Receta rapidísima hoy, decidida sobre la marcha y salió tan buena que merecía ser escrita de inmediato. 😊 Aquí tenéis la pasta con salsa de pimientos de padrón, que fue nuestro almuerzo de ayer y que nos encantó.
Hice una foto de la salsa de pimientos de padrón mientras la cocinaba y luego dos fotos del plato justo antes de sentarnos a la mesa (siempre hago un par de fotos por costumbre, para acordarme de lo que he cocinado, siempre útil para el archivo del blog 😀), aunque no tenía intención de escribir la receta, la idea era probar y luego quizás repetir. Una vez en la mesa recordé que tenía en la nevera un poco de provolone picante y decidí añadirlo cortado en finas láminas, como escamas. Una combinación que resultó perfecta y que transformó nuestro primer plato con salsa vegetal en un plato único y delicioso, realmente una excelente combinación entre la sapidez del provolone y el amargor de los pimientos de padrón. 😋
En fin, una auténtica delicia que os recomiendo probar!
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 2 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes
- 100 g pasta (yo usé fusilli)
- 8 pimientos de padrón (pequeños, peso aproximado 150 g)
- 350 g puré de tomate
- Media cebolla roja
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- hierbas aromáticas (orégano, mejorana y menta)
- 1 guindilla
Utensilios
- Sartén
- Pastaiola
- Pelador de patatas
Pasos
Preparar la salsa de pimientos de padrón es sencillísimo:
Picar o cortar la cebolla y ponerla en la sartén con un poco de aceite.
Lavar los pimientos de padrón y añadirlos enteros a la sartén.
👉 Los pimientos de padrón pequeños se comen enteros, las semillas no molestan en absoluto y se comen sin problemas.
Dejar que cojan sabor dándoles unas vueltas durante unos minutos, después verter el puré de tomate.
Cocinar durante 15-20 minutos a fuego vivo, luego en los últimos minutos de cocción añadir las hierbas aromáticas y la guindilla, si se desea.
Mi guindilla ni siquiera picaba al final pero, picante o no, esta salsa debe todo a la bondad de los pimientos de padrón. 😊😋
Mientras la salsa se cocina, poner a hervir el agua y cocer la pasta.
Escurrirla y saltearla con la salsa.
Servir la pasta con salsa de pimientos de padrón bien caliente y espolvorear en cada plato una lluvia de provolone picante en escamas o rallado con un rallador de agujeros grandes.
👉 La adición del provolone no es obligatoria por supuesto (también porque es bastante sabroso), esta pasta con salsa de pimientos de padrón es un excelente primer plato, pero si sois amantes de los quesos merece una prueba. Luego cuando repita la receta… os prometo que haré una foto también de la versión con provolone y la añadiré! 😀
Consejos sin sal
Para quienes no pueden consumir sal, hay que considerar que el provolone es un queso sabroso. Normalmente el valor por 100 g de producto va de 2 g a 2,5 g de sal, yo encontré uno que declara en la etiqueta 1,8 g.
El contenido de sal en los quesos es un dilema eterno: los quesos están riquísimos, pero desafortunadamente son salados. Lo bueno (decimos «bueno» entre comillas) es que siendo el provolone un queso sabroso, basta con muy poco para darle al plato ese gusto extra, así que os recomiendo… añadid solo unas pocas escamas sin exagerar. Y de todos modos, si no ponemos sal en la salsa ni en el agua de la pasta, un poco de queso, venga, nos lo podemos permitir. 😉
Si estás interesado en reducir o eliminar la sal, recuerda siempre de:
■ Reducir la sal gradualmente, el paladar debe acostumbrarse poco a poco y no debe notar la progresiva reducción.
■ Utilizar especias. Guindilla, pimienta, curry, nuez moscada, canela, clavo, comino…
■ Utilizar hierbas aromáticas. Albahaca, perejil, orégano, tomillo, salvia, mejorana, romero, menta…
■ Utilizar semillas. Sésamo, piñones, almendras, nueces…
■ Utilizar hortalizas picantes o frutas. Ajo, cebolla, limón, naranja…
■ Utilizar mi granulado vegetal sin sal y el gomasio.
■ Preferir alimentos frescos.
■ Evitar las cocciones en agua, preferir cocciones que no dispersen los sabores (plancha, papillote, vapor, microondas)
■ Evitar llevar el salero a la mesa!
■ Concederse a veces un capricho. Hace bien al ánimo y ayuda a perseverar.
Si no quieres, o no puedes, renunciar a la sal:
■ Puedes probar igualmente mis recetas salando según tus hábitos.
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