microondas.
👉 Permaneciendo cerrado en el microondas, que funciona como cámara de levado, no es necesario cubrir el bol, la superficie no se seca. Opcionalmente, untar la superficie con los otros 10 g de aceite, yo a veces lo hago y a veces no.
Dejar levar hasta que duplique su tamaño (o incluso un poco más del solo duplicado).
☝ El tiempo de levado depende de la temperatura ambiente, el último que hice tardó 9 horas y media, de la noche a las 21:30 a la mañana siguiente a las 7, para ser precisos las 6:54 es decir la hora exacta en la que lo vertí en el molde (esta foto):
En este caso decidí cubrir el fondo del molde con papel de horno, otras veces unto y enharino (es el caso del pan ovalado que veréis más abajo). Ambos métodos van bien.
☝ Para ser precisos, sé que hay quien usa precalentar los moldes antes de verter la masa, directamente sobre el molde sin papel u otro. Yo no he probado porque el precalentamiento no me gusta (pero es algo personal, no sustentado por motivos técnicos).
Si es necesario, después de verter la masa, nivelar con el dorso de la cuchara o sacudir ligeramente el molde.
👉 Qué molde usar: en la sección Utensilios os he indicado 4 diferentes moldes de vidrio, de diferente forma y tamaño, todos de vidrio, incluido el de soufflé (echad un vistazo a los enlaces para ver mejor de qué se trata). Con todos he obtenido resultados óptimos, la diferencia radica solo en la forma final que se quiere obtener y en la altura del pan, que obviamente en el molde de soufflé queda más pequeño y más alto. Para mejor probar las diferencias, aunque previsibles, también he probado a cocer la misma receta sin moldes o recipientes vertiendo la masa sobre la bandeja del horno: en este caso al ser la masa muy suave tiende a extenderse, por lo que se ensancha y el pan queda más bajo.
Untar con un hilo de aceite la superficie (pero es opcional) y distribuir las semillas a placer.
Cocer en horno a 200 grados durante 35 minutos. A mitad de cocción se puede bajar a 180, o proteger la superficie con un papel de aluminio para evitar que las semillas se quemen.
👉 Con la cacerola, que está provista de tapa, se puede usar la tapa en los primeros 10-15 minutos de cocción. Yo suelo hacer lo contrario: cocer descubierto y luego proteger, si es necesario, después de la mitad de la cocción.
Poner el pan a enfriar sobre una rejilla y cortarlo solo cuando esté frío, o al menos tibio.
Es un pan excelente. Suave, ligeramente húmedo si se come en las primeras horas.
Al día siguiente resulta más seco, pero aún muy bueno, tanto en la comida como en el desayuno (¡excelente con mantequilla y mermelada!).
Es perfecto también como pan para mojar (pruébalo con huevos en salsa 😋).
Y la costra de semillitas crujientes queda estupenda. 😉
Ah, me olvidaba de mostraros el pan en el molde antecesor.
El primero, el que se coció en el bol de Arcopal. 😊
Era un pan sin semillas (y levado con masa madre sólida en lugar del licoli que prefiero ahora) ¡pero merece igualmente un lugar en esta receta!
Consejos sin sal
¡Nunca dejaré de aconsejaros hacer el pan sin sal! Queriendo hacer una comparación… digamos que es un poco como acostumbrarse al café sin azúcar 😄 después no se vuelve atrás. 😃😁
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre de:
▫ Disminuir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe darse cuenta de la progresiva reducción.
▫ Utilizar las especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavos de olor, comino…
▫ Utilizar las hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
▫ Utilizar las semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
▫ Utilizar vegetales picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
▫ Utilizar mi granulado vegetal sin sal
▫ Preferir los alimentos frescos.
▫ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
▫ ¡Evitar de llevar a la mesa el salero!
▫ Permitirse a veces una excepción. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
▫ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
¡Sígueme!
En mi nuevo canal de WhatsApp y, ¡atención! ahora también estoy en Instagram! 😀 Y como siempre, en la página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mi grupo El grupo de Catia, en cocina y más, y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter
En mi nuevo canal de WhatsApp y, ¡atención! ahora también estoy en Instagram! 😀 Y como siempre, en la página de Facebook, en mis tableros de Pinterest, en mi grupo El grupo de Catia, en cocina y más, y si te apetece… suscríbete a mi Newsletter
Y ahora aquí tenéis las demás propuestas de hoy del Equipo Light and Tasty. 🙂
Carla Emilia: Pan negro con semillas
Daniela: Granola con frutos secos y semillas mixtas
Elena: Crema de col morada con semillas de cáñamo
Milena: Crackers de zanahorias, cebollas y semillas con queso robiola
Serena: Trenza de pan con semillas de sésamo

